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De acuerdo a las cifras que manejan las autoridades sanitarias, el VIH se ha convertido en la octava causa de muerte en Ciudad Guayana y la mayoría de las personas infectadas tienen entre 20 y 45 años edad, por lo que están en la época más productiva.
Ivonne M. Rincón Moreno
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 El VIH sigue siendo una lucha de todos los ciudadanos en el mundo entero. Foto Archivo Desde que se detectó el primer caso de HIV en Ciudad Guayana en 1986, a la fecha se han registrado más de 2 mil 700 casos acumulados, y de ese total 722 personas han fallecido. El año pasado las autoridades sanitarias registraron un repunte que se materializó con la detección de 453 nuevos casos y el fallecimiento de 119 personas por la enfermedad, cifras que contrastan con las 81 muertes que se registraron durante el año 2005. Graciela Niebla, coordinadora del proyecto Salud Segura, explicó que la mayoría de los hombres y mujeres que fallecieron por VIH el año pasado se ubica en el grupo etareo comprendido entre los 20 y 45 años y se encuentran distribuidos de forma equitativa en ambos sexos y sólo en Ciudad Guayana. De acuerdo a las cifras que manejan las autoridades sanitarias en todo el estado Bolívar se está diagnosticando más de un caso nuevo al día. "Nosotros aquí en Ciudad Guayana estamos en más de 20 casos nuevos confirmados al mes y la jefe regional del programa me dijo que estaban atendiendo más de un caso nuevo al día en todo el estado". Puntualizó que las principales víctimas son los jóvenes, "las edades en las que estamos diagnosticando son entre los 20 y 30 años y están falleciendo entre los 25 y 45 años, por lo que son personas en edad productiva". Desde el año 1986 hasta el 2006 han muerto de Sida en Ciudad Guayana 722 personas y el año pasado fue la octava causa de muerte. La doctora Niebla considera que la razón de este incremento es la poca adherencia de los pacientes a los tratamientos, es decir, son personas que no siguen las instrucciones médicas por diversas causas, entre las que cuentan el sentimiento de discriminación que siguen teniendo algunos pacientes. "Para disminuir este número de muertes es necesario una mayor ayuda interinstitucional, porque creo que aquí hay que involucrar a los liceos, los colegios, las universidades, las empresas básicas... tiene que haber un compromiso de todos para poder educar a la juventud y a todos los hombres y mujeres sobre la importancia de la prevención", dijo. Niebla considera que para revertir estas cifras es fundamental la educación y orientación sexual, desde muy temprana edad, por ello insiste en que desde que los niños están en quinto o sexto grado es fundamental orientar a los niños y jóvenes sobre los riesgos y la realidad de esta enfermedad que si se diagnostica a tiempo -y con los tratamientos adecuados- se garantiza la calidad de vida de los pacientes. Asistencia total "También es básico orientar a los pacientes que ya están infectados, a ellos también es fundamental educarlos. Aquí (en el Módulo de Manoa) hay un servicio con la doctora Bercelys Vera, que es médico de familia, la psiquiatra del módulo y la promotora social tienen reuniones de adherencia con pacientes", dijo. En el Módulo de Manoa se conformó una asociación de pacientes en la que quienes son portadores del Virus de Inmunodeficiencia Humana, intercambian experiencias y les transmiten sus vivencias a otros pacientes. "No es lo mismo que un médico le advierta a un paciente los riesgos que corre su vida, a que se lo diga otro paciente que ya tuvo la experiencia. Y en esas reuniones ellos se desahogan y conversan acerca de lo que están pasando o están sintiendo y si sienten adherencia al tratamiento, a la dosis del medicamento", dijo. Niebla considera que precisamente uno de los elementos que ha incidido en este repunte que se registró el año pasado fue la falta de adherencia de los pacientes a los tratamientos, es decir, los pacientes no han interiorizado que su vida depende de la responsabilidad con la que asuman su control médico permanente y su tratamiento con los antirretrovirales, mientras se consigue la vacuna contra el Sida. "Y el problema es que en esto juega mucho la resistencia o no que haga el virus al medicamento. Está comprobado que el virus hace mutaciones constantes en su material genético y si tú no tienes el 100 ó 95% de adherencia, el virus va a estar replicándose, en forma mínima... pero estará replicándose. Y si hace resistencia al tratamiento se va a replicar más... y en esa población es que puede fallar el tratamiento y darse la muerte. Para evitar eso, lo primero que necesitamos es la adherencia y ¿cómo logramos la adherencia? Teniendo el tratamiento a la disposición, que es nuestra responsabilidad, pero también es responsabilidad de los pacientes tomarlo". De acuerdo a las cifras que maneja Onusida y que fueron presentadas en su informe 2006, el porcentaje de mujeres y varones infectados por el VIH que reciben terapia antirretroviral es de un 84%, pese a que estos tratamientos son gratuitos en los módulos dependientes del Estado. Ante esta situación, la alternativa que han planteado las autoridades sanitarias ha sido el trabajo multidisciplinario entre los propios pacientes -algunos de los cuales han sido capacitados para que puedan evaluar esa adherencia y aconsejar a los otros pacientes-, médicos, psiquiatras y trabajadores sociales que garantizará la estabilidad emocional del paciente y su adherencia al tratamiento. "Este año quiero darle mucha importancia a dos puntos básicos: que todos tengan su tratamiento a tiempo y que tengan su consejería de adherencia para ver si logramos disminuir la mortalidad y si a fin de año podemos decir que se murió la mitad de los del año pasado", dijo. A tiempo La especialista reiteró que la idea es que los pacientes busquen ayuda cuando todavía la enfermedad está asintomática, pues así se garantiza que no haya el deterioro severo del sistema inmunológico y el enfermo responderá al tratamiento. "No es lo mismo tener doscientas células TD4 a tener 500. La diferencia se ve en que hay pacientes que salen de aquí tan bien que tú ni te imaginas que tienen eso, y eso se debe a que fueron tratados desde el mismo momento en que se enteraron y permanecen en control. En cambio, el que viene sintomático, con VIH enfermedad, se recupera pero ya está alterado el riñón, el hígado, el virus afectó parte del cerebro. Esto es como el cáncer, que es curable a tiempo; el VIH no tiene cura, estamos cerca de la cura, pero ya se considera una enfermedad no mortal y crónica, porque puedes vivir con ella en muy buenas condiciones y muchos años... siempre y cuando estés en manos de un experto y con adherencia al tratamiento". Niebla indicó que existen algunos signos de alerta que nos pueden indicar sospecha de VIH, entre los cuales mencionó: pérdida del apetito, pérdida de peso inexplicable, diarreas crónicas intermitentes, erupciones en la piel, prurito en la noche, fiebre nocturna inexplicable, micosis en la piel, en la boca, en la lengua, en los dedos de los pies y que sea resistente al tratamiento, cefaleas o mareos, disminución de las plaquetas, sangrado en la nariz. "Esos signos indican que debemos buscar ayuda porque el virus está activo y hay que poner tratamiento". Prevención ante todo La doctora Niebla reiteró que una de las medidas de prevención fundamentales del VIH es evitar la promiscuidad, es decir no tener relaciones sexuales con varias personas y menos con desconocidos. "El uso del preservativo sigue siendo la medida por excelencia de prevención, evitar la drogadicción parenteral, el intercambio de jeringas; las mujeres embarazadas deben hacerse la prueba del VIH durante los tres trimestres del embarazo. Es importante evitar el intercambio de piercings, no realizarse tatuajes clandestinos". Reiteró que existen formas seguras de tatuarse, la principal no realizarse estos trabajos en cualquier parte y constatar que se usen implementos estériles, "que destapen delante de ti la aguja con la que te van a tatuar, tiene que haber una asepsia total, porque también te pueden contagiar una hepatitis B o C que es mortal si no se trata a tiempo". También planteó la necesidad de revertir el inicio temprano de relaciones sexuales, pues ello fomenta la promiscuidad, o de lo contrario enseñarlos a usar el preservativo. Detección temprana Las pruebas de detección del HIV son gratuitas en los módulos de salud pública, ubicados en Vista al Sol, Castillito, Manoa y en el ambulatorio San Félix, ubicado detrás del Antonio de Berríos. Si usted quiere una mayor discreción puede acercarse a Manoa para realizarse la prueba a través de Fundamese Guayana, donde también es gratuito y no se divulga la información. Lo más importante es que si usted tiene la sospecha de estar infectado con VIH salga de dudas con las pruebas, y si están infectados deben buscar ayuda a tiempo, porque probablemente la cura a esta enfermedad se puede tener de aquí al año 2010. "Me siento como que no tengo nada" Me diagnostiqué hace un año cuando yo estaba trabajando en una casa que tengo, me daban mareos, me daba fiebre y se me quitaba. Me hicieron exámenes de todo... hasta de próstata. Entonces un día yo dije: me voy a hacer un examen del Sida, pero me metí al mercado y se me olvidó, jajaja. Pero después mi hijo me llevó y yo le dije que me quería hacer un examen del VIH, y ahí fue cuando me diagnosticaron. La doctora me explicó todo sobre la enfermedad, y es que a la gente le meten en la cabeza como si esto (tener HIV) fuera un crimen, pero yo prefiero dormir con una persona que tenga esto, a dormir con uno que tenga una tuberculosis. Yo le doy ánimo a la gente. Antes de empezar el tratamiento me sentía mal, porque me daba así como unas ganas de vomitar, pero ahora me siento bien, me siento normal... y sentí más mejoría al empezar a tomar las vitaminas. Ahora yo me estoy tomando mi tratamiento, tengo 63 años y me siento como que no tengo nada. |