Jueves, 11 Julio 2013 00:00

La séptima es la vencida

 
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Quizás su pensamiento fue el mismo que el mío cuando vio la cartelera: “¿Qué? ¿Una sexta película de Rápido y Furioso?”, pero aunque me causa molestia ver que la falta de creatividad en Hollywood se resume en secuelas y remakes, debo admitir que siento cierta debilidad por esas películas, por ese cine meramente palomitero que busca sorprender al público, mayormente masculino, con grandiosos efectos especiales, carros lujosos y potentes, y chicas hermosas.

Así, me dejé seducir por Rápido y Furioso 6 y por la constante adrenalina que surge en cada una de sus carreras, para encontrarme con una de las mejores entregas de la saga.

Al tildarla como una de las mejores no me refiero, precisamente, en verosimilitud. El guión en sí no tiene sentido pero a Hollywood le encanta ver a ladrones trabajando con el gobierno y carreras a toda velocidad en plena ciudad sin ocasionar pérdidas humanas.

Aún así, es imposible no disfrutar las acrobacias con los carros, las tomas a toda velocidad, saber quién ganará la carrera y, claro, ver cómo los que al principio de la historia eran los criminales, terminan convirtiéndose en los héroes al final de cada entrega.

Dominic Toretto (Vin Diesel) y Brian O’Connor (Paul Walker), en la película anterior, destruyeron el imperio de un mafioso y acumularon una gran fortuna. Prometiendo salir de ese estilo de vida y obligados por una orden de captura en su país, deciden irse a un paradero desconocido y comenzar una nueva vida. Sin embargo, no pasa mucho tiempo antes de que el agente de la CIA, Luke Hobbs (Dwayne Johnson) les pida ayuda para capturar a una banda de criminales, entre los que se encuentra Letty (Michelle Rodríguez), la antigua novia de Toretto, que supuestamente había muerto en la cuarta entrega de la saga.

A partir de allí, el ritmo vertiginoso se desata, pero paralelamente, el guión lucha por darle profundidad al conflicto emocional de los personajes, dando un enfoque interesante a la situación sentimental de Toretto y Letty, y reafirmando el mensaje de honor y lealtad que siempre ha sido el banderín de Toretto.

Tampoco abandona los toques de humor, especialmente de la mano de Ludacris y Tyrese Gibson, y se guarda varios giros inesperados para el final, manteniendo al espectador pegado a la butaca y prometiéndole una séptima y quizás última entrega, que ya comienza a pre-producirse para estrenarse en julio de 2014. Eso es lo que vende la saga, y eso es lo que el espectador va a buscar.

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