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A manera de hilera, y en un orden entremezclado, las casaberas y los vendedores de catalinas en la población de El Cintillo se presentan a todo el país para ofrecer a los viajeros un pedacito del sabor de estas tierras.
Juan Manuel Carvajal Foto Julacci Brito  Pablo Rojas señala que se la pasa bien haciendo su casabito En la vía Upata-Guasipati hay algo que destaca más que los mismos paisajes, y que, invita en muchos casos a que los viajeros se detengan para averiguar de qué se trata. No es una historia, mucho menos tiene que ver con una estatua o algo sobrenatural, sólo que en la población de El Cintillo, son tantas las cooperativas que hacen casabe y las famosas "cucas" o catalinas, que vale la pena parar el viaje y estar un instante en ese lugar. Algunos de los residentes prefieren hacer el casabe de noche, pero Pablo Rojas se levanta a las 4:00 de la mañana y desde entonces no para de estar frente al fogón, "a menos que vaya a comer". Hay a quienes no les puede faltar el casabe en la mesa. Esa especie de pan nuestro, hecho con yuca amarga rallada, las cuales se "raspan" y luego son molidas, para convertirse en harina, que minutos más tarde arderá al calor del budare, para transformarse en una "torta de casabe". Rojas considera de gran importancia para su economía el impulso que ha tenido la venta del casabe en dicho sector, pues "hay mucha gente yendo y viniendo para Upata, Guasipati o San Félix y se paran para comprarle casabe a uno". "250 tortas diarias" En El Cintillo lo menos que falta es el casabe. Según informaron sus residentes, están organizados en cooperativas, de la que destacan más de 6 grupos vecinales que trabajan en equipo. "Esto es parte de los proyectos de desarrollo endógeno de la Ruta del Casabe de la Gobernación. Esta zona es muy concurrida, esto es lo que no da para vivir. Aquí estoy con mi mujer y mis hijas, y ellas me ayudan a hacer los casabes dulces", apuntó Rojas, quien señala que en un día puede hacer 250 tortas de casabe. Del mismo modo, en el lugar se consiguen otos derivados de este pan de yuca. Son muy demandadas las llamadas "naiboas", que es casabe relleno con un preparado de papelón, que es muy sabroso, además del casabe "chorriao", que está cubierto con un melao fino, del cual se hacen varias aplicaciones a manera de zigzag. Buen manjar Ir a este sitio y no detenerse, aunque sea por curiosidad a probar las catalinas o "cucas", bien sea negras, morenas o blancas, que se expenden en el sector, es como dejarse apabullar por la flojera. Así como se impulsa la producción de casabe, también hay muchos habitantes, en su mayoría mujeres, que preparan este dulce típico. La catalina tiene la consistencia de una torta, en medida, con características de pan. Se prepara con papelón, clavos de especie, harina de trigo. Después que la panela, -como le llaman al trozo entero de papelón-, se ha derretido en una paila, se comienza a agregar la harina hasta que la mezcla se despega de la cacerola en donde se está cocinando. "En principio es pura paleta lo que hay que darle, pero luego que la masa se despega, una puede manejarla con un rodillo o con las manos. Sacamos las formas con moldecitos", comentó una de las vecinas, quien prepara el dulce. María Rodríguez explica que "yo atiendo aquí desde la mañanita hasta las 10:00 de la noche cuando llega mi hijo de la universidad. Pasan muchos viajeros y las ventas son buenas. Aquí no hay mezquindad, si se me acaba el queso o las catalinas, yo le digo, mire allá (señalando otro de los tarantines) lo puede conseguir, y así somos todos". Lo mejor de todo es que los trabajadores tanto del casabe como de las catalinas, señalan que hacen con cariño su labor, dejando de lado el tedio, que muchas veces, sentados en nuestras casas, nos obliga a comprar dulces hechos en vez de intentar hacer algunos nosotros mismos. Para tener en cuenta - De domingo a domingo, los vecinos de El Cintillo tienen su mercancía lista. - Una torta de casabe cuesta 2.500 bolívares, mientras que las bolsitas con catalinas salen a 5 mil bolívares. - En la vía puede conseguir miel. Los vendedores señalan que la mejor época para encontrar este néctar, que la gente busca como "palito e' romero" para hacer los guarapos para la gripe, es en el mes de mayo. - Pruebe la catalina con queso, no es el invento más moderno, pero sabe de lo mejor. Los mismos cooperativistas le venden el queso de telita. Los precios son relativos. |