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Las oscuras aguas del Caroní, además de poseer un enorme potencial para la hidroelectricidad, son aprovechadas al máximo por los residentes del sector La Fortuna, comunidad que se ubica en la ribera del embalse de Caruachi. Allí la cría de cachamas es una de las puertas de entrada al turismo que se quiere explotar en la zona. Ya muchos conocen el lugar, y su tranquilidad invita a compartir en familia en una zona de aguas y tierras aún vírgenes y donde la armonía del Caroní desestresa al visitante.
Juan Manuel Carvajal Foto Henry Ortega  Los residentes de las orillas se trasladan en pequeños botes A orillas del bajo Caroní se extienden más de cinco comunidades humildes, que con el paso del tiempo y la fuerza del Caroní se han convertido en un hermoso corazón de lucha, que se siente en la atención que tienen con los foráneos del lugar. Para llegar a este sitio nos ubicamos en San Félix. Siguiendo por la vía a El Pao, justo en la alcabala que divide a los municipios Caroní y Piar se toma la primera calle a la derecha con dirección al embalse de Caruachi. El camino está despejado y la vía, más que bien, está transitable, pues según los residentes ésta es mantenida por CVG Edelca. A lo largo del camino se encontrará, primero, con amplios parajes verdes, que un poco más adelante se convierten en pequeños caseríos en los que la actividad agrícola es el fuerte del día a día. Dentro de los sectores que se encuentran asentados desde hace más de 10 años al margen de esta vía, destacan: El Retumbo, 5 de Marzo, Boquerón, La Fortuna y El Trical. Hace ya varios meses un grupo de residentes de La Fortuna, zona donde se desarrollan varios paradores turísticos en donde la pesca artesanal y la comida a la orilla del Caroní son los fuertes, recibió formación para el cultivo y cría de peces cachama. Y es que precisamente por ir a degustar de un suculento pescado frito con arepa o casabe, que numerosas familias que han descubierto el bonito y relajante lugar, se dirigen los fines de semana a pasar un rato agradable. Testimonio Miguel Camacho es el encargado del Parador Agroturístico La Fortuna, sitio que está dando sus primeros pasos en el área de turismo, pues ya con los cursos recibidos y más de seis meses de experiencia en el mundo de la piscicultura, más de 8 personas organizadas en cooperativas están brindando al público los primeros frutos de su esfuerzo. Camacho, quien lleva más de 7 años habitando en el lugar, "mucho antes de que se inaugurara el embalse", comenta que a pesar de lo pequeño que es su negocio, "la receptividad de la gente ha sido muy buena, sobre todo los fines de semana que las personas vienen y comen pescado frito. Aquí tenemos nuestra propia cría de cachamas". El espacio está más que bendecido por las lagunas que se forman con las aguas del Caroní, las cuales se mantienen a un nivel promedio de altura, pues pertenecen al embalse. "La característica de la cachama es que es oscura como las aguas del Caroní, su carne sabe como a cochino y tiene espinas grandes que son fáciles de sacar. Vendemos el kilo a 8 mil bolívares, hay mucha gente que a lo largo de la vía se detiene a pescar, pues se consiguen desde bocachicos, pavones y otras especies de agua dulce. Sólo se permite la pesca artesanal, pues la pesca comercial está prohibida", acotó. "Apenas estamos comenzando, pero a la gente le gusta las malocas de carata el aire libre y poder comerse un pescado frito, mientras los niños alimentan a los peces. Eso lo sabemos, porque hicimos una encuesta entre las personas que vienen para acá", explicó. Recorrido Las aguas del Caroní se lucen al máximo. Presto a la aventura, y dado el crecimiento del turismo en esta zona, han abierto varios espacios en los que se paga el alquiler de las malocas, mientras que las personas pueden bañarse en el agua dulce. Algunos de estos sitios están ubicados en pequeños islotes, formaciones de la laguna del embalse, a las que se llega en botes pequeños y a punta de canaletes, para darle un toque de mayor aventura a la cuestión. En la semana los sitios se muestran vacíos, pues según afirman los habitantes y encargados de los locales, la mayor movida de turistas se concreta los fines de semana. Camacho y otros dependientes esperan por la conclusión de proyectos como el asfaltado y el tendido eléctrico para poder elevar el nivel de atención a los turistas, pues si los entes gubernamentales no les echan "una manito" no se podrá avanzar. "Seguimos luchando", finalizó Camacho. Otros retazos - En la vía al embalse, así como en la alcabala, se venden dulces criollos, catalinas y otros manjares. - Con las comunidades que quedan en el embalse Caruachi, CVG Edelca desarrolló el plan artesanal del barro. Puede conseguir artesanía en estos sectores. - Los vecinos se esfuerzan por mantener todo limpio. No sea usted el que ensucie los sectores. - Una ayuda para desarrollar más planes turísticos no le vendría mal a los residentes. Lo importante es tomarlos en cuenta a ellos, que son los que saben cómo es la vida y qué bondades ofrece la ribera del Caroní. |