|
Lesiones en la piel por exposición a los rayos solares, picaduras de insectos que pueden generar reacciones alérgicas en la piel y cuadros gastrointestinales, son sólo algunas de las enfermedades que pueden marcar su regreso a casa luego del asueto de la Semana Santa, por lo que es urgente tomar el camino de la vida sana.
Ivonne M. Rincón Moreno
Esta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesita tener Javascript activado para poder verla
Foto Henry Ortega  El ejercicio físico es una buena alternativa para “despedir” esos kilitos de más que llegaron con la época de vacaciones Luego de un largo asueto en el que para muchas personas las constantes fueron mucho sol, playa, paseos por la sabana, río y de cambios radicales en la dieta con el consumo excesivo de alimentos, grasas y bebidas alcohólicas llegó el momento de empezar de nuevo. Y es que después de cada período vacacional, como la Semana Santa que acaba de terminar, es necesario retomar -por su propio bienestar- un estilo de vida saludable que incluye una buena dosis de ejercicio físico y una alimentación balanceada. Carlos Basanta, médico cirujano con magíster en Salud Pública, explicó que en todos los períodos de asueto las personas suelen adoptar una serie de hábitos que no son precisamente aquellos que nos garantizan una mejor calidad de vida. Y al culminar esos períodos vacacionales, las personas siempre llegan con la misma preocupación: adelgazar y “desintoxicarse” de todos los excesos cometidos en ese tiempo libre. Basanta no habla de “desintoxicación” pero sí alerta la necesidad de que luego de las vacaciones los ciudadanos retomen hábitos saludables en su dieta y en su estilo de vida. El doctor advierte que “en las vacaciones de Semana Santa que son incluso, una de las más largas que hay -excluyendo las vacaciones escolares de julio y agosto- las personas aprovechan para salir con sus familias para pasar unos días diferentes. Pero la Semana Santa tiene el ingrediente adicional de que son muchas personas que están saliendo a la misma vez a la calle y a los mismos destinos turísticos”. Esta mayor concentración de personas en lugares públicos como el río, la playa, o la Gran Sabana, expone a los vacacionistas a un mayor riesgo, que va desde accidentes de tránsito por el aumento en la cantidad de personas que están circulando por carreteras, puentes y autopistas, hasta infecciones por hongos en la piel o intoxicaciones alimentarias por consumo de alimentos contaminados. Entonces, existe una diversidad de lesiones o enfermedades a las que pueden estar expuestos los temporadistas, de allí que al regreso es fundamental estar pendientes ante cualquier síntoma o signo anormal en el cuerpo. El médico explicó que si el destino era la playa o la piscina hay que estar pendientes de cualquier mancha u hongo que aparezca en la piel o de una quemadura solar, pues son lesiones que ameritan tratamiento médico. “Si se exponen al sol se pueden producir quemaduras de diferentes grados. Y además se exponen al llamado hongo de playa o piscina que es un paño blanco que cubre la piel. Y además existe el riesgo de padecer otro tipo de lesiones por contacto con aguas malas o algas que hay en algunas playas y que pueden ocasionar reacciones alérgicas en pieles sensibles”. Además un día en la playa o en la montaña puede generar reacciones de tipo infecciosas como la conjuntivitis, alteraciones en la piel, “producto de la gran afluencia de personas que hay en ese momento en la playa, y que se bañan con todo menos con agua”. ¿Y en la montaña? Y en el caso de aquellos que pasaron estos días de asueto en la montaña o en la Gran Sabana, una de las lesiones más comunes que pueden presentar son las picaduras de insectos y también las quemaduras por el sol. “En muchos casos las picaduras de insectos pueden desencadenar procesos alérgicos, también se pueden ver en estos pacientes rinitis alérgicas y también quemaduras solares. Por otro lado, luego de un período vacacional las personas pueden presentar problemas gastrointestinales que se producen por desórdenes en la alimentación, ingesta indiscriminada de todo tipo de bebidas y comida que fue preparada sin seguir las medidas básicas de higiene”, dijo. Apuntó que la concentración de personas en sitios de expendio de comida hace que disminuyan los cuidados en la preparación de los alimentos, “y podemos regresar de las vacaciones con diarreas, parasitosis y no podemos olvidar que existen los períodos de incubación. Es decir, algunos procesos gastrointestinales tienen un período de incubación y son más lentos, por lo que luego de 3 ó 4 días es cuando se presentan los cuadros diarreicos”. “También se pueden presentar problemas de tipo metabólico con alteraciones en los niveles de glicemia, diabéticos con lesiones y procesos que tienen que ver con la alta ingesta de grasas y no podemos olvidar que el alcohol se transforma en grasas, los mariscos también tienen alto contenido de triglicéridos, continuó. Lo que quiere decir que después de un periodo vacacional hay personas que pueden regresar con mayores niveles de colesterol, triglicéridos y aumento de peso... que además generan en la persona los llamados ‘ratones’ morales por los excesos cometidos”. Previsiones posteriores Entonces si usted fue una de esas personas que durante la Semana Santa se olvidó de la dieta, del ejercicio y de cuidar su salud, llegó el momento de poner punto final y activar un plan para que pueda retomar un estilo de vida saludable. “Uno debe tomar previsiones posteriores a las vacaciones que dependerán de los problemas que se presentaron. Por ejemplo, si tiene problemas con picaduras que no ceden fácilmente y que persisten o que están infectadas... es importante acudir al médico para que se le ponga el tratamiento adecuado y no empeore su cuadro”, dijo. El médico advirtió que la automedicación siempre es negativa y en la mayoría de los casos lo único que hace es agravar el cuadro sin ofrecer una mejoría al paciente. Acotó que si el problema que presentó al regreso de sus vacaciones tiene que ver con la piel, sean quemaduras solares de primer o segundo grado u hongos generados por la humedad, “es importante hidratar la piel con cremas, consumir mucha agua y si tiene hongos de playa o piscina lo mejor es que acuda al dermatólogo para comenzar a tratar esas lesiones, pues si no se aplica un tratamiento pueden diseminarse a otras partes del cuerpo, además de que son altamente contagiosos”. El médico considera que ese cargo de conciencia que puede presentarse en algunas personas, luego de los excesos es importante canalizarlo hacia la toma de acciones que nos lleven a un cambio en la dieta, a la realización de la actividad física y a la inclusión de hábitos saludables en nuestro día a día. “Hay que retomar la moderada ingesta alcohólica, porque eso garantizará que el hígado pueda descansar, también hay que poner a descansar a la piel después de todo el sol que la afectó. No olvidemos que la exposición en exceso a los rayos solares, sobre todo en esta época de calentamiento global, puede producir alteraciones cutáneas, sobre todo en personas muy blancas”, apuntó. El médico también recomendó incluir caminatas o cualquier otra actividad física y seguir una dieta sana en la que se incluyan alimentos de todos los grupos, evitando el consumo de los azúcares simples y las grasas. “Lo importante es retomar el estilo de vida y estar pendientes porque hay enfermedades que se pueden presentar después de las vacaciones”, dijo. Basanta recalcó que en caso de lesiones en la piel es fundamental visitar al dermatólogo, porque “siempre existe la posibilidad de que alguna picada que se infectó puede generar una celulitis y ocasionar un daño mayor”. Y en caso de que usted presente síntomas de malestar estomacal, lo mejor es acudir al médico, “porque cuando viajamos comemos en carretera y se pueden presentar desde parasitosis hasta problemas bacterianos, como salmonella”. Recuerde que nunca es tarde para empezar, entonces si usted siente que cometió excesos durante el pasado asueto de Semana Santa, este es el momento adecuado para adoptar un estilo de vida saludable que redundará en bienestar para usted y los suyos La mejor dieta Hay muchas personas que cuando llegan de un periodo vacacional quieren ‘deshacer’ todos los excesos que cometieron con su cuerpo con unas dietas que lejos de mejorar su salud pueden empeorarla. Es el ejemplo de esas personas que deciden pasar todo un día comiendo frutas, y que a la larga dañan su organismo. El doctor Carlos Basanta advirtió que este tipo de “dietas milagrosas” no son convenientes, porque “se esté o no en dieta la alimentación tiene que ser equilibrada y debe incluir alimentos de los cuatro componentes básicos que son carbohidratos, proteínas, prolípidos, frutas y fibra”. “Lo recomendable es disminuir la ingesta y utilizar la dieta matemática que es gastar más de lo que consumes, es decir, si tú consumes mil 500 calorías y gastas mil 500 calorías te mantendrás en el mismo peso; mientras que si gastas más de mil 500 calorías bajarás de peso, y si gastas menos de mil 500 calorías y pasas todo el día acostado aumentará el peso”. |