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De casi cura a la docencia y de las aulas a la radio.
Alicia Estaba Nacido en Santa Inés, estado Anzoátegui, Luis José Pastrano salió de su pueblo para ser cura y terminó siendo radiodifusor en Guayana, no sin antes haber transitado por la docencia que lo llevó a fundar liceos en el Delta y en Güiria.
No hay posibilidad de hablar con Pastrano sin estar rodeado de CD, porque es un amante de la música, y su historia fue precisamente esa pasión la que lo lleva a la radio, pero antes de la radiodifusión estuvo a punto de ser cura, y esa historia de su vida la cuenta con lujo de detalles, lo que evidencia la importancia de esta etapa en su formación. Su vida cerca del sacerdocio Nuestra conversación estuvo acompañada de fotos, recuerdos y anécdotas, evoca Luis José que su primera visión de la radio la tuvo en la parroquia de Barcelona, cuando acompañaba al padre Menazza a hacer la "Hora Católica", este sacerdote lo había escogido como monaguillo y se trasladaba con él a la iglesia San Cristóbal, en la capital anzoatiguense, donde tenía su familia. Al culminar sus estudios primarios, de manos del padre Menazza, se va al Seminario Salesiano Domingo Sabio en Caracas, tenía Pastrano 14 años y comienza su aprendizaje para ser sacerdote salesiano, que cursó desde 1948 hasta 1952, cuando se ve obligado a salir porque la congregación Salesiana no permitía que un hijo de divorciados fuera ordenado. Esa negativa lo trajo a Ciudad Bolívar apadrinado por monseñor Bernal, para ese entonces arzobispo de la Diócesis que abarcaba el oriente del país. Existía para la época un Seminario en la iglesia Santa Ana, que desapareció por cierto cuando murió monseñor Bernal por los años 80. En ese instituto Pastrano conoció a monseñor Maradey, con quien venía los domingos a Ciudad Guayana para impartir la misa en el Centro Cívico. "Salíamos a las 5:00 de la mañana para poder llegar aquí a las 8:00 de la mañana", recuerda que fue ese su primer contacto con esta naciente ciudad, que posteriormente sería la tierra de su desarrollo como radiodifusor y donde permanece hoy en día como un guayanés más. Diferencias con los sacerdotes venidos de España para encargarse del seminario y con 18 años a cuestas, Pastrano decide abandonar por siempre el camino del sacerdocio y emprende nuevamente rumbo a Caracas donde decide culminar su carrera de docente. Corría el año 1955 cuando entra al Pedagógico para hacerse profesor de Castellano, Latín y Griego, cátedra que gerenciaba el profesor Eduardo Crema, quien decide que Pastrano sea su asistente debido al avanzado conocimiento que había adquirido en los años de estudios en el seminario. Graduación adelantada: Nace el profesor Recuerda, como todas sus anécdotas, con mucha exactitud, que su graduación fue adelantada, no había a finales de los años 50 suficientes profesores en el país, recién había caído el régimen de Pérez Jiménez y Wolfang Larrazábal (Presidente de la Junta de Gobierno) decide que los más avanzados del Pedagógico deben recibir sus títulos para salir a educar, y entre ellos estaba Luis José Pastrano, a quien asignan la responsabilidad de irse a Tucupita, donde no había nada. "El viaje era en lancha desde Barrancas y lo que sobraba era plaga, disentería, en julio cuando el río crecía moría gente en cada calle, era inhóspito, pero por encima de los obstáculos fundamos el Liceo Néstor Luis Pérez, mi compadre Pedro Emilio Aponte y yo", recuerda Luis José, y hay que decir que ese plantel, construido por Rómulo Betancourt, sigue ahí igualito. En el Delta Pastrano conoce a quien es su esposa y compañera de siempre, Noris Gamero de Pastrano, con ella siguió el camino profesoral que lo llevó a Güiria, donde llegan por traslado del Ministerio de Educación, ya tenían además de la profesión docente una hija y otro por llegar. Recuerda de ese paso por Sucre las penurias del traslado, porque el cambio de Güiria a Irapa lo obligaba a sufrir las incomodidades del mal estado de las calles, "cuando llovía tenía que quedarme varado en la vía, por eso al año me dije no sigo en esto y me voy a Maturín a abrir camino, mientras mi mujer quedaba en Güiria sola con una hija y un avanzado embarazo". En Maturín la docencia se une a la radio A pesar de haber hecho sus pininos de radio en Güiria en la emisora Radio Difusora Oriental, que habían fundado Cova y González Berengel, no es sino en Maturín donde se consolida su nueva profesión, locutor. Cuando Pastrano, el profesor, llega a Maturín es enero y ya los cupos docentes están asignados, pero por esas casualidades o causalidades de la vida coincide mientras busca su espacio como docente en un liceo, con la llamada telefónica de una locutora a quien había ayudado en su examen y a través de ella llega a Radio Monagas, cuyo dueño, recuerda, era Luis José Arreaza. El gran reto que tuvo que afrontar fue desmontar la idea de que las voces altas como la suya no era buena para radio "era la época de las voces graves, engoladas", recuerda Pastrano, quien por cierto no deja de hacer los ejercicios vocales que considera básicos para un buen locutor, el lápiz bajo la lengua es uno de ellos. Renny y Musiú ya habían roto el paradigma de las voces engoladas y Pastrano aprovechó para transitar ese camino, comienza su vida en la emisora por 800 bolívares mensuales, trabajando en las horas más muertas: de 9:00 a 12:00 de la noche, pero como la televisión no existía y la radio era el medio estrella, preparó un programa que llegara a todos se llamó "El Corazón de las Américas", en el que a través de la música y los comentarios paseaba al oyente por todo el continente, pero le agregó efectos de sonido, así, quien le escuchaba paseaba en avión o en carro, o interactuaba con él. Esto gustó, pegó y durante cuatro años su audiencia subió y lo popularizó. Maturín fue entonces el nuevo hogar de los Pastrano Gamero. Siguió dando clases, pero la radio ya lo había enamorado y llegó a ser la figura más cotizada en Maturín, era el locutor y animador infaltable, recibía, recuerda, miles de cartas y, por supuesto, ofertas de otras emisoras, de hecho pasó de Radio Monagas a Radio Maturín, pero posteriormente fue contratado por Radio Continente en Caracas, cuando deja también de ser profesor. En Monagas no sólo incursionó en la radio, sino también dio sus pininos políticos, de hecho, al momento de ser contratado por Radio Continente en Caracas, había sido electo concejal, cargo que no pudo ejercer por irse tras el futuro en la estación capitalina. Con Radio Canaima nace el radiodifusor En época del gobierno de Rafael Caldera, Pastrano recibe el permiso para Radio Canaima en Ciudad Guayana, a pesar de que había solicitado para el estado Monagas. "Se respetaba el incremento poblacional para el nacimiento de las nuevas emisoras, por eso llegué a Guayana", recuerda nuestro entrevistado. Era el año de 1969 cuando nació Radio Canaima en San Félix, y llegó para innovar la emisora en Guayana, región donde, recuerda, había dos radios. ¿Qué hizo a Radio Canaima exitosa?, le pregunto al entrar al tema de la radiodifusión después de haber recorrido su vida, y responde: - "llegué con un estilo planificado de nueva radio. Fue exitoso primero por la unidad móvil que puso a vibrar la emisora en cada rincón de la ciudad; y segundo, me presenté con el equipo más moderno de la época gracias a un crédito de General Electric; y como socios: Alfredo Arreaza y Alberto Federico Ravell. El éxito de Radio Canaima se mantuvo mientras las emisoras AM estuvieron mandando, luego ya no pude competir con la Frecuencia Modulada, que no es otra cosa que el color en la radio". Apenas dos años de sus Bodas de Oro en la radio y sus Bodas de Oro en su hogar, al lado de Noris, sus cuatro hijos y varios nietos, Luis José Pastrano asegura que ya después de cumplir 70 años puede decir que logró lo que quería de la emisora, medio del cual no puede estar lejos mucho tiempo, pero como nunca se cansa de trabajar y de registrar en la música y su historia, quiere incursionar como productor de televisión. Tiene una colección de discos inimaginable, de hecho, reconoce que colecciona música desde que comenzó en la radio. Hoy ha recuperado los discos de pasta y los ha transferido a CD y aunque sigue siendo dueño de una emisora, hoy está dedicado a la producción, la estación está arrendada y él está imbuido en la música que acompaña con imágenes gracias a Internet, resguardando así su tesoro más preciado, esa amplísima colección musical. La radio dejó de crecer por falta de preparación Para Luis José Pastrano la radio dejó de crecer por falta de preparación. "La radio se prostituyó en Guayana", dice enfático, rechazando la falta de cultura y preparación. Asegura que una de sus satisfacciones es saber que la poca gente que hace radio pasó por sus manos, "esos hoy son directores o dueños de emisoras o excelentes productores". Cree y así lo expresa, que las emisoras comunitarias han sido un fracaso, que unido a la presión gubernamental han sepultado la industria de la radiodifusión. "El día que desaparezcan las emisoras comunitarias, volverá a florecer la radio", dice enfático. Después de varias horas de remembranzas, en las que no olvidó la época en que se dedicó también a la promoción de artistas y la creación de premios que hicieron historia como el "Canaima de Oro", Pastrano asegura que vive esperanzado. "Mi futuro es hoy, aprendí que hay que disfrutar el hoy, aunque siga trabajando". Pero el trabajo en la radio de hoy es una cuestión familiar, los Pastrano están casi todos involucrados en el rumbo que su padre arrancó en Monagas y que lo trajo para quedarse en Guayana. |