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Las compuertas de la represa Macagua fueron abiertas este viernes, pasadas las 5:00 de la tarde, dejando paso a un escenario de agua que muestra todo el esplendor del río. Producto de esta salida de líquido, los parques La Llovizna y Cachamay estarán en su apogeo y los saltos serán aún más atractivos, lo cual ofrece un momento ideal para que tanto guayaneses como foráneos disfruten de un buen rato y de la frescura que ofrece la impetuosa descarga.
Natalie García
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Foto William Urdaneta  Después de una larga espera las compuertas fueron abiertas y el refrescante escenario se apodera de los sentidos La llegada de las lluvias no solamente es un factor de riesgo para muchas comunidades que están carentes de un sistema de drenajes eficiente, también es el inicio de una temporada esplendorosa en cuanto a la majestuosidad que se puede apreciar en los diferentes ríos del nuestro país. Es en este período del año cuando más visitantes aprovechan para visitar los diferentes espacios recreativos de la ciudad. Contemplar las compuertas abiertas es realmente una de las imágenes más espectaculares: litros y litros salen con gran fuerza y golpean las rocas que hay en el cauce, la brisa hace que un fino rocío bañe a quienes estén en el pasillo de las barandas en la avenida Leopoldo Sucre Figarella. Definitivamente un momento único. Parte de las 160 hectáreas que conforman La Llovizna reciben con alegría la llegada del agua, la vegetación se torna de un color más llamativo y el frescor se hace presente con más intensidad en las áreas más cercanas a las distintas caídas y saltos así como los diferentes riachuelos. A pesar de esto no se debe dejar a un lado las precauciones, no porque el río crezca los turistas pueden bañarse en las pocitas ni arriesgarse a meterse. Es recomendable que los conductores no se paren en la autopista para ver el evento. Si estas recomendaciones se cumplen a cabalidad se reducen las posibilidades de que ocurran siniestros que lamentar, lo mejor es prevenir para que todos puedan disfrutar de la hermosa vista y del paseo por los respectivos parques. Variedad de opciones La central hidroeléctrica Simón Bolívar en Guri y el desarrollo hidroeléctrico Francisco de Miranda en Caruachi también estarán abiertos. En el caso de la primera, la cual se encuentra ubicada en las afueras de la ciudad, se hace necesaria la disponibilidad de tiempo para poder pasar el día recorriéndola y regresar a casa o al sitio de hospedaje con suficiente planificación. Allí, además de la represa, se pueden ver las policromías de Carlos Cruz Diez y la torre solar de Alejandro Otero, además de la Plaza del Sol y la Luna de forma circular situada a la margen izquierda de Guri. El horario de visita es algo reducido, de 9:00 a 10:30 de la mañana y de 2:00 a 3:30 de la tarde, según el sitio web de CVG Edelca, donde se pueden encontrar más datos de interés sobre las diferentes presas. Para disfrutar a Caruachi, la opción es irse a algunos de los balnearios de la avenida Atlántico, para así desde la orilla del río contemplar el aliviadero del agua: Playa Bonita y Tierra Nueva son los más cercanos. Si tiene la posibilidad no deje de montarse en el Trimarán o el acuataxi que funciona en Playa Bonita, el cual ofrece paseos por varias zonas del Caroní entre ellas la represa y las Misiones de Caroní, otro escenario de gran valor histórico. Los precios son accesibles y se puede dormir en el lugar en unas cabañas preparadas para tal fin. En el balneario se ofrecen alquiler de bananas inflables y la posibilidad de alquilar motos de agua, con lo cual aumenta la diversión y las posibilidades de compartir con la familia y pasar un rato diferente. A este lugar se llega con reservación, lo mejor es llamar al 0286-962.12.19 unos días antes porque se trata de uno de los sitios con más demanda y es el más próximo a la represa y uno de los más limpios. Rutas de encanto Como resultado de la construcción de la represa Francisco de Miranda se formaron numerosas lagunas en la vía de acceso a la misma y en la ruta hay varios sitios que ofrecen ciertos servicios. A lo largo de la carretera hay varias fincas y hatos, uno de ellos el Hato Gil, reconocido en la ciudad y cuyo fondo da hacia el lago de Macagua. El paisaje, sin duda, es bonito y el recorrido por demás tranquilizante. Si se tiene espíritu aventurero no tendrá recelo en pararse en los tarantines que hay en la calle y en los balnearios que allí se encuentran. Las aguas son algo lodosas pero la vista vale la pena, los habitantes de estos sectores se dedican principalmente a la agricultura, ganadería y pesca, así que no deje de perderse la posibilidad de ver un atardecer bañado de encanto en uno de los tantos parajes de ensueño que por allí abundan. Ciertamente, la crecida del río y la venida de la temporada de lluvias es una cita que proporciona desde el punto de vista turístico muchas más satisfacciones por el valor añadido que ganan ciertos lugares de la ciudad, en especial los cercanos a las represas; por ello es importante no solo disfrutarlos sino conservarlos, en especial lo concerniente a las aguas, para que las generaciones futuras puedan también conocer estos sitios. Inicio apagado Con motivo de la apertura, este viernes, la cual estaba pautada en primer lugar para las 10:00 de la mañana, muchas personas se congregaron en La Llovizna y en la zona permitida adyacente a la avenida Sucre Figarella. Sin embargo, el compromiso por parte de las autoridades no se cumplió y la mayoría de los visitantes se quedaron con las ganas, la seguridad de CVG Edelca informó que a partir de las 5:00 de la tarde se apreciaría la salida de las aguas, pero ya a esa hora La Llovizna estaría cerrada y la posibilidad que quedaba era dejar el carro, en caso de tenerlo, y trasladarse a pie hasta el pasillo de las compuertas. Muchos optaron por hacer el esfuerzo este viernes con tal de ser parte de un evento único. |