|
Paola Ávila Inojosa Fotos Oscar Medina Ciudad Bolívar.- El transporte público es un tema álgido para los bolivarenses, quienes padecen en carne propia las irregularidades que rodean la prestación del servicio en la ciudad. Las aristas de este problema se relacionan con constantes fluctuaciones en el precio del pasaje, mal estado de las unidades, irrespeto de los conductores hacia los usuarios, excesos en la velocidad y el volumen de la música que en ellas se escucha y el descontrol al momento de hacer las paradas. Para que sea oficial la fijación del pasaje en 700 bolívares para los autobuses y 800 para los carritos por puesto, sólo falta que el alcalde del municipio Heres, Lenín Figueroa Chacín, firme el decreto del aumento, que ya fue discutido en la Cámara Municipal. Entretanto los habitantes de Ciudad Bolívar están en desacuerdo con la medida, en vista de que es el ciudadano común el que financia el funcionamiento de un servicio que no satisface sus expectativas. Usuarios descontentos Rosangélica Febres, habitante de El Perú. “El aumento del pasaje me afecta considerablemente. Diariamente pago ocho pasajes para mí y para mis dos hijos. Buena parte de mi salario se va en transporte público. Los conductores de esas unidades abusan, porque hasta a los estudiantes le cobran el pasaje completo”.
Pablo Nereo Hurtado, residente del barrio El Mirador. “Si la gente tuviese trabajo y no hubiese tanta necesidad estaría de acuerdo con un aumento del pasaje, pero no es este el caso. Lo lógico es que las personas tengan un empleo que le permita cancelar los servicios al precio que sea justo”.
Eduardo Rodríguez, vecino de La Sabanita. “Considero que las autoridades deben pensar en eliminar la tarifa única e idear un modo que fije la cancelación del pasaje por escala; así la persona que vaya a un lugar más lejano paga un poco más que quien se traslade hacia un sitio cercano. Debe haber diferenciaciones”.
María Jara, habitante de La Sabanita. “Estaría dispuesta a pagar el pasaje aumentado si se mejoraran las unidades y se reacondicionaran. En varias oportunidades los resortes de los asientos de los carritos y autobuses han rasgado mis ropas. No se puede pagar más por un mal servicio, debe cambiarse esta situación”.
Yelitza Méndez, residente de la urbanización Bicentenario. “No estaría de acuerdo con el aumento. Los transportistas maltratan al público, especialmente a las personas de la tercera edad. Si un viejito no tiene el pasaje completo no lo dejan abordar su vehículo. Además, las unidades están en muy mal estado”.
Luis Alfredo Yépez, vecino del casco histórico. “Si el servicio fuese óptimo se podría pagar un aumento, pero cómo van a aumentar el pasaje si no hay unidades buenas. Las donaciones de autobuses que hace el gobernador se van en su mayoría a Caroní, y los habitantes de este municipio continuamos con carros en pésimo estado”. |