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El cáncer de cuello uterino mata 900 venezolanas al año, unas tres mujeres por día. El auge que ha tenido esta enfermedad en los últimos años tiene alarmada a la comunidad médica, puesto que, contradiciendo todos los libros de esta especialidad, cada vez las pacientes son más jóvenes, llegando a mostrar las fases primarias de este cáncer a los 17 ó 18 años. La buena noticia es que es fácilmente prevenible, y si se detecta a tiempo, 100 por ciento curable.
Aileen Nieto Ramírez
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Fotos Henry Ortega  La citología es un examen sencillo, económico y sin molestias, que debe realizarse mínimo cada seis meses Cada año, más de 900 mujeres venezolanas mueren por cáncer de cuello uterino, lo que es igual a decir que cada día, fallecen tres. Estas cifras han colocado esta enfermedad como la principal causa de muerte de mujeres en Venezuela. Lo grave del asunto es que se trata de uno de los cánceres más fáciles de prevenir, y de ser detectado tempranamente, es 100 por ciento curable con simples procedimientos ambulatorios, y a pesar de esto, la desinformación está dejando a muchos niños sin madres, ocasionado pérdidas irreparables dentro de la familia. Los factores de riesgo que están relacionados a la aparición del cáncer de cuello uterino son muchos, pero todos prevenibles. Así mismo, la detección temprana es sumamente fácil, a través de una citología, examen indoloro, económico y sencillo que es realizado en todas las clínicas, hospitales y ambulatorios de la ciudad. Incluso la Alcaldía del municipio Caroní se encuentra llevando a cabo una jornada especial intensiva de esta prueba ginecológica, en el ambulatorio "Dr. Evaristo Rodríguez", en el sector 25 de Marzo, San Félix. Aunque este programa especial se instaló el pasado 1 de junio, y la gratuidad de la prueba, hasta ahora sólo han acudido unas 150 mujeres, y muchas de ellas no han ido a buscar sus resultados. Ante esto, Correo del Caroní conversó con el ginecólogo obstetra Juan Latán, coordinador del pregrado de medicina y profesor de postgrado de la Universidad de Oriente (UDO), y adjunto al Hospital "Dr. Raúl Leoni" de Guaiparo, para que explicara a la población las razones por las cuales es importante que tanto las mujeres como los hombres comiencen a preocuparse por esta enfermedad. Factores peligrosos Latán señaló que el cáncer de cuello uterino es un trastorno patológico heterogéneo en el cual existe un crecimiento anormal y desordenado de las células en esta parte del cuerpo, que puede extenderse a otros órganos vecinos del útero o a órganos diferentes, lo que se conoce como metástasis. Todas las mujeres, especialmente las que presentan los factores de riesgo que se mencionan a continuación, deben acudir a su ginecólogo por lo menos cada seis meses para hacerse una citología. El primer factor mencionado por el especialista es la edad en que la mujer inicia su vida sexual. Los estudios han demostrado que una gran mayoría de las pacientes que presentan cáncer de cuello uterino tuvieron su primera relación sexual a temprana edad. Por otra parte, se habla del consumo de cigarrillos, puesto que la nicotina posee elementos oncogénicos capaces de desencadenar alteraciones en el núcleo celular. Así mismo, las mujeres que hayan tenido varios hijos deben estar alertas. También se mantiene la teoría que afirma que el riesgo es mayor en mujeres pertenecientes a un estrato socioeconómico bajo, debido a que comúnmente no tienen los recursos necesarios para acudir regularmente a realizarse los exámenes preventivos, y "lamentablemente el sistema de salud pública no garantiza un funcionamiento adecuado, así que aquellas que pueden pagar una clínica o consultorio, se hacen la citología y es más probable que se le detecte el cáncer a tiempo, en una etapa curable". El uso prolongado de anticonceptivos orales por más de cinco años, y la promiscuidad tanto femenina como masculina, aumentan el riesgo. Sobre la píldora, estudios advierten que su uso por mucho tiempo puede generar problemas, además que, al igual que manteniendo muchas parejas, las mujeres que toman pastillas pueden obviar los métodos anticonceptivos de barrera, que protegen contra las enfermedades de transmisión sexual (ETS). Cáncer transmisible El último punto señalado es sumamente importante en la lucha contra el cáncer de cuello uterino. Tener múltiples parejas y no usar preservativos aumenta las probabilidades de contagiarse con Herpes tipo 2 y clamidia, además del temido Virus de Papiloma Humano (VPH), siendo este el factor que hasta los momentos está directamente relacionado con la aparición de este tipo de cáncer. "Existen más de 100 tipos de cepas de VPH, y son específicamente dos, las número 16 y 18, las que tienen propiedades oncogénicas. Más del 90 por ciento de las mujeres con cáncer de cuello uterino son portadoras de este virus, eso sí, no todas las que portan el virus tienen cáncer, porque son solamente estas cepas las que lo causan. Este virus desarrolla una proteína que es capaz de alterar el núcleo de las células y ocasionar ese crecimiento anormal y descontrolado. Por esto, el cáncer de cuello uterino está siendo considerado una ETS, porque el VPH se transmite a través del contacto sexual fundamentalmente". Señales de alerta Si bien Latán advierte que lo ideal es que realizándose la citología regularmente, se pueda detectar un cáncer antes de que presente síntomas, es importante que las mujeres estén al tanto de las señales que puede presentar esta enfermedad en su primera etapa, conocida también como preinvasiva, cuando aún es altamente curable. Si bien son pocos los síntomas, son muy específicos y fácilmente detectables. "En las etapas iniciales se presenta metrorragia, o sangrado menstrual irregular. También sinusorragia, o sangrado después de mantener relaciones sexuales. Finalmente, la mujer presenta un flujo vaginal con mal olor. Ya en etapas avanzadas, se observan trastornos urinarios y rectales, junto a pérdida de peso. Es importante que las mujeres se cuiden, esta enfermedad se está convirtiendo en el flagelo de las venezolanas". En cuanto a los métodos diagnósticos, Latán explica que en primer lugar se encuentra la citología o papanicolau, un estudio sencillo, rápido, económico y sin molestias, el cual da un alto porcentaje de confianza. Luego viene la colposcopia, en la que se utiliza un lente de aumento para revisar el cuello uterino, y que indica al médico si se debe realizar el tercer método diagnóstico, la biopsia. Si bien se recomienda que sea la citología el principal examen, y hacerlo cada seis meses, el especialista consultado por Correo del Caroní aplica a sus pacientes la citología y la colposcopia juntas, como complemento. "Uno de los principales problemas con la citología es que emite un 30 por ciento de falsos negativos, lo que significa que de cada 100 pacientes que resultan una citología normal, hay 30 que sí tienen cáncer. Esto se da por errores en la toma de la muestra, en la interpretación de los resultados o en el procesamiento. Por eso también recomiendo que se hagan cada seis meses, porque si la paciente cayó en este margen de error, al año ya puede ser muy tarde". Tratamiento oportuno La buena noticia es que los métodos de diagnóstico se hacen en cualquier clínica, hospital y ambulatorio, y a pesar del estado en que se encuentran los servicios de salud públicos, estos exámenes son sencillos, rápidos y económicos, por eso sí pueden ser encontrados en cualquier centro. En cuanto al tratamiento, en caso de que la paciente resulte afectada por el cáncer, la premisa es que mientras más temprano sea detectado, es más fácil y menos costoso. En las primeras etapas del cáncer, se recomiendan sesiones de crioterapia, vaporización con láser y conización, todos procedimientos ambulatorios y 100 por ciento efectivos. Ya en estados más avanzados de la enfermedad, el tratamiento es netamente hospitalario, y comprende histerectomía tipo 2 ó 3, radioterapia y quimioterapia. El problema es que en estos casos, no se garantiza la efectividad del tratamiento. Las recomendaciones que Latán da a la población, se basan principalmente en informarse y estar alertas. "Debe existir una campaña de divulgación dirigida a captar y estimular a los pacientes para que se hagan la citología. Es preocupante ver que últimamente estamos viendo casos en mujeres cada vez más jóvenes, contradiciendo toda la literatura médica que existe. Antes se veían casos en mujeres de entre 45 y 50 años, ahora estamos recibiendo pacientes que tienen sólo 18 años". Promesa futura Siendo el VPH el principal agente relacionado con la aparición del cáncer de cuello uterino, varias compañías farmacéuticas han desarrollado vacunas contra este virus, las cuales se espera sean aprobadas antes de finalizar el año 2006 por la Oficina de Administración de Fármacos y Alimentos de los Estados Unidos (FDA por sus siglas en inglés). Estas vacunas son tetravalentes, las cuales matan las cepas 16 y 18, y se recomienda aplicarla a niñas de entre 9 y 12 años de edad, para que al momento de iniciar relaciones sexuales más tarde, estén inmunizadas. Sin embargo, hasta ahora existen un obstáculo para esta vacuna: el precio, que oscila en los 370 dólares la dosis (las compañías establecen tres dosis por persona) |