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En abril de 1999
(Las noticias tal como fueron publicadas en su día y la forma como se ven hoy) Investigación, selección y comentarios Damián Prat C. Es interesante revisar las ediciones de Correo del Caroní de los primeros meses de 1999, cuando el gobierno de Hugo Chávez daba sus primeros pasos y levantaba promesas.
De eso han pasado siete años y medio, casi ocho años. “Gobierno y medio” si lo medimos por los tradicionales 5 años de los períodos presidenciales venezolanos. Eran tiempos de definir caminos. Chávez ya había convocado el referéndum para luego elegir la Asamblea Constituyente. Había solicitado también una Ley Habilitante con plenos poderes para tomar medidas en materia económica y de hecho se peleaba con el Congreso Nacional pues éste le aprobó esa Ley pero con algunas limitaciones. “Le he prohibido a los ministros de la economía acudir a la comisión de Finanzas del Congreso (…) ellos tienen que aprobar la Ley Habilitante como la estoy pidiendo (…) no estoy desacatando a la autoridad porque allí no hay autoridad”, dijo Chávez el sábado 10 de abril y así aparece registrado en la edición del domingo 11 de abril de aquel 1999. Hoy, cuando alguien rechaza las normas de, por ejemplo, el CNE, Chávez dice que “es golpista y desestabilizador”, y afirma que “las instituciones deben ser respetadas”. Como siempre, hay doble discurso. Una cosa eran las instituciones cuando no le convenían y otra hoy cuando las domina y ellas hacen lo que él ordena. Prometió un gran plan de crecimiento económico para el 2000
Aquellos eran días de hacer anuncios y promesas, una característica lógica cuando un gobierno se inicia, pero que se ha mantenido igual durante siete años. Anuncios y promesas. Algunas muy interesantes a la luz de lo ocurrido hoy. Por ejemplo, en la edición del 12 de abril de aquel año se recoge como noticia de primera plana la visita el día anterior de Chávez a Guayana con motivo de la conmemoración del aniversario de la Batalla de San Félix “En el año 2000 se iniciará crecimiento sostenido en lo económico y social”, es el titular del reportaje en la página A-3, con lo que la periodista recoge una de las frases principales del discurso del Presidente. La promesa es algo que aún esperamos cuando ya el 2006 entra en su cuarto final. No fue en el 2000, ni en los años subsiguientes. Fue cuando Chávez habló también de Guayana. Habló de hacer obras como las del Eje Orinoco-Apure (del que hace al menos cinco años que no volvió a hablar); aseguró que “volveré a Guayana en mayo para poner en acción el proyecto minero de Las Cristinas”. Y aseguró que “reformaremos la Ley de Licitaciones que es una fuente de corrupción, para facilitar establecer concesiones para desarrollar obras públicas”. Dijo que así, mediante un contrato por concesión a una empresa privada nacional o internacional, se construiría el II puente. Ratificó Chávez la privatización de Venalum Y ratificó los anuncios hechos el mes anterior en cuanto a la necesidad de privatizar la industria del aluminio o al menos parte de ella. “A corto plazo vamos a reactivar la industria del aluminio. Se mantendrá la propiedad del Estado sobre Bauxilum, pero se venderá Venalum y se impulsará la recuperación de Alcasa mediante asociaciones estratégicas”, dijo Chávez que en ese tiempo no hacía discursos “contra el neoliberalismo”. Un Ferrocarril que sería “prioridad” La edición de Correo del Caroní del 15 de abril abre con una noticia de impacto: “Ferrocarril será prioridad en construcción del II puente”, es el titular y alude a una rueda de prensa del viceministro de Transporte y Comunicaciones, José Luis Pacheco junto al presidente de CVG Clemente Scotto y otros funcionarios del gobierno chavista, más el gobernador de Bolívar, Jorge Carvajal. “Estimamos que la construcción del II puente y del ferrocarril generará 3 mil empleos”, dice Pacheco quien señala que “el proyecto ya está listo e igual la licitación para el sistema de concesiones. Habrá mucha amplitud para los inversionistas”. Luego explica que el ferrocarril asociado al II puente será la prioridad y que esa vía férrea saldrá de Ciudad Guayana hasta El Tigre y de allí irá al centro del país para enlazar con el ferrocarril a Puerto Cabello y Barquisimeto. Dice el enviado de Chávez que la construcción del ferrocarril será la clave porque permitirá expandir la industria metalmecánica de Guayana. Hoy, siete años y medio más tarde, el puente está por inaugurarse, construido por la empresa brasileña Odebrecht, financiado por esa gran empresa capitalista brasileña, con apoyo del Bandes, Banco de Desarrollo de Brasil, pero… sin vía férrea. Ya entonces quería gobernar hasta el 2009 El sábado 10, Correo del Caroní registra declaraciones de Chávez en un acto en la Academia Militar en Caracas.
“Chávez advierte al país que gobernará al menos 10 años”, dice el titular y en la nota el Presidente explica que aunque la Constitución no establece la reelección, él espera que la Asamblea Nacional Constituyente lo apruebe en la nueva Constitución. “Así que espero si Dios quiere que estaré gobernando hasta el 2009”. No hablaba entonces del 2021 ni del 2031. Era más modesto. Una carta a “El Chacal” En la edición del 17 de abril se registra la polémica ocasionada por la carta que Chávez le envió al terrorista venezolano Ilich Ramírez Sánchez apodado como “Carlos” o “el Chacal”.
Como se sabe, en dicha carta, el presidente venezolano hace referencias de amistad y solidaridad con el terrorista preso en Francia por diversos crímenes. Ante la polémica, Chávez se justifica explicando que “yo estuve en prisión dos años y medio y sé que es motivante cuando te llega una carta. Lo hice por solidaridad humana. Todo ser humano merece respeto, sea cual sea la causa por la que esté pasando”. Siete años y medio más tarde, el mismo Chávez y sus funcionarios acusan de “instigadores del delito” a las personas que manifiestan su solidaridad con Carlos Ortega evadido de una cárcel del gobierno de Chávez. Un “Neón” a 8 millones Un aviso publicado el 3 de abril de ese año promueve el que la gente adquiera un carro marca Chrysler Neón por el precio de 8 millones 600 mil bolívares. Hoy, a siete años de gobierno de Chávez, el mismo carro cuesta cerca de 50 millones de bolívares, es decir, un 600% más. Así se ha desvalorizado el bolívar y aumentado la inflación en “la revolución”. |