|
Hoy se celebra el Día Mundial de la Tuberculosis como una forma de llamar la atención de las autoridades y de la población mundial en la necesidad de luchar por la erradicación de esta afección por la cual cada día mueren 4 mil 400 personas en el mundo.
Ivonne M. Rincón Moreno
Esta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesita tener Javascript activado para poder verla
 En lo que va del año 2007 las autoridades han registrado 34 casos de tuberculosis, y al cierre del 2006 fueron 162 las personas con esta enfermedad. Foto Archivo La prevención es una palabra clave cuando se trata de una enfermedad tan delicada como la tuberculosis, TBC. Hoy en día gracias a las investigaciones científicas y a los aportes de la ciencia médica, la adherencia al tratamiento le puede garantizar a un paciente con tuberculosis la superación de esa infección. Hoy se está celebrando el Día Mundial de la Tuberculosis, una fecha propicia no para celebrar, pero sí para tomar conciencia de la necesidad de erradicar por completo esta enfermedad que siempre diezma a la población más necesitada. Dentro de las llamadas enfermedades de la pobreza está precisamente la tuberculosis, pues si bien esta patología es transmitida por un bacilo, la desnutrición, el hambre, la falta de condiciones higiénicas adecuadas, y la falta de atención médica son factores que inciden en el agravamiento de esta enfermedad. La doctora Iris Arias, coordinadora del programa de Tisiología del Distrito Sanitario número II, explicó que la tuberculosis es una enfermedad infectocontagiosa que se produce por el mycobacterium tuberculosis, también llamado bacilo de Koch, que afecta preferentemente al pulmón, pero también puede atacar los huesos, los riñones, el cerebro, los ganglios, los intestinos, el cerebro o cualquier otro órgano en el que se aloje el bacilo. Explicó el bacilo va lesionando y horadando los pulmones -en el caso de que se haya alojado en estos órganos del sistema respiratorio- hasta que el paciente comienza a sentir los primeros síntomas y va acabando con los órganos. “Esta es una enfermedad prolongada, es decir un paciente puede tener años con una tos persistente, pérdida de peso, disminución del apetito y puede en su etapa inicial confundirse con un cuadro gripal; con la diferencia de que con el tiempo se va agravando hasta que el paciente comienza a presentar una expectoración que puede presentar sangre y que se conoce como hemoptisis”. Los síntomas más frecuentes de la tuberculosis pulmonar son: tos constante, debilidad, sudoración, fiebre vespertina, pérdida de peso, dolor durante los movimientos respiratorios, expectoración persistente e intensa y de color amarillo verdoso y en otros casos puede expectorar sangre. También se pueden registrar cambios en el carácter del paciente. “Un paciente con esos síntomas es un paciente sintomático respiratorio, y esos pacientes hay que referirlos al centro de salud para hacerle dos estudios bacteriológicos de los esputos. Este examen se puede hacer de manera gratuita en el módulo de Manoa, el Ipasme y el hospital de Guaiparo. Si esa evaluación aparece positivo, es una tuberculosis y de inmediato se le coloca el tratamiento al paciente, porque una vez el tratamiento está instalado, ya no va a contaminar a nadie”. La doctora recalcó que el tratamiento que se les administra a los pacientes con tuberculosis son largos, usualmente 6 meses, pero con una buena adherencia al tratamiento se puede curar la enfermedad. Advirtió que si un paciente con tuberculosis nunca se hace ver con el médico especialista y no sigue un tratamiento de manera responsable puede contaminar a otras personas y puede ir directo a la muerte. Reiteró que el bacilo muere con la luz solar, de allí que el sitio predilecto para reproducirse sea en lugares húmedos, oscuros y poco ventilados. Portadores del bacilo La especialista en Salud Pública explicó que existe el caso de pacientes que tienen alojado en su cuerpo el bacilo, pero nunca desarrollan la enfermedad. Eso dependerá básicamente de las condiciones de su sistema inmunológico y de las condiciones en las que vivan esas personas, es decir, si consumen una alimentación balanceada, si en su vivienda tienen unas buenas condiciones higiénicas. “Cuando el bacilo de Koch está latente no genera síntomas, se sabe que está infectado por una prueba que se hace que es el PPD, que es un examen intradérmico en el que se le coloca al paciente una sustancia y si a los 3 días produce una reacción es que el bacilo está presente, continuó. Una persona puede ser durante toda su vida portadora de este bacilo sin que se le produzca la enfermedad”. Y por el contrario hay personas que sí desarrollan la enfermedad y en esto incide el estado de su sistema inmune y la presencia de otras patologías como el HIV. “Si se trata de un paciente HIV en cualquier momento puede desarrollar la enfermedad, porque está inmunosuprimido. Los pacientes que toman algunos tipos de medicamentos, los diabéticos también pueden presentar inmunosupresión y pueden ser más susceptibles a este bacilo. Siempre que las defensas del organismo estén bajas y sea un portador del bacilo, se puede generar la enfermedad”. Acotó que el hambre, la desnutrición, la indigencia, el alcoholismo, el tabaquismo, son algunos de los factores de riesgo de la tuberculosis. Explicó que de acuerdo a la estadística mundial, en aquellas naciones más pobres las cifras de muerte por tuberculosis son elevadas, pues la enfermedad está asociada a condiciones de vida extrema y a la inaccesibilidad a los tratamientos que son sumamente costosos, pero que en Venezuela se administran de manera gratuita. En el caso del municipio Caroní los tratamientos para pacientes con tuberculosis se entregan en el módulo de salud de Manoa, donde se encuentra la coordinación del programa de esta enfermedad. “Una vez que se instala el tratamiento el paciente se cura y la muerte se presenta sobre todo asociada a casos de HIV-Sida, lo que quiere decir que tuberculosis y HIV son una combinación mortal, porque una acelera la otra. Hay muchos casos de pacientes de HIV que mueren por tuberculosis”, dijo. La doctora Arias indicó que la tuberculosis ataca más a los jóvenes con edades entre los 13 y los 25 años y los adultos de 47 años y más. Las parroquias del municipio Caroní que presentan un mayor número de casos son aquellas con una mayor densidad poblacional y con mayores índices de pobreza, tales como: Dalla Costa, Vista al Sol, Chirica y Unare. Indicó que en la consulta del Módulo de Manoa se han diagnosticado TBC en diferentes órganos, pero el que se presenta con mayor regularidad es el TBC pulmonar. En lo que va de año han sido registrados por las autoridades sanitarias 34 casos de tuberculosis, muchos de ellos vinculados al Virus de Inmunodeficiencia Humana. El 2006 para esta misma fecha, las autoridades registraron 40 casos confirmados de TBC. ¡Cuidado con la repetición! La doctora indicó que si un paciente no ha cumplido totalmente con el tratamiento, es probable que la enfermedad repita, de allí la necesidad de que los pacientes que han sido diagnosticados de tuberculosis cumplan de manera fiel con el tratamiento en todas sus fases. El tratamiento para la tuberculosis consta de una serie de medicamentos que son sumamente costosos y que son importados de última generación y el paciente debe consumir una combinación de antibióticos que es lo que garantiza la muerte del bacilo. El problema que se genera en los pacientes que no son regulares con su tratamiento es que el bacilo se hace resistente a los medicamentos, y cuando esa situación se presenta los médicos tienen que probar con otros fármacos que son todavía más fuertes y que pueden generar algún tipo de reacción en algunas personas. De allí que sea absolutamente necesario que los pacientes con TBC sigan al pie de la letra las indicaciones médicas para así garantizar la eliminación del bacilo. Pero el tratamiento médico debe estar acompañado por una buena alimentación, el paciente debe estar en una habitación bien ventilada y soleada, no debe ingerir bebidas alcohólicas, ni tampoco fumar. En este momento todos los medicamentos necesarios para luchar contra la tuberculosis están disponibles en el módulo de Manoa donde se le van asignando las dosis a cada uno de los pacientes controlados en este centro asistencial. Los fármacos para combatir esta enfermedad no se expenden en las farmacias, por lo que la única forma de acceso es a través de las dependencias de salud del Estado. Prevenir en salud En nuestro país el control de la tuberculosis se basa principalmente en la vacunación preventiva con la BCG en recién nacidos. Esta vacuna se administra gratuitamente en todos los centros de salud dependientes del Estado y es una forma de cuidar e inmunizar a sus hijos contra esta enfermedad. Se han presentado casos de niños y adolescentes que no fueron vacunados al nacer, para ellos las autoridades sanitarias recomiendan que se acerquen al módulo de salud de Manoa y allí se les realizará la prueba PPD para ver si son o no portadores del bacilo y en caso de que ese test resulte negativo se le puede administrar la dosis. Recuerde que la única forma de prevenir esta enfermedad es con la vacunación. VIH y Tuberculosis Según las cifras publicadas por la Organización Mundial de la Salud 1,6 millones de personas fallecieron por causa de la tuberculosis en el año 2005, de las cuales 195 mil de ellas estaban infectadas también por el VIH. La tuberculosis es una importante causa de muerte en pacientes con VIH/SIDA, y el VIH es la principal razón de que no se alcancen las metas de control de la tuberculosis en zonas donde la infección por VIH es frecuente, y en particular en el África subsahariana, donde el VIH/SIDA sigue alimentando la epidemia de tuberculosis. La colaboración entre los programas de lucha contra la tuberculosis y el VIH es fundamental para reducir la carga de tuberculosis en pacientes con VIH/SIDA, y la carga de VIH en pacientes con tuberculosis. El Plan Mundial para Detener la Tuberculosis (2006-2015), presentado por la Alianza Alto a la Tuberculosis en enero de 2006, propone una hoja de ruta para tratar durante los próximos 10 años, a 50 millones de personas con tuberculosis y proporcionar tratamiento antirretrovírico a 3 millones de pacientes con tuberculosis y VIH/SIDA, lo cual permitirá salvar unos 14 millones de vidas. El objetivo es reducir a la mitad la prevalencia y la mortalidad de la tuberculosis para 2015, en comparación con los valores que se tenían para 1990. ¿Un bacilo multirresistente? Generalmente la tuberculosis se trata con una combinación de cuatro antituberculosos convencionales, denominados de primera línea. Cuando estos fármacos no se usan adecuadamente puede aparecer la tuberculosis multirresistente, que requiere un tratamiento más prolongado con los llamados fármacos de segunda línea, más caros y con más efectos colaterales. La tuberculosis extremadamente resistente puede aparecer cuando estos fármacos de segunda línea también se usan de forma inadecuada, por lo que se vuelven ineficaces. Como la tuberculosis extremadamente resistente no responde a los fármacos de primera ni de segunda línea, las opciones terapéuticas se ven muy limitadas y el riesgo de muerte es extremadamente elevado. Tanto la tuberculosis multirresistente como la extremadamente resistente son transmisibles de persona a persona. Fuentes: http://www.who.int/mediacentre/news/releases/2007/pr08/es/index.html http://www.who.int/mediacentre/news/notes/2007/np14/es/index.html http://www.who.int/mediacentre/news/notes/2007/np14/es/index.html |