|
El informe anual de Vitalis refleja que los principales problemas ambientales que han mantenido en jaque a los venezolanos han sido la minería ilegal, la contaminación atmosférica, la acumulación y mala disposición de la basura y la inacción por parte de los organismos del Estado.
Ivonne M. Rincón Moreno
Esta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesita tener Javascript activado para poder verla
 La contaminación atmosférica fue uno de los principales problemas ambientales diagnosticados. Foto Archivo La minería ilegal al sur del país, pasivos ambientales en los estados Bolívar y Zulia, la basura y la contaminación atmosférica son los principales problemas ambientales diagnosticados por los especialistas que participaron en la consulta ambiental 2006 realizada por la organización ambientalista Vitalis, y sobre cuyos resultados se realiza el balance anual de esta organización. El informe advierte que es fundamental que las autoridades nacionales y regionales se dediquen a la erradicación de la actividad minera ilegal en la cuenca del Caroní y exhortan a las autoridades a evitar la politización de un tema “eminentemente social y económico que debe erradicarse”. Sostiene el documento que para el manejo y preservación de las principales cuencas hidrográficas del país, se sugiere el “manejo integrado de sus recursos, pues muchas se encuentran afectadas por intervenciones humanas. El gobierno debe fortalecer su capacidad de vigilancia y control sobre las mismas, y contar con la tecnología necesaria para su seguimiento a nivel ecorregional, especialmente para monitorear la minería ilegal al sur del país y la deforestación, a nivel nacional”. A finales de diciembre del año 2006, Vitalis presentó su balance ambiental en el que se diagnostican los principales problemas y logros de la gestión ambiental en Venezuela, al mismo tiempo que se evalúa la actividad realizada por entes públicos privados y ONGs dedicadas al tema ambiental y se presentan algunas alternativas de solución tendentes a la canalización de algunas de esas dificultades. El informe publicado en www.vitalis.net refleja que los principales problemas ambientales identificados por los especialistas consultados fueron los siguientes: la contaminación atmosférica generada -en parte- por el crecimiento del parque automotor, el poco mantenimiento de los vehículos particulares y de transporte público y la deficiente supervisión de las autoridades municipales y nacionales. Otra preocupación expresada por los especialistas consultados es el inapropiado manejo de los residuos sólidos domésticos (basura) y de los rellenos sanitarios existentes en el país. Existe una especial preocupación por la creciente cantidad de vertederos de basura manejados que son dispuestos y manejados sin criterios técnicos, sanitarios y ambientales. Otros problemas identificados en la consulta se refieren a la persistencia de la Lenteja Acuática (Lemna sp.) en el Lago de Maracaibo y el crecimiento incontrolado de la bora o lirio blanco en varios embalses del país, entre ellos, La Mariposa. Suspenso legislativo También se denuncia en el informe de la ONG la indefinición que existe con relación a la Ley Orgánica para la Planificación y Gestión de la Ordenación del Territorio, que a pesar de ser aprobada por la Asamblea Nacional el año pasado, se ha prorrogado en varias oportunidades su entrada en vigencia por nuevas reformas que se han realizado de manera extemporánea, lo que deja al descubierto la inseguridad jurídica que existe en este tema y graves fallas de coordinación al aprobarse una ley con la que ningún sector estaba conforme. La contaminación sónica también fue identificada como un problema en las principales ciudades del país, debido al uso indiscriminado de sirenas y cornetas. El crecimiento de los pasivos ambientales en diversas regiones del país, particularmente en los estados Bolívar y Zulia, sin la debida atención de las empresas públicas y privadas responsables de los mismos, y de las autoridades competentes. Se añade a la lista de problemas del año 2006, el crecimiento del comercio informal, con las subsecuentes dificultades para el flujo del tránsito automotor urbano, el paso peatonal, la disposición y manejo de los residuos no peligrosos y la salud de los propios vendedores informales (buhoneros). Y otra irregularidad que se ha vuelto una constante en los últimos años ha sido el comercio ilegal de animales y plantas silvestres, especialmente en las carreteras de San Felipe (Yaracuy), Barlovento (Miranda), Morón (Carabobo), Chichiriviche (Falcón), Píritu (Anzoátegui), y las áreas del Delta del Orinoco (Amacuro) y Guayana (Bolívar). Y a este comercio ilegal de recursos naturales se añade la limitada reinserción de las especies que han sido rescatadas a su hábitat natural. Sin presupuestos Otra dificultad registrada durante el año 2006 fue el manejo de un presupuesto deficitario para las áreas protegidas, especialmente de aquellas con fines de protección como parques nacionales, monumentos naturales y refugios de fauna silvestre, lo que ha obstaculizado su planificación, monitoreo y conservación. La deforestación para el desarrollo de proyectos de infraestructura y transporte, sin la correspondiente reforestación de sus zonas próximas, fue una constante en el 2006, y uno de los casos denunciados fue la supuesta tala de 500 árboles en la ciudad de Mérida para la construcción del Trolebús. Estos procesos de pérdida de masas verdes, fragmentación del hábitat y el sobre-aprovechamiento de animales y plantas silvestres está generando la pérdida de la diversidad biológica, principalmente en zonas protectoras y/o de amortiguamiento de las ciudades. La degradación de algunas cuencas al norte del río Orinoco, con especial énfasis en los ríos Limón, Catatumbo, Motatán, Tocuyo, Tuy, Guárico, Guapo, Unare, Manzanares y Nevera fue otro mensaje de alerta de este informe. También se reportó el debilitamiento del manejo integrado de las principales cuencas hidrográficas. Advierte el documento que “si bien el trabajo comunitario es fundamental, el enfoque técnico y científico, y el uso de sensores remotos para su gestión deben ser fortalecidos”. Más problemas El retiro de Venezuela de la Comunidad Andina de Naciones (CAN), también generó secuelas en materia ambiental, especialmente en el campo de la diversidad biológica, dado el trabajo y esfuerzo exitoso realizados en ese ámbito regional, y cuya continuación será incierta para Venezuela. También refiere el informe las consecuencias que están generando la invasión y eliminación de algunos programas de conservación en hatos privados bajo el enfoque de “tierras ociosas”. * La degradación de algunos embalses y otros humedales como El Pao Cachinche, la Mariposa, Lagos de Valencia y Maracaibo, Laguna de Unare en Anzoátegui, Río Manzanares en Anzoátegui y la Laguna Las Delicias en San Félix. * Ausencia de la Contraloría General de la República en la Gestión Ambiental venezolana, particularmente en cuanto al control de activos y pasivos del Estado en materia ambiental. * Débil actuación oficial frente a los ilícitos ambientales, especialmente por parte de la * Fiscalía General de la República y la Defensoría del Pueblo. * Acceso limitado y restringido a la información ambiental pública, y en especial de las evaluaciones de impacto ambiental (EIAs) de los grandes y medianos proyectos de desarrollo Para atender cada uno de los problemas diagnosticados por los especialistas, la ONG propone la realización de una “Agenda de país” a diez (10) años, “sin excluidos ni excluyentes, que identifique los problemas fundamentales en el sector ambiental para proponer soluciones, en donde cada sector de la sociedad entienda y se comprometa a cumplir con su responsabilidad en la solución. Si los problemas no están suficientemente claros, las soluciones nunca llegarán”. Lo bueno del 2006 * La reconversión minera al sur del país y cierre de seis minas en el estado Bolívar: Papelón, El Caruto, Pista Pantalón, Pista Colina y Bulla Larga. * Aprobación de la Ley Orgánica del Ambiente, que sustituye a la ley de 1966 introduciendo las tendencias y principios más novedosos del derecho internacional, y desarrollando las normas constitucionales en la materia. * Hallazgo de nuevas especies desconocidas para la ciencia en Venezuela. Destacan las trece especies de peces y crustáceos encontrados en el Orinoco y el Ventuari. * Fortalecimiento del Sistema Nacional de Alerta y Pronóstico del Clima. La emisión de pronósticos hidrometereológicos diarios y mensuales, para determinar condiciones climáticas del país, para la prevención de efectos climáticos extremos a través del Centro Nacional de Alerta y Pronóstico Hidrometeorológico (Cenaph) fue especialmente reconocida por los especialistas. * Evaluación y control de incendios forestales, que ha incidido notoriamente en un descenso en su frecuencia a nivel nacional. * Actualización en la plataforma tecnológica del Sistema Nacional de Geografía y Cartografía. * Aprobación del Proyecto de Ley de Aguas. Propuestas para el 2007 Y como la intención de esta ONG no es solamente denunciar lo malo también realizan una serie de recomendaciones para tratar de canalizar soluciones a los problemas que mantienen en vilo a los especialistas en materia ambiental de todo el país. En primer lugar instan a las alcaldías y gobernaciones de estado a trabajar en pro de la calidad ambiental de sus pueblos y ciudades. Señala el documento que “gran parte de los problemas ambientales del 2006 se corresponden con una mala gestión ambiental local, descoordinado con las autoridades nacionales”. * Emplazan al Ministerio del Ambiente, la Gobernación del estado Bolívar, la Guardia Nacional de Venezuela y demás autoridades competentes, a mantener sus esfuerzos para controlar la minería ilegal en Guayana. * Exhortar a la Contraloría General de la República, la Fiscalía General de la República y la Defensoría del Pueblo a cumplir con sus funciones ambientales. Su acción a favor de un ambiente sano y ecológicamente equilibrado debe sentirse en el país, particularmente en el seno de las comunidades y las instituciones. * Instar a las autoridades nacionales para que asuman de manera directa, valiente, y fundamentalmente técnica, la supervisión de los municipios en la gestión de la basura, el control de la contaminación del aire y la disminución del ruido. “No es posible que sigamos confrontando los mismos problemas de años anteriores, por incapacidad o desinterés de algunos alcaldes en esta materia”. * El establecimiento de una estructura funcional que fomente la reducción, reutilización y reciclaje de residuos sólidos a nivel nacional, tanto a nivel urbano como rural. * Hacen un llamado de alerta a toda la ciudadanía sobre los riesgos que implican para la generación de hidroelectricidad, el agua para el consumo humano, “la biodiversidad, los suelos y el aire, en general, los procesos de deterioro, deforestación y/o contaminación en diversas partes del país. Ello pudiera generar situaciones irreversibles que vayan en contra de nuestras necesidades de conservación y de desarrollo sustentable”. * Proponen la creación de un “Consejo Nacional del Ambiente, integrado por autoridades públicas y organizaciones representativas de la sociedad civil, para la consulta de las políticas sectoriales y el seguimiento de los grandes proyectos nacionales en materia ambiental, que además sirva para promover la coordinación y la cooperación interinstitucional e intersectorial dentro del mismo gobierno y con los municipios, a los fines de cooperar efectivamente en el desarrollo de agendas de conservación, mejoramiento y defensa del ambiente en el ámbito local”. * Crear el Fondo Nacional del Ambiente, con aportes públicos y privados, que permita el desarrollo de proyectos y programas locales, regionales y nacionales, con la activa participación de la ciudadanía, las ONG, las universidades y las empresas e instituciones del gobierno. * Evitar que la actividad política y partidista se filtre y perpetúe en la gestión técnica y especializada del sector ambiental. En este particular, el MARN debe propiciar más espacios para el debate propositivo, constructivo y proactivo con las ONG, quienes perciben su acción poco consultiva. * Desarrollar un programa de educación de la población en general para combatir el comercio ilegal de especies silvestres (aves de canto y ornato, orquídeas, bromelias, mamíferos para mascotas como monos y perezas, carnes de cacería en restaurantes y madera, entre otros). * Generar un mayor compromiso para atender los problemas ambientales por parte de las entidades gubernamentales, las ONG, el empresariado y las propias comunidades. Las ONG ambientales deberían incluir dentro de sus actividades prioritarias la atención a las comunidades para que se incorporen a la solución de estos problemas. Las empresas privadas por su parte, deben ampliar su inversión social a la atención de los problemas ambientales locales, y no sólo en sus áreas de influencia”. |