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En la vía a El Pao se adelanta la construcción del parador turístico “Quebrada honda”, hecho que llenó de felicidad a los que allí residen. Del mismo modo, el sitio se presta para pasar un domingo en familia en los distintos clubes campestres que funcionan en la zona rural. Comida casera, artesanía y dulcería son algunas de las cosas que puede encontrar, las mismas que los residentes del sector quieren ofrecer a los turistas una vez terminado el parador.
Juan Manuel Carvajal Foto Henry Ortega  Falta poco para que se termine el parador turístico Quebrada Honda Parte esencial de los sectores rurales del estado Bolívar, es la dedicación que sus habitantes entregan por sobre todas las cosas al cuido de los sembradíos, esos que les brindan más que el sustento a sus familias, una muestra de que la agricultura no ha dejado de ser parte del venezolano. En el caso muy particular de la vía a El Pao, a pocos metros de San Félix, no hay fundo, finca o parcela que no cuente con su propia siembra de algún fruto, hortaliza o tubérculo. De tierras fértiles e historia importante en el desarrollo del estado Bolívar, los terrenos adyacentes a la población de El Pao tienen ese toque único, que hace de las frutas las más grandes y jugosas y de sus plantas las más verdes. En la mayoría de las ocasiones, los turistas -bien sea propios o foráneos- buscan hacer de sus fines de semana algo distinto, aventurándose a recorrer espacios de nuestro territorio, que puedan ofrecerles esa sensación de goce que siempre conlleva la búsqueda. Y así, con cerros de gran altura, colinas que se pierden, entre los árboles grandes, ceibas, apamates y caratas, la vía a El Pao conforma una opción por descubrir, un diamante en bruto, que a pesar de la desidia gubernamental, comienza a dar sus destellos de potencial turístico. Lo que hay Muchas personas conocen a la popular vía, por la cantidad de clubes campestres y por el riachuelo que bordea casi de cabo a rabo todo el pequeño poblado. De casitas humildes y gente muy agradable, sectores como Mina Arriba, Mina Abajo y Pozo Verde albergan gran cantidad de personas con estela luchadora, para que su comunidad no decaiga y para que, la extinta explotación minera en El Pao, la que un día significó riqueza para la zona, de paso a la opción "turismo" y así desplazar la imaginación del que escuche "El Pao" a un sitio de remanso. En la vía hay distintivos lugares. Uno de ellos, el cual cuenta con un agradable ambiente familiar, precios solidarios y una excelente atención, es el Club Campestre San Onofre. Así de pleno será, que el mismo señor Orlando Ruiz, dueño del establecimiento, dice que viene todos los días más que a trabajar a relajarse. Ubicado dentro de la Parroquia Pozo Verde, al que se puede llegar en autobús (se toman en El Roble en San Félix), este sitio fue fundado con la fiel intención de ofrecer "relax" al turista. Dispuesto a manera de hacienda, con artesanía guindada por doquier, pieles de cacería, muebles de madera y piso de terracota, el sitio es perfecto para que viva su propia historia de "Doña Bárbara". "La idea era hacer un sitio donde las personas pudieran venir con sus familias, pasar la tarde tranquilos, sin bullicio. Aquí la gente viene y come, después se acuesta en la grama y les gusta, porque eso es lo que se quiere, que se relajen", explicó Ruiz. En el menú destaca la carne asada, las cachapas con queso guayanés, el cochino frito. Trabajan de domingo a domingo desde las 11:00 de la mañana hasta las 7:00 ó 9:00 de la noche. Según Ruiz, el lugar es muy seguro. En construcción Para la vía a El Pao muchos son los proyectos que se cocinan. A través de recorrido por el sector desde el peaje hasta Cerro Azul, se pudo constatar que se genera un gran movimiento de construcción de clubes campestres. Lo que más destaca es la construcción del parador turístico Quebrada Honda. Hasta ahora se han levantado cerca de 12 quioscos a manera de boulevard, unidos por una gran churuata central que como explica, Sara Rodríguez, miembro de la cooperativa que coordina el proyecto, "espera estar listo a finales de este año o a inicios del 2007". En el lugar "se van a abrir locales de venta de comida típica, dulcería criolla y artesanía. En esta zona no hay casi sitios para la diversión sana, la presentación de actos culturales, es por eso que nos organizamos y a través del Fondo Guayana con la tutela de CVG Ferrominera Orinoco, estamos trabajando en este proyecto", indicó la declarante. Un total de 15 familias serán beneficiadas con la puesta en marcha de la opción turística, primera de varias alternativas similares que buscarán devolverle el auge de visitantes al sector. Asimismo, Rodríguez destacó que dentro de los proyectos que poseen está la construcción de pequeñas posadas, además de programas de rescate del río Ure. El turismo aún está en pañales en el lugar, sin embargo si realiza un recorrido, además de disfrutar del clima fresco, podrá detenerse en alguno de los establecimientos de comida y comerse una cachapa recién hecha. Los fines de semana aumenta la cantidad de vendedores en la vía. Atrévase a visitar la vía a El Pao, compre por lo menos un kilo de naranjas o mandarinas, y recargue con el sabor de las mismas, las pilas que mueven su vida. |