|
Juan Manuel Carvajal Fotos Aníbal Barreto Este martes se cumplieron 18 años de los sucesos acaecidos en 1989, cuando “el Caracazo” sacudió a la nación, como respuesta al anuncio del paquete económico por parte del entonces presidente de la República, Carlos Andrés Pérez, el cual incluyó el alza del precio de algunos productos de primera necesidad, y sobre todo el de la gasolina, lo que repercutió en el transporte público. Las huelgas no se hicieron esperar y la violencia salió a la luz. La capital se tiñó de sangre, pues la fuerte represión usada por las fuerzas armadas contra los ciudadanos que protestaban y que posteriormente ensancharon el caos con los saqueos a los comercios, dejaron un saldo de víctimas aún desconocido hoy en día. El padre Matías Camuñas, quien está al frente de la parroquia San Buenaventura de El Roble en San Félix, fue testigo de excepción pues ejercía su oficio sacerdotal en Petare. Camuñas fue el orador de orden en la sesión solemne que se llevó a cabo en El Valle, preparada por la Asamblea Nacional. En su discurso, Camuñas relató lo horrible de los sucesos, además de la anarquía creada alrededor de las fosas comunes a las que iban siendo arrojados todos los caídos, y que bajo el nombre de La Peste derrumbaban las esperanzas de desesperados padres y madres que buscaban a sus hijos. Este hecho aún sigue latente en los que vivieron la época, y aunque los guayacitanos admiten que en nuestra ciudad no se sintió tanto el conflicto, coinciden en que es algo que no debe olvidarse y que marcó un hito en la política venezolana, sentó un punto, estableció un paréntesis para que las nuevas generaciones no dejaran que la democracia se esfumara. Los entrevistados señalan que la lucha continúa. René Pérez, Alta Vista: “Eso es algo que ya quedó en el olvido, no se puede estar mirando hacia atrás, eso ya pasó. Hay que estar consciente que a raíz del hecho del 27 de febrero de 1989, los venezolanos que son el pueblo en sí, han aprendido a luchar por las cosas”.
Alexis López, Ciudad Piar: “La memoria del pueblo venezolano aún no ha olvidado esos hechos que fueron una masacre. La gente lo que se acuerda es de la cantidad de gente que mataron y que no fueron publicadas, están las que no aparecieron y lo de las fosas comunes. No se puede olvidar así de fácil”.
Atilio Nery, San Félix: “Aún no han sido superados esos hechos. Lo más alarmante que recuerdo era la cantidad de muertos que había. Eso es un hecho que sigue latente en la mente de los venezolanos, y del que muchas familias aún esperan respuestas”.
Maritza Susarrey, docente: “Es algo que no se puede olvidar porque forma parte de la historia de nuestro país. En esa fecha ocurrieron muchos hechos de sangre, lo que hace imposible que se desligue de la memoria del colectivo. Los acontecimientos dejaron mucho que pensar a los venezolanos”.
Nancy de Perdomo, La “46”: “Lo que más se recuerda de esa fecha fueron las muertes. En Guayana no se sintió tanto, sólo en Unare hubo algunos saqueos, pero el conflicto estaba en Caracas. Esa fecha marcó para siempre a los venezolanos, y creo que no ha sido superada”.
Roselys Arellán, Puerto Ordaz: “El venezolano guarda en su mente momentos felices y otros malos que dejan huella, y el 27 de febrero es uno de ellos. Pero creo que Venezuela es un país grande que debe aprender de sus vivencias para afrontar el futuro. Hay que seguir luchando y trabajando para salir adelante”. |