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A pesar de las denuncias emitidas por el sindicato de trabajadores de Bauxilum, sobre posibles irregularidades en el manejo de la soda cáustica, la empresa aún no ha anunciado su posición sobre la existencia o no de un problema o sobre los planes futuros para mitigar este pasivo ambiental. Ante esto, Correo del Caroní entrevistó al biólogo e investigador de ciencias ambientales Luis Guzmán, quien explica, en esta primera entrega, los aspectos técnicos de este desecho. Este domingo podrá leer las recomendaciones que el especialista ofrece a esta industria básica.
Aileen Nieto Ramírez anieto@correodelcaroni.com Foto Julacci Brito Las lagunas de lodo rojo de CVG Bauxilum se han convertido en un pasivo ambiental que preocupa considerablemente a la ciudadanía, sobre todo porque esta empresa, por lo menos en los últimos meses, no ha anunciado cuáles son los proyectos que se tienen para minimizar su impacto, y hasta ahora el convenio que se firmó con la transnacional Pechiney no parece estar dando frutos. Quizás esta afirmación sea errónea, pero la industria básica no ha brindado información a la colectividad.
Aunque todos saben que están allí al lado del majestuoso río Orinoco, existen muchas dudas y mitos alrededor de estos depósitos de desechos industriales, generados, igualmente, por la desinformación que ha caracterizado a este tema dentro de la gestión de CVG Bauxilum. Ni siquiera en los últimos días, en los que el sindicato de trabajadores de esta empresa ha realizado graves denuncias sobre el manejo de los lodos rojos, los responsables se han manifestado para dar a conocer los avances que llevan a cabo, o piensan ejecutar en un futuro. Entre las dudas que la ciudadanía tiene sobre el lodo rojo, surgen varias interrogantes como ¿por qué las lagunas están tan cerca del río?, ¿cuál es el peligro real de su existencia?, ¿por qué ese líquido cáustico es tan peligroso?, y una de las más importantes, ¿qué se puede hacer para mitigar los daños? Los aspectos técnicos de los pozos y qué pasaría si su contenido es arrojado al río deben ser explicados. Ante la negativa de la empresa en dar respuestas, Correo del Caroní entrevistó a Luis Guzmán, biólogo, coordinador del Centro de Investigaciones en Gestión Ambiental y Desarrollo Sustentable (Cigads) de la Universidad Nacional Experimental de Guayana (UNEG) para que explicara a la ciudadanía la realidad de las lagunas. Hoy presentamos en una primera entrega los aspectos técnicos de este problema, mientras que este lunes estaremos publicando las recomendaciones de este especialista dirigidas a los responsables de este pasivo ambiental. Mal necesario En primer lugar, este especialista expresó que a través de este medio de comunicación deseaba dejar algunos puntos claros sobre el lodo rojo, para que la ciudadanía pueda entender la necesidad de contar con estos depósitos, pero también lo delicado de su manejo y las verdaderas consecuencias que pudiera ocasionar el verter el líquido cáustico en el río o en el ambiente en general sin las medidas preventivas. "Se han venido denominando estos pozos como lagunas de oxidación, cuando su nombre correcto es lagunas de sedimentación, porque son infraestructuras ambientales que se hacen con el objetivo de lograr el sedimento de los lodos rojos, y la parte líquida es una solución acuosa riquísima en soda cáustica o hidróxido de sodio, producto del proceso de la bauxita, que pueda ser evaporada". Para Guzmán, estas lagunas son el sistema de control ambiental de CVG Bauxilum, y si no existieran el problema fuera mucho más grave, al punto de haber acabado con la diversidad biológica del río. La idea es confinar allí el licor cáustico, de lo contrario, se trataría de un efluente líquido, arrojando este desecho al río, lo cual significaría la aplicación de un proceso más complicado. "Un efluente líquido es cuando se usa agua para un determinado proceso, el agua se contamina y debe es descargada a un cuerpo de agua. Pero para esto, se debe tratar al punto que tenga un PH neutro. El licor cáustico tiene un PH de 12, y algo neutro lo tiene en 6. Para bajarle el PH se le debe aplicar un componente ácido fuerte, como ácido sulfúrico, nítrico o clorhídrico, para poder hacer la descarga. Esto no se hace en Bauxilum porque se supone que el licor va a las lagunas, no al río". Dudas del proceso Una de las denuncias realizadas por el sindicato de Bauxilum afirmaba que la razón por la cual se está acumulando la soda cáustica en las lagunas, y se tarda más en evaporarse, es por fallas en el suministro de cal. Guzmán señala que le sorprende saber que la cal está siendo manejada como uno de los factores críticos de esta situación, puesto que, afirmó, este elemento no se usa para el tratamiento del líquido, sino dentro del proceso productivo. Por otra parte, indicó que las lagunas no son un error. "Están diseñadas fundamentalmente para que se evapore el líquido que es depositado, y si hay un desequilibro entre lo que entra y lo que se evapora por supuesto que se aumenta el volumen. Estas lagunas son sistemas autorizados por el Estado venezolano cuando se construyó Bauxilum, en un sistema de lagunas naturales que fueron drenadas. En ese momento no existían los elementos normativos que hay actualmente, y se utilizó la Ley Forestal de Suelos y Agua, además del principio del daño ambiental permisible en cuanto a que el beneficio socioeconómico sería suficientemente alto para compensar los daños". En cuanto a la afirmación del sindicato de existencia de mercurio en este desecho, Guzmán aclaró que los lodos rojos no pueden ser considerados peligrosos por este elemento, sino por la toxicidad que le confiere un elevado PH. Si bien es cierto que se han detectado algunos trazos de mercurio provenientes de la fabricación de la soda cáustica, que es comprada a otros países, pero se supone que Bauxilum debe hacer un control de calidad de este químico para garantizar que los niveles de mercurio sean mínimos. Por otra parte, también desmintió que exista peligro de radioactividad. "La empresa utiliza isótopos radioactivos en su proceso productivo para medir niveles de materiales en sus silos, pero son sumamente controlados, además que existe un convenio con los proveedores para que una vez que la vida media de estos radioactivos se agote, se los lleven. Así mismo, es cierto que la bauxita en Los Pijiguaos, como muchos otros minerales, tiene restos de mercurio, pero son mínimos y no son dañinos para el medio o para la salud. Peligro para el Orinoco Ante la existencia de unas lagunas que almacenan soda cáustica, líquido asociado a un proceso productivo, Guzmán señala que no se puede hacer otra cosa que convivir con ellas al menos hasta que la tecnología cambie. Sin embargo, esto no significa que la población deba bajar la guardia, debido a que aunque se trata, en caso que las denuncias del sindicato sean incorrectas, de un peligro controlado, se está lidiando también con un caos latente. "En el diseño de las lagunas, se utilizaron principios de ingeniería avanzada en donde debía haber un equilibrio en la entrada del líquido y su evaporación, pero si la entrada es mayor por razones como períodos lluviosos, los cálculos que se hicieron en aquel momento ya quedaron obsoletos. Entonces se tendría que hacer descargas, convertirse en un efluente líquido". La pregunta en este punto es dónde desechar el líquido. Se puede hacer en un río con un caudal fuerte y grande -¿Orinoco?- luego de haber realizado una medición exacta de ese caudal, así como también determinar el tipo de concentración de hidróxido de sodio y la normativa ambiental para efluentes líquidos, que es el decreto 833 referido a las normas sobre el control de calidad de los líquidos y efluentes, que determina los valores máximos permitidos de sodio y PH. "En este caso, la empresa debe garantizar que se realice el tratamiento que describimos anteriormente. El hidróxido de sodio, de fórmula química NaOH, se compone de sodio y radicales OH. Cuando se une estos radicales con el agua se convierten otra vez en agua, pero el sodio al combinarse con agua se convierte nuevamente en hidróxido de sodio. Si no se trata se da un problema de alteración, una modificación drástica del PH del agua del río, en consecuencia, se altera el equilibrio del ambiente natural que allí reside de los animales, de las plantas, pero por PH, no por radiación ni por mercurio". Datos del especialista Luis Guzmán es biólogo egresado de la Universidad de Los Andes y ex funcionario del Ministerio del Ambiente (Marnr), quien también se desempeñó como gerente corporativo de estudios y proyectos ambientales de la Corporación Venezolana de Guayana (CVG) y secretario general de este organismo, además de haber trabajado en las áreas de investigación y postgrado de la Universidad de Oriente (UDO), Unexpo y actualmente en la Universidad Nacional Experimental de Guayana (UNEG). También ha realizado una especialización y una maestría en ciencias ambientales, y actualmente se encuentra llevando a cabo un doctorado en la misma materia con la Universidad Politécnica de Madrid. Lodo rojo El lodo rojo, de acuerdo a la página web oficial de CVG Bauxilum, "permite la reducción del tamaño de las partículas de mineral, la extracción de la alúmina contenida en la bauxita y la separación de las impurezas que acompañan a la alúmina". Por su parte, la UDO realizó un estudio en el que se determina que es una materia compuesta de arena silícica y óxidos de hierro, que también contiene óxido de aluminio residual, sílice, óxido de titanio, y soda cáustica -hidróxido de sodio- disuelta en líquido, la cual posee un carácter alcalino superior a 12, haciéndola altamente tóxica y contaminante. |