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Cada vez es más importante que los ciudadanos tengamos un comportamiento "amigable con el ambiente", y no se trata sólo de que algunas empresas apliquen una norma ambiental, sino de lo que usted puede hacer desde su casa para aminorar la cantidad de desechos y optimizar el uso de la energía y del agua.
Ivonne M. Rincón Moreno
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Foto Henry Ortega  Al dejar un televisor o cualquier artefacto electrodoméstico encendido usted está gastando energía sin necesidad Desde su casa u oficina usted puede colaborar con el ambiente para disminuir la cantidad de energía que consumimos y así darle la mano al planeta, sobre todo en estos momentos en los que estamos comenzando a ver los efectos del "calentamiento global" sobre la tierra. Y la clave de esto está precisamente en la ecoeficiencia, es decir, en la posibilidad de optimizar el uso de la energía para producir igual con una menor cantidad de recursos. Y no hacemos referencia a un concepto que puede ser aplicado únicamente por empresas o por industriales, usted en su casa también puede ser ecoeficiente ¿cómo? Racionalizando el uso de recursos como la electricidad y el agua, así también estaría dándole una mano al planeta. Pero ¿qué es la ecoeficiencia? Es una tendencia mundial que se puede resumir con la frase: "Producir más con menos", es decir reducir el consumo de materias primas y la producción de desechos que están ocasionando un desbalance ambiental en el planeta. Entonces se trata de mostrar a las empresas públicas y privadas y a los ciudadanos en general, la necesidad de "utilizar menos recursos naturales y menos energía en el proceso productivo, reducir los desechos y atenuar la contaminación", tal y como lo plantea Liduvina Valderrama, especialista de Ecoeficiencia de la ONG ambientalista venezolana Vitalis. ¿Hacia el desarrollo sustentable? El concepto de ecoeficiencia está muy vinculado al de desarrollo sustentable, porque finalmente esta tendencia busca el desarrollo industrial tomando en cuenta la variable ambiental. Ana Jorge, coordinadora del Centro de Investigación en Gestión Ambiental y Desarrollo Sustentable, Cigads, de la Universidad Nacional Experimental de Guayana, UNEG, recalcó que desde el año 72 se comenzó a plantear a nivel global la necesidad de cambio que existía en relación con la forma de desarrollo que estaba empleando el hombre. "El bienestar social venía dado por el desarrollo económico (...) y resulta que tenemos desarrollo económico, desarrollo tecnológico, pero cuando vemos a la sociedad vemos el aumento de la pobreza, entonces por ahí no era la cosa, porque además de que tenemos más pobreza el ambiente está enormemente afectado". La investigadora reitera que el cambio climático "no es un invento de los ambientalistas" porque ya estamos sintiendo y registrando cambios y catástrofes naturales generados por ese fenómeno. Entonces, a partir de la Cumbre de Estocolmo realizada en 1972, se planteó la importancia de fomentar el desarrollo sustentable, porque "ya no podíamos seguir con el modelo de desarrollo que teníamos, sino que ahora ese desarrollo tenía que tomar en cuenta al hombre, a la economía y al ambiente". Ese modelo sustentable no se ha materializado en hechos, es decir, continúan siendo postulados que no han sido aplicados de manera eficiente. "Estamos frente a una crisis ambiental global, porque cuando hablamos de cambio climático nos referimos a todos los habitantes del planeta. Por eso, la sociedad debe hacer una reflexión y un cambio a ese modelo de desarrollo sustentable". Del contexto global, Jorge salta al caso venezolano y advierte que en Venezuela la sustentabilidad sólo está en "los discursos, en los lineamientos del gobierno y en la legislación pero no se cumple, que es donde nos llama la atención como catedráticos, porque teniendo una legislación, tenemos una herramienta con la que podríamos empezar a trabajar, pero en países como el nuestro todavía estamos en pañales". Ecoeficiencia Aunque en un principio la ecoeficiencia surgió básicamente para las empresas privadas o públicas, que se encargan de los procesos de transformación de la materia prima, ahora el concepto se ha expandido, y es que todos podemos ser más ecoeficientes ¿cómo? Poniendo en marcha las mejoras necesarias -que a veces son acciones bien sencillas- para no afectar el ambiente. "Ecoeficiencia no es otra cosa más que trabajar por el ambiente, pero logrando mejoras tecnológicas en los procesos. Ser cada vez más eficientes con el uso de menos recursos y menor afectación al ambiente", dijo. La ecoeficiencia permitiría entonces la racionalización de los recursos, porque engloba materia prima y energía. "Es necesario entonces que el sector industrial revise sus procesos, porque hay procesos que son de tecnologías antiguas que afectan al ambiente, entonces la ecoeficiencia vendría dada por la revisión de esos procesos para seguir produciendo pero cambiando a una tecnología limpia". La investigadora advierte que hay pequeñas empresas que no están aplicando tecnologías 'amigables' con el medio ambiente, pero aseguró que dentro de las empresas básicas del Estado "sí están haciendo un esfuerzo por mejorar sus procesos". "Todos podemos colaborar, el gran problema que tenemos en todo el mundo es la generación de desechos y eso es por el consumismo. Entonces hay que hacer campañas para explicarle a la gente la importancia del reciclaje, que en otras latitudes es tan normal y común y aquí no se fomenta", dijo. Cuestión de ahorro En un documento publicado en la página web de la organización ambientalista venezolana Vitalis, Liduvina Valderrama, líder de la Agenda de Ecoeficiencia de esta ONG, plantea una serie de medidas que usted puede poner en marcha si quiere enrolarse en esta tarea de utilizar las energías y los recursos de manera más eficiente. En cuanto al uso de las energías, plantea lo siguiente: En muchos casos el consumo de electricidad que tenemos en hogares y oficinas refleja un "patrón insostenible" porque muchas veces desperdiciamos energía. Por ejemplo, cuando usted tiene un televisor encendido y no hay nadie viendo la TV, vemos un patrón inadecuado de consumo, o cuando dejamos luces encendidas en cuartos vacíos. Entonces si usted quiere ser ecoeficiente puede empezar por racionalizar el consumo de energía eléctrica. A continuación reproducimos algunas recomendaciones que hacen los especialistas de Vitalis para ahorrar energía en nuestros hogares. - En su casa u oficina es recomendable utilizar la luz natural tanto como sea posible, encendiendo los bombillos sólo cuando realmente los necesite. - Sustituir las lámparas incandescentes (bombillas) por lámparas fluorescentes compactas (de ahorro de energía). Estas últimas proporcionan el mismo nivel de iluminación, duran 8 veces más y ahorran hasta 80% de energía. - Use tubos fluorescentes en aquellos espacios en los que necesite más luz y donde permanece encendida muchas horas; por ejemplo: en la cocina o una sala de servicios en su lugar de trabajo. - Si se ducha brevemente con agua caliente, consumirá cinco veces menos agua y energía, que si lo hace con un largo baño con el chorro del agua abierto. Además, está demostrado que su consumo en jabón y shampoo disminuirá hasta tres veces (sin comprometer en nada su aseo personal). - A la hora de comprar un electrodoméstico, fíjese bien en la información del fabricante y compare distintos aparatos y sus niveles de consumo de electricidad. Elija los aparatos de acuerdo a sus necesidades y si tiene alguna duda, busque asesoramiento. - Al usar la lavadora procure siempre trabajar con la carga completa, así reducirá el consumo de agua, detergente y energía, y alargará la vida del aparato. Una lavadora funcionando con poca ropa, utiliza casi la misma cantidad de energía que con su capacidad máxima. - Cuando disponga de aparatos manejados a control remoto, procure desconectar el interruptor del televisor, el sistema de video o el equipo de música. Está demostrado que si lo apaga sólo con el mando a distancia, algunos componentes de estos aparatos siguen conectados y consumiendo hasta 80% del gasto energético normal. En la oficina En su oficina también puede poner en marcha una serie de medidas que redundarán en un menor consumo de energía. - Mantenga la impresora y el computador apagados cuando no estén en uso. La mayoría de los equipos modernos dispone de sistemas de ahorro de energía que se activan fácilmente, y que pueden ser programados. - Recuerde que además de ahorrar energía, su comportamiento ciudadano estará contribuyendo a disminuir la generación de dióxido de carbono a la atmósfera, con lo cual apoyará la mitigación del efecto invernadero. - Motive a sus familiares y compañeros de trabajo a monitorear el consumo promedio de electricidad, publicando en un lugar visible el gráfico aportado por las empresas encargadas de prestar este servicio. Así podrá reforzar aquellos comportamientos que sean ambientalmente responsables y corregir algunos hábitos eco-ineficientes, que por desconocimiento, están golpeando nuestros bolsillos. Cuidando el agua Y si hablamos de recursos que hay que preservar y utilizar de manera responsable, hay que hacer referencia al agua. A continuación las medidas que plantea la ONG Vitalis para hacer un uso racional del vital líquido: - - Una gota permanente y persistente cada segundo desperdicia en un grifo 12.500 litros al año. Una buena ducha, y no un largo baño, pueden ahorrar hasta 7.500 litros al año. En cinco minutos de ducha se gastan 68 litros de agua, en comparación con los 136 que se consumen en una bañera.
- - No deje la llave del lavamanos abierta mientras se afeita o cepilla los dientes.
- - No lave los alimentos con el chorro abierto, en su lugar utilice un recipiente. Así ahorrará al menos 7 mil litros al año, suficiente para regar un sembradío de hortalizas por varios meses.
- - Una alternativa económica para ahorrar el vital líquido, es colocar un ladrillo en el tanque de agua del inodoro o poceta. Esto ahorra agua ya que el ladrillo permite que se almacene la cantidad que realmente se necesita.
- - Asegúrese de que su casa u oficina no tienen fugas de agua. Cierre todas las llaves y verifique el movimiento de su medidor.
- - Si posee un jardín no exagere en el riego. Existen medidores de humedad muy económicos que pueden orientarle en torno a la cantidad de agua que debe utilizar.
- - Si tiene un jardín con grama es preferible que el riego se realice en las primeras horas de la mañana, cuando la temperatura es menor, pues así se perderá menos agua por evaporación.
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