Vecinos denunciaron que desde hace 38 días no tienen servicio telefónico por Cantv. Mientras tanto, dependen de cisternas o de botellones para consumir agua potable.

Desde hace 38 días que vecinos del sector II de 25 de Marzo, en San Félix, quedaron sin servicio Cantv. Fueron al, menos 200 firmas de los afectados las que llevaron hasta la estatal de telecomunicaciones, y la respuesta solo ha sido silencio.

“Cantv nos privó de ese derecho a estar comunicados e informados. Todo el tiempo se cae la tarjeta. Supuestamente hoy (lunes) iban a mandar a los técnicos para reponer la tarjeta, y no llegaron”, denunció Feliciano Guzmán, coordinador del Comité de Usuarios de Servicios Públicos y vecino del sector.

Destacó que son al menos 300 familias las afectadas por la falta de este y otros servicios públicos, como gas doméstico, electricidad y agua potable.

“Tenemos dos ríos y no tenemos agua potable. Cada tambor de agua nos cuesta entre 7 y 10 mil bolívares (...) Las calles están deterioradas, el CLAP no llega y también tenemos el problema de la inseguridad, no hay funcionarios en la zona”, agregó Guzmán.

Por otra parte, se refirió a la situación de la Maternidad Negra Hipólita, donde el fin de semana fue detenida la directora junto con otras dos empleadas, por presunta sustracción y desvío de medicinas.

Según el parte policial, Zulma Katrina Jaramillo Sifontes, de 31 años, directora de la Maternidad; Enmy Yesmar Millán Martínez, de 36 años, médico de guardia; y Eglee del Valle Calma de Ferman, de 43, farmaceuta de guardia, fueron arrestadas luego de que funcionarios policiales recibieron la denuncia de una víctima. Tras la interrogación, “por voluntad propia los llevaron hasta el lugar donde tenían almacenado y en su poder varias evidencias que las relacionan con los hechos que se investigan”.

Vecinos de 25 de Marzo vieron hace aproximadamente un mes que llegó un camión con medicinas a la maternidad, “y no le daban los medicamentos a las pacientes, ellas tienen que llevar todo”, agregó Guzmán.

Comentó que este centro de salud tampoco cuenta con agua potable y solo labora de 8:00 de la mañana a 5:00 de la tarde, debido a la inseguridad en la zona. “El que tiene menos miedo es el que se arriesga a trabajar”, afirmó.