spacer

header

Director: David Natera Febres Ciudad Guayana, Lunes 12 de Mayo de 2008
Hora de Venezuela


Secciones
Correo del Caroní
Tema del Día
Especial
Política
Ranchitos
Economía
Entrevista
Empresarial
Laboral
Nacional
Opinión
Columnistas
Internacional
Ciudad Bolívar
Regional
Comunidad
Actualidad
Ciudad
Venezolanidad
Cultura
Eva y Adán
Espectáculos
Sucesos
Encuesta Popular
Horóscopo
Deportes
Beisbol
Fútbol
Baloncesto
Regional
Internacionales
Primera plana

 
Correo del Caroní arrow Edición Aniversaria arrow Pinturas que retratan a la humanidad

Pinturas que retratan a la humanidad PDF Imprimir E-Mail
lunes, 02 de julio de 2007

ImageEn mayo la crítico de arte Beatriz Sogbe invitaba a los caraqueños a la más reciente exposición de Alirio Rodríguez. Siéntase usted también invitado a conocer más de este insigne callaoense.
Con orgullo, Correo del Caroní, en su trigésimo aniversario, registra la presencia de un maestro del arte, hijo de Guayana con proyección universal, cuya última exposición ha sido un acontecimiento en el país.

Beatriz Sogbe

 Visitar la reciente exposición de Alirio Rodríguez (El Callao, 1934) puede ser una grata sorpresa. Acostumbrados a una impronta del maestro no esperábamos novedades. Con su trayectoria, poca necesidad tenía de cambios, ni de nuevas búsquedas. Al lego le pudiera parecer que hay pocas variantes. Se trata de la figura humana, pero con otra lectura. Rodríguez no se conformó con sus justas mieles y se fue por otros derroteros, pero con la coherencia de siempre.

 Ya no se trata de hombres torturados. O jalados por los avatares de la vida. Es el hombre que ya está devuelta a todo. Como el artista. Se soltó las amarras. No sucumbió al vacío. Regresó, como el hombre de Dumas, a cobrar por lo perdido. ¿Y cómo regresa? Pues con una gran sabiduría.

 Es el artista en cuyo camino no le aguardan las sorpresas. Aquel que el oficio no le guarda secretos. Que lo maneja como quiere. Pero no es sólo el manejo del oficio lo que hace al artista. Sino la consecución de logros. Estas piezas están plenas de sabiduría. El maestro no pierde carácter con el tiempo, sino que gana. Pocos artistas han tenido esa fortuna. Y él lo sabe. Bajo su sonrisa bonachona, se esconde la picardía de quien está de vuelta a todo.

 Los hombres de Alirio no amenazan, sino que son sesudos. Los que pensaron que venían a cobrar se equivocaron. Vienen a enseñar. En estas piezas, incluso, hay piezas en las que se regodea con señales más vanguardistas. No se trata de imitar, sino de decir que también lo puede hacer. Y lo hace. A su manera. En estas piezas el artista se revitaliza. Hoy más que nunca tiene mucho que dar. A veces si el crítico trata de decodificar las piezas siente que se pierde la poesía. Y eso nos pasa en esta oportunidad. No se lo contamos. Vayan a verlo. Y nosotros felices por contemplarlo.

 Alirio Rodríguez nació en El Callao, Estado Bolívar, el 4 de abril de 1934. Hizo estudios en la Escuela de Artes Plásticas y Aplicadas de Caracas, entre 1947 y 1950.

 En Roma cursó técnicas de vitralismo en el Instituto de Arte.

 Se inició con una pintura descarnada, alusiva al hombre o que expresaba la ambición infinita de éste;  masacres, ghettos, inmolaciones evocan en sus temas las impresiones que dejó en Rodríguez su experiencia europea, como recuerdo de la II Guerra Mundial.

 Su pintura ha girado sobre el tema de la situación original del hombre en el mundo: exploración humana del espacio, el grito, el vértigo incesante, el autoconocimiento, expresado en la elíptica o en los espacios demenciales del pánico, donde el individuo continúa siendo una criatura.

 

  Alirio Rodríguez, durante su estadía en Hiroshima, hizo suyo el sacrificio sufrido por los habitantes de esa ciudad japonesa. Sintió la necesidad de fijar su emoción y pensamiento en las cuarenta láminas que conforman el libro “Cuaderno de Hiroshima”.
 
 En las láminas de Rodríguez con el texto del eminente escritor y poeta José Ramón Medina, hay un mensaje claro para los que titubean, para los que han sucumbido, para los que han llegado hasta dudar de la justicia de Dios. Este mensaje, que no es nuevo, confirma el esperanzador dicho “después de la tempestad viene la calma”.

Alirio Rodríguez

Nicomedes Febres

 Los verdaderos creadores tienen desarrollado un sentido especial de su trascendencia histórica. Les preocupa el destino final de su obra y como será vista en el porvenir. Comprenden que el éxito, la moda, el mercado, los reconocimientos, son tan solo vanas pretensiones si su obra carece del aura de la permanencia y que su discurso, porque en esencia la pintura y las artes en general son lenguajes, no logra expresar todo lo que su pensamiento elabora y que no será visto y reinterpretado una y otra vez por las futuras generaciones; lo que es el testimonio inmanente e indispensable de la inmortalidad.

 La conciencia trascendente del artista no es una moneda de curso ordinario, pero sin ella la pintura deja de ser un arte para ser un oficio, el cuadro deja de ser un objeto del espíritu para ser una simple mercancía, la fama pasa a ser un valor transitorio y relativo, la moda es más obstáculo o accidente condicionante de la vida, si no se tiene esa apremiante conciencia trascendente que mueve al verdadero creador. Hay una pasión por el hacer y nada angustia o complace más a un artista que el acto cotidiano de crear.

 Pararse frente al lienzo o el papel y tratar de transmutar la idea en obra, muchas veces va acompañado de actos casi rituales cuyo respeto es indispensable para llevar a buen fin el afán de cada día. Los exorcismos son infinitos, la invocación a los hados son personales y los resultados son tan variables como cada obra que sale del taller.

 Ahora bien, este proceso de substanciación de la idea en obra, además de pinceles, carboncillos o lienzos; de conocimientos técnicos, de ensayos y errores previos, requiere por encima de todo, de un ideal y unos valores que ubiquen al creador en el tiempo y el espacio de su compromiso humano. Es una suerte de camino vital que se transita con mayor o menor dificultad, pero que siempre es arduo por lo solitario, porque el desanimo cunde; con harta frecuencia las necesidades cotidianas apremian y solo pocos, los mejores o los más tenaces sobreviven. Sin embargo, el éxito se hace existencialmente efímero si el artista pretende mantenerse en la cresta de la fama basándose en la reiteración incesante de su propia obra. Por eso es que el verdadero creador necesita, a pesar de todo, reinventarse cada día y recomenzar el arduo y solitario tránsito de su obra artística. El acto de renuncia a la iteración y al éxito aparente, constituye el punto de inflexión en donde la obra de arte se transforma en un testimonio moral, en una “cosificación” de la ética. Este punto dilemático se presenta usualmente luego de un importante trecho andado. Allí es donde los inmortales simplemente se distancian de los buenos. Pero quién decide y asigna cada lugar es la historia y se sustenta en el devenir del tiempo transcurrido.

 En ese orden de ideas podemos acercarnos a la vida y obra de Alirio Rodríguez. Alirio desde su juventud ha colocado al hombre como centro de su investigación plástica, no al venezolano de su tiempo, sino al hombre que como ser universal construye su propio destino y por ende cumple con el designio divino que crea al ser humano a imagen y semejanza de Dios. En cada nueva indagación el maestro aborda el tema antropocéntrico desde un nuevo enfoque: el movimiento como gesto de la energía vital, el espacio como entorno que lo rodea, la historia como discurrir del tiempo. Es una investigación visual a partir de las eternas dudas existenciales que acechaban a los viejos filósofos griegos, o a los pensadores renacentistas Pico de la Mirandola o Marcilio Ficino. Es la indagación que lo vincula con Kierkegaard, Sartre o su querido Taylhard de Chardin; solo que en vez de la palabra, utiliza un dibujo exquisito en donde cada trazo, por gestual o espontáneo que sea, posee un cúmulo de reflexiones y vivencias que reflejan el compromiso del artista con la conciencia del devenir de su propia obra. El color se enriquece en los contrastes, desde el fondo pictórico como expresión del espacio que se modifica, hasta el personaje que lo cambia con sus gestos, tal como las acciones de los hombres cambian la historia. Esos personajes han sido indistintamente arcángeles, papas, jueces, condotieros o descarnados seres que expresan con un grito su angustia existencial. A veces asexuados a pesar del desnudo, en otras revestidos por el adorno litúrgico que le impone su autoridad en donde un gesto, un acompañante o su ubicación en la obra los delata espiritualmente y lo sacro se puede permutar más que en profano, en mascarada.

 Pero así como el taller de un artista relata su laboriosidad, su conducta condiciona también su obra. Es cuando arte y vida se funden en un testimonio unívoco. Alirio Rodríguez es un creador sin dobleces, su pintura esta al margen de la moda, porque a fin de cuentas, la moda es lo que pasa de moda. Observador perspicaz, lector insaciable, trabajador riguroso y cotidiano, vive en función del desarrollo de toda su capacidad creadora. Así como su obra está al margen de la moda, también su persona está al margen del atajo de la lisonja y del pacto infame cocinado a media voz ante el poder, cualquiera que este sea. Su obra más esa vivencia recia, sin esguinces, es la que le granjeado, el respeto de los más admirables conciudadanos de su tiempo. Lo que resta es el discurrir de la historia.

 
< Anterior   Siguiente >
spacer

 

Destino de los "tercerizados" de Sidor divide a Sutiss

Culminó discusión de contrato en Tavsa

Charlas y talleres se realizarán en la Semana de los Museos

CARICATURA

La familia es el principal escenario para la educación

Bolivarense Carlos Yanes se titula en Nacional de Tenis

¡Llena eres de gracia!

"Venezuela se acerca a un régimen totalitario"

Y LOS PERIODISTAS TAMBIÉN/Danilo Arbilla

Beyoncé y Jay-Z de luna de miel en el desierto

Victora Beckham a la gran pantalla

Djokovic se adjudicó el Masters Series de Roma

Jazz empata semifinal con los Lakers

Inconcluso aeropuerto de Santa Elena de Uairén

Inter y Roma definirán en la última fecha

Borges: "Al salario mínimo se lo comió la inflación"

Preselección de voleibol se concentra en Brasil

Massa venció por tercera vez en Turquía

"Masacre de toninas en el Orinoco debe detenerse"

Educadores promueven "Propuesta Educativa para Gobernar"

CANDIDATO DE VERDAD/José Ignacio Acevedo L.

“Ganar el Premio Nobel ha sido una catástrofe”

Hermanas Spears se reencontraron

Explorando los linderos de la orientación sexual

Rafael Barreno tampoco se clasificó

Breves

Se contagiaron de Vizquel

PÙBLICO & CONFIDENCIAL/ Damián Prat C.

Zambrano sí lanza hoy

Manchester United campeón de la Premier League

Corte y costura a la "Angostura"

LA BASURA/Carolina Jaimes Branger

Desodorante natural

Chávez: Uribe quiere provocar una guerra

Interempresas 2008 se alista para ensayo de futsala

Breves

Federer y Nadal estarán en Hamburgo

Motorola trae su completo portafolio de soluciones WLAN

Las Claritas reclama unidad electoral

Vanessa Williams recibe diploma universitario

Trabajadores de Hecla repudian declaraciones de Hoover Quintero

Desnutrición afecta a niños de Bolívar

Trotamundos, Marinos, Gatos y Gaiteros pasan la escoba

Spurs también nivela la serie con los Hornets

Breves

Pensar en río revuelto/ Rafael Marrón González

"Vivimos el mejor tiempo de producción de líderes"

Estudiantes y River líderes en Argentina

Comisionado de boxeo sancionará a "el Explosivo" Alexander Muñoz

Junta militar de Birmania deja en segundo plano crisis humanitaria

Lo práctico

9 asesinatos el fin de semana

Farías dio la lista

Fechas memorables

Belén I pide atención de las autoridades

Min-Cultura de la mano con las comunidades

Narvarte podría dirigir a Biguá

Venezuela pagará lo “justo” por Sidor

Una mascarilla sencilla

Nueva pista sobre el origen de la preeclampsia

TANTO NADAR.../Iván Gutiérrez (*)

Doritos presenta su primer festival de música

Doctoras y madres llegan a Discovery Home & Health

Telón de fondo/ Manuel Felipe Sierra

Atlético Madrid aseguró clasificación a la Champions

Hora de dialogar

Pepsi ya tiene su nueva estrella musical

Uribe comparte inquietud de su ministro de Defensa

Una nota saludable/Dr. Carlos Basanta (*)

Inquietos y preguntones

Transportistas mantienen paro en Nicaragua

Tornados vuelven a causar estragos en EE UU

Con cerveza hasta la muerte

Jardines del Orinoco organizó misa recordatoria

Jonathan "el mosquito" Suárez más cerca de Beijing

MEMORABLES/ Rafael Marrón González

Centroamérica busca autosuficiencia alimentaria

Mineros no hace respetar su casa y pierde con Guaros





Correo del Caroní - 2008
spacer