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"No tengo cómo agradecerles y nadie sabe lo que hace el Hospital Uyapar al recibir a mis alumnos en pasantía, ellos se convierten en la mano derecha de los médicos, y lo considero un aporte a la salud".
Lucía Mendoza Foto Rodney Balzano .jpg) La estructura de la Escuela Técnica Jesús Obrero instruye a 967 alumnos Hay quien construye lo que sueña y lucha por alcanzarlo, así como Cipriana St. Jhon, creadora de una idea formativa, la de instruir a los hijos de Guayana y convertirlos, desde un primer momento, en profesionales con mano de obra calificada. Esta maestra normalista fundó la Unidad Educativa Escuela Técnica Jesús Obrero. St. Jhon también Técnico Superior Universitario en Educación mención Audiovisual y Licenciada en Lengua y Literatura crea en septiembre de 1982 la primera semilla educativa de este gran proyecto. Junto a Milagros Michel deciden comenzar la labor del Jesús Obrero como un jardín de infancia, en la urbanización Francisco Avendaño de San Félix. Toda obra exitosa debe tener una inspiración humana, y la de esta educadora fue su sobrino, "mi niño tenía cinco años y estudiaba en un preescolar, ya a esa edad estaba aburrido de las clases, si él se fastidiaba tan temprano qué iba a ser de su vida después. Entonces, me preocupé y me puse a enseñarle a escribir y reté a los docentes de Guayana a que un alumno podía leer y escribir a los tres años", resaltó la educadora. Con estas ideas y un fuerte pensamiento sobre el aprendizaje profesional, a través de la educación técnica, en 1983 el jardín cambiaba su sede para la urbanización Unare II, "donde logró terminar el año escolar con óptimos resultados", a su vez pasaría a llamarse Jesús Obrero. Esto motivó el crecimiento masivo de la población estudiantil, lo cual obligaba a un nuevo cambio de lugar, en esta oportunidad a Unare I para impartir la primera etapa de la Educación Básica. Esperanza educativa La Escuela Técnica Jesús Obrero es una estructura de tres pisos, que encierra los colores verdes y beige, denotando el paso de la esperanza hacia el camino de la educación, esta construcción tiene 20 aulas que a diario se encuentran ocupadas por hombres y mujeres que son el pensamiento del futuro guayanés. Contó la educadora, presidenta de esta escuela, que la clave de la expansión fue trabajar con paquetes de aprendizajes, "no había alumnos aplazados, pero tampoco se les reglaba la nota", simplemente si no se aprobaba el módulo se le daba la oportunidad de estudiar en vacaciones y presentar las evaluaciones cuando iniciaran las clases. "La idea era enseñar, preparar al muchacho y que continuara con su meta". "Técnica" para la medicina En estos momentos la institución cuenta con su sede principal en la urbanización Río Aro. Para los inicios de la construcción el financiamiento fue rechazado, pero a través de verbenas, tómbolas, vendimias y domingos familiares, se compró el terreno a la Corporación Venezolana de Guayana (CVG) y "echaron" el primer piso. Jesús Obrero, siempre teniendo presente que el activo más valioso del plantel es el alumno, se convierte en una Escuela Técnica para el año escolar 1999-2000, y actualmente imparten conocimientos en el área comercial, de salud e industrial. ¿Cómo considera a los estudiantes de Guayana? - Especialmente para mí los guayaneses han sabido ser personas capacitadas para el trabajo y esta "técnica" pone en evidencia tal concepto, y para quienes no conocen la escuela desarrolla las menciones de Laboratorio Clínico, Registro y Estadística de la Salud, Traumatología y Ortopedia, Deporte y Recreación en el área de medicina. Como la base de un instituto técnico es trabajar en la misma área de estudio mucho antes de estar graduado, St. Jhon ha cumplido el modelo a cabalidad y por ello enfatizó en que "no tengo cómo agradecerles y nadie sabe lo que hace el Hospital Uyapar al recibir a mis alumnos en pasantía, ellos se convierten en la mano derecha de los médicos y lo considero un aporte a la salud". ¿Cuáles otras menciones hay en la escuela? - Turismo, Contabilidad, Informática, Refrigeración y Aire Acondicionado son menciones que contempla el "Jesús Obrero" para el desarrollo de los alumnos en el campo laboral. No únicamente valen los títulos, sino el buen trabajo profesional y yo creo en la gente que crea. Esta docente dijo con decisión y sin titubeos que si volviera a nacer sería de nuevo una luz para la enseñanza, porque su idea es educar, preparar a la gente al campo laboral, y fue por ello que trajo el bachillerato técnico. St. Jhon se considera digna de una experiencia educativa al servicio de la comunidad y nada la llena más que eso. Mientras tanto, el espíritu de este colegio estará graduando a bachilleres en técnicos medio en cualquiera de estas especialidades, siendo ciento por ciento unas personas profesionales, con una experiencia laboral y con calidad humana. |