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Medallista de bronce en los Panamericanos de Indianápolis y uno de los primeros atletas de artes marciales en defender a Venezuela en unos Juegos Olímpicos, Campos transmite sus conocimientos a jóvenes guayaneses.
Danilo Arenas Ordóñez
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 Ha recibido muchos reconocimientos, uno de ellos fue el entregado recientemente por el CPD como Dirigente Deportivo 2007. Foto Archivo Kilmar Campos, judoca de reconocida trayectoria en el deporte regional, nacional e internacional, aún mantiene fresco entre sus recuerdos aquel día del año 1988 cuando compitió en los Juegos Olímpicos de Seúl, Corea del Sur. El judo venezolano no había tenido antes de esa fecha la oportunidad de llegar tan lejos, de allí que Kilmar es uno de los primeros atletas de las artes marciales en abrir las puertas al resto de venezolanos en unas Olimpiadas y lo hizo con esmero, dejando bien parada a Venezuela. "Recuerdo que me correspondió competir en la categoría de 78 kg, la cual fue reemplazada por los 81 kg, que rige actualmente, no fue nada fácil llegar a esas Olimpíadas y a base de esfuerzo y mucho sacrificio me gané esa gran oportunidad. Allí en Corea logré ganar el primer combate, pero perdí en la siguiente ronda y de ese evento me quedó una grata experiencia", dice con orgullo y con altivez Kilmar Campos, quien hoy es jefe de la División de Deportes de CVG Venalum, empresa que le ha apoyado en sus proyectos deportivos y en la que ha formado a muchos de los atletas campeones. De ese sueño vuelto realidad, como es haber asistido a unos Juegos Olímpicos, en el 2008 se cumplirán 20 años, lo cual es algo bien significativo para Kilmar y para su esposa, la también judoca Katiuska Santaella, quien igual que él tuvo la oportunidad de haber ido a unos Juegos Olímpicos. Katiuska representó a Venezuela en las Olimpíadas de Atlanta 96, en Estados Unidos, competencia en la que Kilmar fue su entrenador y le sirvió esa ocasión para transmitirle sus conocimientos y su amplia experiencia en esta difícil disciplina deportiva. Nacido hace 44 años en Maturín, estado Monagas, practica judo desde los nueve años de edad y en su adolescencia compartía este deporte con el fútbol, el futbolito y el voleibol, concentrando sus esfuerzos en las artes marciales. Bronce Panamericano Otro de sus gratos recuerdos que aún merodean en su mente, fue su participación en los Juegos Panamericanos disputados en el año 1987 en Indianápolis, Estados Unidos, donde se apoderó de una medalla de bronce, la misma que le abrió las puertas para luego ir a representar a Venezuela en los Juegos Olímpicos de Seúl, Corea. "Para mí esa medalla de bronce la sentí como si fuera de oro, por cuanto con ella clasifiqué a las Olimpiadas, hace exactamente veinte años, lo cual recuerdo aún con emoción como si fuera hoy", dice Campos mientras respira profundo reviviendo aquellos días. En su extensa carrera deportiva hay muchos títulos obtenidos, algunos de ellos están plasmados en medallas y trofeos de Juegos Centroamericanos y del Caribe, Panamericanos, Sudamericanos y competencias internacionales de alto nivel, aprendiendo algo en cada uno de ellos. Innumerables premios Aparte de ser reconocido como uno de los mejores judocas venezolanos, Campos también ha recibido innumerables premios, entre otros como Atleta del Año, Entrenador del Año y el más reciente que le fue otorgado por el Círculo de Periodistas Deportivos, que lo acredita como el Dirigente del Año 2007. Asimismo, le agradece al Supremo por haberle dado una hermosa familia integrada por su esposa, y sus hijos Kilmer y Katherine, quienes también se inclinan por esta práctica. |