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A una hora y media de Ciudad Guayana, la población de Piacoa en el municipio Casacoima, del estado Delta Amacuro, ofrece a los visitantes la oportunidad de tomar una lanchita e ir a dar a los predios de la Isla de Tórtolas y Santa Catalina.
Juan Manuel Carvajal  La Iglesia de Piacoa fue construida en 1898 y pertenecía a los monjes capuchinos de Imataca venidos de España En Delta Amacuro hay varias poblaciones que vuelven el estado más famoso de lo que ya es, por albergar en su territorio los conocidos Castillos de Guayana. El nombre de Piacoa suena fuerte, en los residentes de las comunidades asentadas en la vía a los gigantes de piedra que encierran parte de la historia de la región Guayana, sitio al que el equipo de este medio impreso se dirigió para conocer un poco más. En general, el municipio Casacoima comprende un lugar sencillo, común, humilde y en el que los mayores atractivos no son los monumentos, sino el trato que brindan a los visitantes los que residen en esta zona. Dotado de verdes espacios, carreteras largas y caseríos dispersos de manera improvisada, este municipio es considerado por una campaña de la Alcaldía como “mundo tropical”. Nos ubicamos en el cerro El Gallo en San Félix, en el semáforo inmediato cruzamos y siempre seguimos la carretera. Se pasa por los sectores de Río Claro, Altamira y otras comunidades asentadas en la vía los Castillos. Una vez que se llega a la alcabala, que significa el límite del municipio Caroní del estado Bolívar, en ese punto se visualiza la entrada a Delta Amacuro, una de los estados surorientales más apartados. Desde este lugar, se sigue siempre en línea recta, cuando se llega al cruce en la que se abren dos caminos, debe tomar la vía a la derecha. Es bueno siempre orientarse por los carteles que la Dirección de Turismo de Casacoima ha colocado a lo largo del recorrido. Al llegar al pueblo Desde la alcabala hasta el pueblo en sí, se toma un tiempo de aproximadamente una hora. Piacoa es un vecindario sencillo, lleno de muchos detalles. El sitio se recorre en menos de 20 minutos, pues como está diseñado a la antigua, todo queda “a pata e’ mingo”. La placita con un busto del Libertador Simón Bolívar es uno de los sitios preferidos de los pequeños, después de salir de la escuela, la cual queda a escasos 100 metros del espacio dotado de banquetas y algunos árboles. Uno de los lugares más emblemáticos es la iglesia, con una sencilla y hermosa estructura, misma en la que religiosamente los días domingo, los vecinos van a rezarle al Creador para que todo les salga bien en la semana. La edificación data de 1898. Todavía cerca del recinto religioso quedan algunas casas al mejor estilo colonial, con sus amplios y bajos ventanales, las puertas de madera, y las tejas ennegrecidas con el paso del tiempo que dan vestigios de que el pueblo tiene sus cuantos añitos. Los vecinos no conocen con precisión la fecha de fundación del pueblo. A todas estas, resumen la existencia de la comunidad en “un pocotón de años de fundada y ha crecido mucho”. Tomado como referencia la llegada de los monjes capuchinos de Imataca. Para el año de creación de la estructura religiosa, Piacoa sobrepasa los 100 años de existencia. Erasmo García vende queso duro a pocos metros de la iglesia. Nacido en Tucupita y, a sus 82 años de edad, señala que ha visto el pueblo crecer, pero que no ve los avances en el mismo. “Este es un pueblo que vive de la pesca, de la agricultura, del queso y ese es parte de los atractivos que encuentran los visitantes, vienen muchos turistas. Piacoa es un pueblo lleno de historia, a él llegaron los monjes capuchinos, los mismos que después estuvieron en los que ahora son los Castillos de Guayana, porque tiene una entrada al río Orinoco, que además le permite conectarse con el conjunto de pequeñas islitas de Delta Amacuro, como Santa Catalina e Isla de Tórtola. Aquí todavía se agarran las lanchitas y las curiaras para esos rumbos”. Lo que ofrece A Piacoa se llega, después de recorrer un largo camino, en el que lo único que se ve es verdor parejo, mismo que se alterna con fincas, ganado disperso, y una que otra casita dispuesta muy cerca de la carretera. En el paseo se observan los araguaneyes floridos, altas matas de Ceiba, y un particular bosque de eucaliptos. Sin embargo, según aseveran los lugareños, “la mayoría de la gente que viene de San Félix y de Puerto Ordaz así como turistas extranjeros, vienen a comer o a comprar queso y pescado, y a sacar fotografías del Orinoco a lo largo del recorrido a Santa Catalina. Desde el sábado en la mañana esto está muy lleno de gente, se la pasa bien”. Nada se pierde con visitar Piacoa, además de comer sabroso, el visitante puede recargar sus pilas con la sonrisa de esta gente de corazón grande. Retazos de Piacoa - Otros sitios que ofrece el municipio Casacoima son los balnearios. Destacan: Río de Piedra, Río de Cuya, Paso del Muerto, El Supamo y Laguna Verde. - Para ir a Santa Catalina se debe pagar cerca de 10 mil bolívares por persona. Las lanchas se llenan con grupos de 10 personas mínimo. - Casacoima es famosa por el Festival Infantil Cantaclaro. Hay muy buenos cantores. - No contribuya con la quema de árboles, ni mucho menos bote desperdicios en plena vía. Aporte su granito de arena para el mantenimiento de los espacios verdes. |