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La Lonchería Monyca se ha convertido en patrimonio guayanés. Grandes personalidades han disfrutado de su atención y los clientes de sus inicios han mantenido su preferencia por este lugar.
Andrea L. González S. Foto Julacci Brito  La sazón de esta lonchería reside en el entusiasmo y el carisma de todos los que en ella laboran Todos los días, desde la 6:00 de la mañana, esta familia abre sus puertas a todos los guayaneses para preparar las más suculentas empanadas, arepas y pastelitos. Son las especialidades de Lonchería Monyca, un lugar que se ha convertido en patrimonio guayanés luego de 30 años de servicio y calidad de atención. Está ubicada en Los Olivos de Puerto Ordaz, al lado del Club de Leones, y su crecimiento a través de los años se lo deben a las personas que han confiado en ella, como sus clientes que por generaciones han mantenido su preferencia con la comida de este sitio. A los espacios de "Mon", como lo llaman en la ciudad, se han acercado personalidades de la política, farándula y hasta del deporte. Gilberto Angelucci, Stalin Rivas, Ricardo David Páez y Juan García, son sólo algunos de los que han degustado los desayunos. Lonchería Monyca llegó de la mano de Edmon Baustista y su esposa Carola. De sus nombres nació el título que le colocarían años después a su lonchería: Monyca, aunque en la jerga guayanesa y no es algo que se limite sólo a los jóvenes, es común oír: ¡Vamos pa' donde Mon! Este local labora todos los días desde la 6:00 de la mañana hasta la 1:30 de la tarde, y en este horario pueden encontrar las empanadas, arepas y pastelitos "calienticos" para cumplir con la primera comida del día como todo un rey. Sin embargo, para quienes en horas de la tarde también gustan una buena comida como merienda o cena, de lunes a viernes "Mon" abre sus puertas al público desde las 4:00 de la tarde y hasta las 10:00 de la noche. El ambiente del local es familiar, sencillo, al estilo de la típica lonchería venezolana, pero con el calor humano y la calidad de atención que brindan todos los que laboran en este sitio, quienes en su gran mayoría han dado varios años de su vida a esta labor. Los primeros pasos Edmon llegó con su esposa Carola a Ciudad Guayana en el año 1975, y dos años después iniciaron lo que sería el primer intento de lonchería. Por poco tiempo atendieron un carrito en el que vendían obleas, raspaos y empanadas, al frente de donde se encuentran actualmente. Luego alquilaron un trailer que ubicaron en la acera para estar más cómodos, en un lugar más amplio para todos los comensales. ¿Cómo iniciaron el negocio? Iniciamos primero al frente, en un carrito pequeño donde vendían raspaos, obleas y empanadas. Luego pasamos al frente a un trailer más cómodo, más amplio, donde vendíamos arepa, empanadas, pastelitos, y las obleas y los raspaos. Ahí duramos unos 15 años. ¿Siempre se llamó Lonchería Monyca? No, estuvimos en el trailer por 15 años, hasta que la asociación de vecinos emprendió una lucha contra nosotros y gracias al Club de Leones que nos cedió este terreno pudimos permanecer en el lugar. En este local que construimos aquí llevamos 15 años más y éste es el que se llama Lonchería Monyca, que es una unión entre mi nombre y el de mi esposa Carola. "Mon" está registrado como lonchería y "tiene todos los papeles en regla", como diría su propietario, que llegó a Venezuela desde Bucaramanga junto a su esposa para formar aquí su familia, su vida y la tradición que el local le ha traído a Ciudad Guayana. La sazón de "Mon" Hay "un no sé qué" que hace que los comensales adoren a "Mon" y que para muchos se haya convertido en un punto de partida para iniciar bien el día. El negocio se ha caracterizado por mantener a la familia unida. Su hijo Giovanni los ayuda cada vez que puede atendiendo a los clientes, y su hija Claudia lo hacía antes de graduarse, pero "ahora está ocupada con su profesión". De resto, el señor "Mon" y la señora Carola siempre están atendiendo el lugar, cuidando que se mantenga la calidad de la comida y la atención esmerada a todos los clientes. ¿Cuál es el secreto de "Mon"? Hemos crecido gracias a los clientes que siempre nos han preferido y que desde que empezó el negocio están con nosotros y es lo que llamamos 'clientes fundadores'. Y para mantener esa preferencia hemos puesto mucha dedicación en nuestro trabajo, y la constancia que tenemos de todos los días desde muy temprano atender a los clientes, nos han dado la seguridad y la fortaleza para mantenernos aquí después de tantos años. ¿Cómo han mantenido la calidad en la atención? Aquí trabajan 12 personas y mi esposa y yo siempre estamos pendientes que las cosas se den como deben ser. Además, hay muchos que tienen bastante tiempo trabajando aquí y hemos formado como una familia y se identifican con el negocio. La sazón de Mon, más allá de sus sabrosas arepas y empanadas, está en su gran corazón. Bautista comentó que siempre han estado abiertos y muy receptivos a hacer donaciones. "Siempre que lo piden nosotros estamos ahí", dijo el propietario de una de las loncherías más famosas de Guayana. Es así como Mon ha colaborado con obras de caridad y aporta cuanto puede a la Casa Hogar La Cigüeña, entre otras obras que demuestran la inmensidad de su corazón. Inversión en lo desconocido Edmon Bautista llegó de Bucaramanga a Guayana en 1975, siendo ésta una tierra desconocida para quien todavía conserva su acento colombiano. Empezó muy pequeño y ha logrado crecer y ser reconocido por todos los guayaneses gracias a la constancia y dedicación que le pone día a día a su negocio. "Inicialmente uno llega desorientado a un lugar que no conoce, es algo desconocido. Y al conocer el negocio, viendo el crecimiento y la aceptación, ya no nos vamos a ir. El rumbo que ha tomado Monyca nos impulsa a seguir cada día haciendo lo que sabemos hacer", dijo Bautista. Para "Mon" es la aceptación del público la que los ha impulsado a seguir en el mercado, a mejorar día a día para ofrecer la mejor calidad en productos y servicios a quienes por muchos años han creído en su labor. |