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El glaucoma es una enfermedad ocular que genera la pérdida de la visión de forma progresiva, por lo que la prevención y el control son factores clave para preservar la capacidad visual.
Ivonne M. Rincón Moreno
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Foto Antonio Garcia jr.  Hernández Pildaín advirtió que el glaucoma no se cura y sus efectos sobre la visión son irreversibles La enfermedad que implica el daño al nervio óptico, que es precisamente la fibra nerviosa encargada de enviar las señales visuales al cerebro. Aun cuando las causas del glaucoma no se conocen exactamente, los avances científicos han demostrado que el aumento de la presión en el ojo es el factor de riesgo más importante. César Hernández Pildaín, médico oftalmólogo, explicó que "el nombre de esta patología viene de ojo verdoso, y yo la llamaría ceguera progresiva o neuropatía progresiva". El especialista acotó que el glaucoma es el daño que se ocasiona en el nervio óptico producto -en el 90% de los casos- de la presión intraocular elevada. Esa presión es la que está por encima de los 21 milímetros de mercurio. La tensión normal en el ojo oscila entre los 10 y los 21 milímetros de mercurio, "más allá de 21 hay una hipertensión ocular". "El detalle está en que la tensión alta ocular causa daños al nervio óptico por efecto opresivo, por efecto de presión... lo va asfixiando, haciendo que la sangre no se oxigene bien y se va destruyendo la fibra nerviosa, y la gente va perdiendo el campo visual, continuó. El campo visual en el glaucoma se pierde en forma de espiral, o sea, de afuera a adentro, por eso la gente va perdiendo campo visual sin darse cuenta". El doctor Hernández Pildaín parte de la premisa de que todas las personas tienen glaucoma hasta que se demuestre lo contrario. "Para mí todo el mundo en la calle tiene glaucoma hasta que se demuestre lo contrario, porque en el 90% de los casos el glaucoma no da síntomas, tú te sientes perfecto y como los venezolanos no tienen cultura de revisión médica anual... entonces cuando se dan cuenta están perdiendo visión, y en ese momento ya la pérdida del nervio óptico llega hasta el 50%". En el caso del glaucoma no hay forma de recuperar la visión, "es una enfermedad incurable, es como la diabetes, se trata pero no se cura. Eso hay que advertirlo al paciente, porque la labor más importante relacionada al glaucoma es la prevención temprana de la enfermedad". Factores de riesgo El especialista explicó que las personas que tienen que estar más alertas ante la posible aparición del glaucoma son los pacientes mayores de 40 años y aquellos que tengan historia familiar de glaucoma, porque es hereditario y tiene una prevalencia de aparición bastante alta. También tienen una predisposición genética al glaucoma las personas afrodescendientes y descendientes de escandinavos y rusos. Los pacientes diabéticos y miopes también tienen que revisarse periódicamente su tensión. "Las personas que sufren de hipotensión arterial y de hipertensión también tienen que monitorear su tensión, porque están predispuestos a tener glaucoma". Hernández Pildaín apuntó que una de las cosas que se debe advertir a la población es que "los venezolanos tienden a ser muy ligeros y constantemente se automedican. Hay colirios y gotas muy buenas que se colocan cuando tienen los ojos rojos o alguna molestia, que son los colirios con esteroides, pero el abuso de esos medicamentos provoca glaucoma, ¿por qué? Porque el uso prolongado de los esteroides va a obstruir los canales de drenaje del ojo, y por ende sube la presión ocular y puede causar un glaucoma inducido por medicamentos". Prevención total La mejor forma de prevenir el glaucoma es haciéndose una revisión anual con un médico oftalmólogo, así no presente ningún tipo de síntoma. "Por eso yo hago énfasis en que la gente se considere con glaucoma hasta que se demuestre lo contrario, si las personas no piensan así nunca va a acudir al oftalmólogo. En mi práctica diaria tristemente recibo muchos casos por desinformación, casi a diario veo a alguna persona que tristemente tengo que decirle que tiene glaucoma y pérdida importante del campo visual y por ende pérdida importante de la fibra nerviosa porque no se atendió a tiempo". Aclaró que aunque no hay una cura para el glaucoma, hay tratamientos que sirven para detener la enfermedad, "más no hacerla reversible, es decir, no se puede revertir la pérdida de visión... es imposible revertir los daños generados al nervio óptico". Explicó que para tratar los casos de glaucoma hay dos tipos de tratamiento. "El tratamiento con gotas antihipertensivas oculares solas o combinadas, y si ese tratamiento no resulta para bajar la tensión a niveles de seguridad, el otro tratamiento es la cirugía filtrante", dijo. Indicó que para determinar si una persona sufre o no glaucoma es necesario realizarle una curva de presión intraocular, y "si la tensión no baja de 21 sabemos que más tarde o más temprano las fibras nerviosas de ese paciente se van a destruir y el paciente podría quedar ciego". El doctor Hernández Pildaín acotó que la cirugía lo único que hace es "una nueva alcantarilla, crear una nueva salida o un drenaje para que el humor acuoso no se acumule y no aumente la presión dentro del ojo". "Esta operación tiene como objetivo bajar la tensión a niveles normales, igual como las gotas. Cada caso es diferente, pero la intención es que ese paciente luego de operado no utilice gotas, aunque hay personas que pese a la intervención, requieren mantener el control con las gotas. El objetivo es mantener la tensión baja entre 10 y 20. Es importante aclarar que con esta operación no estamos curando, simplemente deteniendo el aumento de la tensión para que no se sigan destruyendo las fibras nerviosas". Signos de alerta Generalmente el glaucoma no da síntomas hasta que la enfermedad está muy avanzada y es cuando se produce un deterioro importante de la visión. En la mayoría de los casos el glaucoma es insidioso, es decir, se desarrolla lentamente en período de meses o años, en la mayoría de los casos no hay síntomas. El daño puede progresar tan lentamente que la persona no se da cuenta de la pérdida gradual de la vista, causando una "reducción" del campo visual, esto puede conducir a la visión en "túnel" que es como estar mirando a través de un tubo largo y angosto, hasta que, finalmente, se establece ceguera irreversible. Esto no ocurre si el glaucoma es tratado en sus comienzos. Algunas personas experimentan síntomas vagos, que son advertencias importantes que indican la necesidad de un examen completo de los ojos. Los síntomas pueden incluir una necesidad de cambiar frecuentemente los lentes, dificultad de adaptarse a habitaciones oscuras, pérdida de la visión lateral y visión borrosa, algunas personas pueden ver halos o arco iris alrededor de las luces o dolor de cabeza y/o jaqueca. Fuente: Sociedad Venezuela de Oftalmología Glaucoma congénito El glaucoma puede ser congénito y el primer diagnóstico de esta patología tienen que hacerla los pediatras y neonatólogos al momento del nacimiento de los bebés. "Hay casos en los que el niño nace con un taponamiento de la malla trabecular y hay que quitarlo, y este es el único glaucoma curable, porque si se detecta a tiempo se quita ese celofán y se resuelve el problema, por lo general estos niños deben quedarse en control", explicó el oftalmólogo. El médico indicó que "en un principio los pediatras están suficientemente entrenados para aconsejar a la madre de cuándo llevar a su bebé. Pero si me preguntas a mí como oftalmólogo, yo diría que antes de los 6 meses la madre o los padres deberían llevar al bebé para el chequeo de un órgano tan vital como son los ojos". Después de los seis meses de edad, Hernández Pildaín aconseja que el próximo control se haga cerca de los 3 años, cuando el bebé vaya a ingresar al maternal o al kinder y después antes de entrar al primer grado. "Todo niño debe acudir para un examen de la vista antes de los 5 ó 6 años, porque el ojo sigue madurando después que el niño nace". |