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Correo del Caroní arrow Salud arrow ¿Cómo preparar una buena lonchera?

¿Cómo preparar una buena lonchera? PDF Imprimir E-Mail
sábado, 09 de septiembre de 2006

Pronto comienzan las clases, y todo el esfuerzo que hacen los padres para que sus hijos se alimenten de forma adecuada puede resultar en vano cuando llegan a las cantinas escolares. Marusca Bondini, especialista en nutrición clínica, explica cómo deberían alimentarse los niños para ser adultos saludables, y qué se debería ofrecer en los colegios.

Aileen Nieto Ramírez
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La obesidad infantil aumenta cada día, y lo más seguro es que evolucione en serios padecimientos del corazón y arterias
 Pronto comenzarán las clases, y qué mejor momento que el inicio del año escolar para hacer cambios en la alimentación de los niños y así garantizarles una mejor calidad de vida en el futuro. Si bien es cierto que las costumbres nutricionales se aprenden en casa, el "menú" que ofrece la gran mayoría de las cantinas escolares dista mucho de ser saludable, puesto que casi en su totalidad está conformado por comidas fritas, bebidas cargadas de azúcar y las peligrosas chucherías.

 Empanadas, pastelitos, tequeños, arepas fritas, refrescos, maltas, caramelos, chupetas y galletas se han constituido en el desayuno de los niños en sus escuelas. Por mucho que los padres se esfuercen por brindarle a sus hijos una buena alimentación, las tentaciones en las cantinas son grandes, y no hay pequeño que no sucumba ante un "delicioso" perro caliente lleno de salsas y el nada saludable embutido.

 Marusca Bondini, especialista en nutrición clínica, conversó con Correo del Caroní para explicar a la población la importancia de acostumbrar a los niños a comer sano, y la necesidad que existe de que los padres y representantes se organicen para acudir al plantel donde estudian sus hijos y dialogar con las autoridades y los dueños de la cantina, y buscar alternativas de alimentos que no obstruyan, literalmente, las arterias de los alumnos, y se contribuya a mejorar la salud en general de las futuras generaciones.

 En primer lugar, Bondini señala que la alimentación de los niños, en cualquier caso, debe ser adecuada para evitar las enfermedades que aquejan actualmente al ser humano, esas que aparecen después de los 40 años pero que muy pocos toman en cuenta que se han venido generando desde la infancia, como las cardiopatías, problemas de hipertensión arterial y hasta cáncer. Cabe destacar que la obesidad, considerada la enfermedad del siglo XXI, está asociada un gran número de padecimientos, incluyendo los antes mencionados.

Dentro de casa
 La ciencia, gracias a muchos años de investigaciones, ha demostrado que "somos lo que comemos", y la alimentación puede llegar a jugar un papel mucho más importante que la genética al momento de desarrollar enfermedades. Por esto, la dieta debe comenzar en el núcleo familiar, porque mientras más pequeño se acostumbre el niño a comer sano, mientras más rápido los padres inicien un cambio en el modo de alimentarse, mejor será su calidad de vida.

 Bondini explicó que la alimentación más adecuada para los niños es muy rica en verduras, vegetales, frutas y cereales, y muy baja en grasas saturadas. En el caso de las proteínas, debe ser la justa, no menos porque se puede detener el crecimiento del niño ni más porque puede llegar a ser una carga para el riñón y las arterias. Lo más recomendable es preferir, antes que todo, pescado, luego viene el pollo y otras aves, y de último, las carnes rojas.

 "La Organización Mundial de la Salud establece que el consumo de carnes, en general no debe sobrepasar las cuatro veces por semana, y en Venezuela se acostumbra a comer carnes en el desayuno, almuerzo y cena, llegando a consumirla hasta 20 veces a la semana. Es preferible acudir a la proteína vegetal, que está en los granos, soya y trigo, que no dañan el corazón. También es necesario que se acostumbren a comer frutas, por lo menos dos raciones al día".

 En cuanto a los lácteos, la especialista aseguró que después de culminar la lactancia materna, no es necesario que los niños consuman leche completa por ser demasiado grasa, y recomendó que a partir de ese momento se acuda a la leche y otros lácteos descremados, como quesos bajos en grasa, blancos y poro maduros y yogurt, que son fuentes ricas en proteína y calcio, elemento que además también se puede encontrar en vegetales como las espinacas, acelgas y hasta en las nueces.

La lonchera ideal
 Todos los esfuerzos que se hagan en el hogar durante el almuerzo y la cena pueden resultar nulos si no se garantiza un buen desayuno, y lamentablemente, en la mayoría de las cantinas escolares no se ofrecen opciones saludables. Por esto, es importante que los padres no dejen que sus hijos salgan de casa sin comer algo antes, y se les debe incluir alimentos sanos en la lonchera para que los consuman a media mañana.

 "Muchos padres obvian esta parte porque argumentan que no hay tiempo para prepararles un desayuno saludable antes de llevarlos a la escuela. Esto no tiene que ser así, porque incluso basta con un vaso de leche descremada, o un batido de cereales, que se pueden preparar la noche anterior, o una avena, que es rápida y tiene muchas cualidades beneficiosas, y en la lonchera ponerles un yogurt y una fruta, bien sea una manzana, dos duraznos, una pera o ciruelas, o un envase pequeño de leche descremada y una bolsita de cereales", señala Bondini.

 Si de verdad el tiempo apremia, estos batidos se los pueden ir tomando en un termo en el carro rumbo a la escuela, y si esto le resulta complicado y necesita darle a su hijo una lonchera más completa, puede ser una arepa asada con queso blanco, un sándwich con pan integral o una ensalada de frutas con yogurt y cereal. Lo importante es evitar las frituras, los embutidos y las grasas saturadas.

 "El problema con los fritos, sobre todo en las cantinas, es que la mayoría de las personas buscan el aceite más barato y, además, se fríen varias tandas de alimentos antes de cambiarlo. La ciencia ha demostrado que el aceite, tras la ebullición, produce unos hidrocarburos aromáticos que son sumamente dañinos, cancerígenos y que saturan las arterias y afectan el corazón. Por eso nos estamos encontrando enfermedades graves antes de los 40 años, porque si desde pequeños comen salchichas, embutidos y cosas fritas, se acelera el proceso degenerativo, y ahora vemos niños cada vez más pequeños que sufren de obesidad".

Educando la cantina
 Todos los cambios bruscos son difíciles. Bondini resalta que lo más seguro es que si se obliga a los dueños de las cantinas a vender alimentos saludables, sean los mismos niños los que protesten por sus empanadas y tequeños, así que la ganancia puede ser menor. Por esto, la especialista recomienda que la asociación de padres y representantes realice charlas de salud con las autoridades del colegio y las personas de la cantina, para llegar a un consenso y comenzar a introducir poco a poco comida sana.

 "Un ejemplo son los jugos. Estos deben ser naturales y libres de azúcar, porque lo que hace el azúcar es aportar más calorías y sube la insulina, y hasta puede poner a los niños hiperactivos y después no quieren prestar atención en las clases. También se debería contar con canastas de frutas para que los niños elijan, y ofrecer galletas integrales o de avena, gelatinas, sándwiches de queso, arepas asadas con aguacate y queso rallado".

 Bondini manifestó que en España existe la cultura de empanadas horneadas, una costumbre que puede ser adoptada en las cantinas. Bandejas de empanadas rellenas de quesos bajos en grasa y vegetales o carnes magras son una buena opción, además de económica, y resultan mucho más saludables que las fritas. Así mismo, es necesario controlar la cantidad de chucherías que se venden en los cafetines.

 "La mayoría de esos productos tiene amarillo número 5, que es muy dañino, grasas, sal y azúcar, en resumen son una bomba de cosas malas. Los caramelos y las chupetas también son dañinos, e incluso la Sociedad de Odontólogos los prohíbe porque causan caries. Es un círculo. La señora de la cantina dice que si no vende frituras y golosinas no gana, y los padres se preocupan por la salud de sus hijos. Por eso es importante crear conciencia, iniciar la educación en casa y reunirse en la escuela para hablar de las opciones para el desayuno".

Conociendo las leyes

 Marusca Bondini, médico nutróloga, explicó que tanto el Ministerio de Salud, Ministerio de Alimentación y el Instituto Nacional de Nutrición han emitido leyes y estatutos que regulan el tipo de alimentos que deben expenderse en las cantinas escolares. Entre ellas, se encuentran las chucherías, caramelos y chupetas.

 También se expone una lista de alimentos recomendados, en donde se encuentras las frutas, yogurt, jugos de frutas y verduras, nueces, leche, huevos duros, gelatina, chicha, arepas asadas, sándwiches, y galletas, entre otros. "Lo importante es llegar a un consenso con las personas del colegio y la cantina, se necesita la voluntad de todas las partes para hacer un gran favor a los niños y prevenir todo tipo de enfermedades, sobre todo la obesidad".

 
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Correo del Caroní - 2008
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