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La osteoporosis es una enfermedad degenerativa, progresiva y silenciosa, que tiene generalmente como primer síntoma una fractura, lo cual, además, ocurre cuando ya está avanzada. Más frecuente en las mujeres, este padecimiento debe comenzar a prevenirse en la infancia y la adolescencia, consumiendo suficiente calcio, haciendo ejercicios y evitando otros factores de riesgo.
Aileen Nieto Ramírez
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 La osteoporosis degenera silenciosa y progresivamente los huesos y los hace susceptibles a quiebres y fracturas. FOTO Archivo Para que una construcción se mantenga de pie, necesita de bases y columnas fuertes. Así mismo, el cuerpo humano posee más de 200 huesos, que son tejidos conectivos que resisten golpes y tracciones, y que protegen todos los órganos blandos. Si no están formados debidamente, o si con el paso del tiempo las personas no previenen su deterioro, se pueden producir diversas enfermedades degenerativas, siendo la más silenciosa, peligrosa y próxima a convertirse en una epidemia, la osteoporosis. Guillermo Herrera, médico ginecólogo y secretario general de la Sociedad Venezolana de Menopausia y Osteoporosis, explicó que esta es una enfermedad caracterizada por la pérdida de la masa ósea, que conlleva al deterioro de la estructura de los huesos, tanto en los corticales, como en los esponjosos (columna y huesos cortos). Al deteriorarse la estructura se producen huesos más frágiles, que se fracturan con facilidad. "La desventaja de la osteoporosis es que es silenciosa, y es una epidemia que está avanzando en el mundo. Se dice silenciosa porque, además de ser progresiva, la mayoría de las personas se dan cuenta que la tienen cuando ocurre una fractura, por eso los médicos debemos estar pendientes de evaluar a nuestros pacientes, sobre todo a las mujeres cercanas a la menopausia". Aunque la osteoporosis puede dar a cualquier edad, se acentúa mucho más en la menopausia, y las mujeres son más propensas que los hombres, aunque cada vez se ven más casos en jóvenes y personas del sexo masculino. Así mismo, se dice que las mujeres blancas, especialmente las que tienen antecedente familiar de esta enfermedad, tienen un riesgo mayor. ¿La razón? Que en las mujeres la menopausia conlleva a la disminución de las fuentes de estrógeno, y esto ocasiona que la resorción (o reabsorción) ósea se acentúe. Comprendiendo el proceso Herrera señaló que el hueso es un órgano con un metabolismo muy alto y activo, que está en constante equilibrio entre la resorción y la formación ósea. Si esto no ocurriera, el hueso fuera como una especie de cristal, y no curaría las fracturas. Con la edad, y esto es un proceso natural que sufren todas las personas, la resorción se acentúa y la formación disminuye, lo cual produce pérdida de masa ósea. La diferencia entre una persona sana y otra que padezca de osteoporosis es lo preparados que estén sus huesos para afrontar este proceso. "El pico de la masa ósea se alcanza entre los 25 y 30 años de edad. Si la persona llega a esta etapa con un pico bastante alto, estará en condiciones de enfrentar la pérdida de masa ósea que le corresponde de allí en adelante, con ventajas, o incluso no llegar a tener nunca osteoporosis o su primera fase, osteopenia, que es una pérdida baja de la masa ósea. La osteoporosis es causada, en un 60 por ciento, por predisposición genética, antecedentes familiares, y el otro cuarenta por ciento lo conforman algunos elementos externos". Entre los factores de riesgo no asociados con la historia familiar se encuentran los trastornos de la alimentación, consumo de cigarrillos, bajo peso corporal, baja cantidad de calcio en la dieta, alto consumo de alcohol, la menopausia, bien sea que llegue a tiempo o temprana, la amenorrea o ausencia de períodos menstruales, y el uso de ciertos medicamentos, como los esteroides, muy comunes en los tratamientos de personas con asma, lupus, reumáticos y artríticos. Aunque la época ideal para comenzar a prevenir esta enfermedad es en la infancia y la adolescencia, puesto que es durante estos años que los huesos se están formando, nunca es tarde para comenzar. Lo principal es una alimentación rica en calcio, tomar sol con moderación puesto que activa la formación de vitamina D en el cuerpo, y muy importante, practicar ejercicio físico para fortalecer los músculos y los huesos. Midiendo los huesos Como se mencionó anteriormente, la osteoporosis no presenta síntomas en sus etapas tempranas, sólo cuando ya está avanzada. Por lo general, el primer indicio son fracturas de las vértebras, muñecas o cadera, que pueden ocurrir por un impacto leve o incluso de forma espontánea. "Por eso vemos personas de edad avanzada que andan doblados y pareciera que se están encogiendo, es porque tienen fractura de vértebras". Así mismo, se pueden dar otros síntomas como dolor de la espalda baja, cuello, sensibilidad ósea, pérdida de estatura con el tiempo y postura encorvada. La Organización Mundial de la Salud (OMS), desde 1994, ha tomado en cuenta la pérdida de masa ósea a través de una medida estándar que se ha convertido en el diagnóstico por excelencia, la densitometría ósea que, lamentablemente, sólo se realiza en clínicas privadas que tienen sus propias unidades, no está disponible en hospitales y ambulatorios. Sin embargo, algunos laboratorios llevan a cabo frecuentemente jornadas de despistaje, pero Herrera advierte a la población que esto no es suficiente. "La mayoría de estos eventos realizan lo que llamamos densitometría ósea periférica, es decir, miden la densidad de los huesos en la mano o en la muñeca. Esto no sirve para diagnosticar osteoporosis, sólo para discriminar o clasificar a las personas que están más propensas a padecerla, y que deben acudir a hacerse el examen ideal, que es la densitometría axial, que se hace en clínicas y mide la masa ósea de la columna lumbar y de la cadera, al nivel de la cabeza del fémur. Además, este tipo de prueba es el único que determina cuál es el tratamiento a seguir de encontrarse la enfermedad". El tratamiento se basa en medicamentos que ayudan a que los huesos tengan una mayor fijación de calcio y que frenan la resorción ósea, evitando que la pérdida continúe. La densitometría es una intervención indolora y cuyo costo no es sumamente elevado, y se solicita a mujeres en la menopausia, personas con enfermedades crónicas que las obliguen a permanecer en cama, que consuman los medicamentos antes mencionados o que tengan los factores de riesgo. De todas formas, cualquier persona puede acudir a realizarse este examen por precaución. Llamado de alerta Lo osteoporosis, además de los estragos que ocasiona silenciosamente en el cuerpo humano, también afronta una gran cantidad de obstáculos para disminuir su incidencia. En primer lugar, Herrera hace un llamado al Estado venezolano, puesto que esta enfermedad se está convirtiendo en una epidemia y las personas de bajos recursos no tienen acceso ni a la información ni a los métodos de diagnostico. El segundo punto a tomar en cuenta es que no existe una especialidad médica en específico que trate la osteoporosis. "Se observa que es el ginecólogo, como médico de cabecera de la mujer, quien pareciera llevar la batuta del tema, pero la realidad es que también están preparados los reumatólogos, endocrinólogos e internistas". Así mismo, indicó que es necesario que las clínicas mantengan sus equipos de densitometría en buen estado, y su personal preparado. Por último, y quizás uno de los más graves, es que la mayoría de las compañías aseguradoras en el país no cubren la osteoporosis, puesto que se trata de un tratamiento crónico y por un largo período, y a diferencia del examen diagnóstico, los medicamentos son en cierta medida costosos. "Esto ocasiona que gran parte de los pacientes abandonen el tratamiento, porque no tienen cómo pagarlo". Buscando el calcio La leche es el alimento por excelencia que garantiza al ser humano un buen consumo de calcio, pero existen otros productos que son una excelente fuente de este elemento, como espinacas, frijoles blancos, soya, brócoli, col rizada, garbanzos, nueces, cereales, higos, yogurt, helados bajos en grasa, salmón y sardinas. Cabe destacar que se recomienda que las mujeres que estén menstruando y no estén en embarazo consuman 1 mil miligramos por día, las mujeres en embarazo necesitan 1 mil 200, y las mujeres posmenopáusicas o madres lactantes deben consumir 1 mil 500. En cuanto a la vitamina D, que ayuda a la absorción de calcio, se consigue en productos lácteos, pescado, ostras y cereales fortificados. Además, sirve exponerse al sol de 10 a 15 minutos, tres veces por semana, con precaución. |