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El Museo de Arte Moderno Jesús Soto es una joya turística, cultural e histórica que le regala la posibilidad a propios y extraños de conocer muy de cerca el arte contemporáneo. Visitarlo es respirar el aire eterno de la obra del Maestro del cientismo.
Ángel Pirela González Fotos José Leal  La sala cubo es una de las más atrayentes del Museo Jesús Soto Desde la lejana y fría Europa, sentado en el gran sofá de los sueños, Jesús Soto vivía la ilusión de legarle un lugar muy especial a su pueblo natal, Ciudad Bolívar. Aquella idea del Maestro, pionero del arte cinético, poco a poco fue tomando forma, y hoy en día ese espacio existe con el nombre de Museo de Arte Moderno. Un sitio único en el país y que hace vibrar, con brillo de estrellas, el turismo cultural en la vieja Angostura. Ese espacio, ubicado en la avenida Germania de la capital del estado, impresiona con tan sólo observarlo desde lejos, pero si usted entra, vivirá una experiencia mágica. Soto, aunque desapareció físicamente hace más de un año, vive en cada rincón de este edificio. Exposiciones fijas y pasajeras, visitas guiadas, conciertos, conferencias, talleres vacacionales, ciclos de cine y vídeo, biblioteca y toda una gama de actividades fascinantes, son la mejor carta de presentación de este museo, que es toda una obra de arte, diseñada por Raúl Villanueva, el mismo que planteó el concepto arquitectónico de la Universidad Central de Venezuela (UCV). Recorrido imponente El recorrido por este espectacular sitio lleva al visitante foráneo y autóctono a siete salas, que representan todo un encuentro íntimo con la evolución de Soto como artista plástico y del mismo arte moderno. El hall de entrada sumerge al individuo en un espacio artístico lleno de la fragancia de la obra de Soto, allí hay guías turísticos que con mucho gusto le acompañarán en todo el recorrido. La sala 1 muestra arte abstracto geométrico, la 1A es un espacio alternativo empleado para talleres y diferentes actividades, la 2 guarda el arte óptico, también llamada la sala del color, y la 3 enseña el arte del dadaísmo. Las salas 5, 6 y 7 enseñan todo el proceso de desarrollo artístico evolutivo de Soto, en la primera hay una cronología de su vida y obra, la segunda muestra el arte clásico, y la tercera o el cubo, permite conocer el Rotante Amarillo y Plata. Todo forma parte de la colección Pensando en Obra. Sagaz y atrevido, el artista plástico muestra en cada obra todo un concepto profundo de un arte bien pensado. Unas 700 piezas descansan en los espacios del museo y se muestran al visitante con toda la inspiración de los creadores del cinetismo y otras corrientes contemporáneas. Esas obras han sido vistas por un importante número de turistas de todo el planeta. De acuerdo a las estadísticas manejadas por el museo, en 2003 se reportaron 25.861 visitas, en 2004, 28.620, en 2005, 41.496, y en lo que va de 2006, 14.400, lo que evidencia la creciente afluencia de turistas al espacio cultural. Centro cultural Alfredo Inatti, antropólogo y director del lugar, destaca que el Museo de Arte Moderno Jesús Soto se circunscribe dentro de esa iniciativa turística innata que tiene la capital del estado, y que junto con el Casco Histórico forma parte de los destinos obligados del visitante. Comenta que el museo tiene una colección de unas 700 obras tanto del arte moderno de diferentes artistas como del Maestro Jesús Soto, algunas en las salas expositoras y otras en el depósito, y que más que mostrar obras, el lugar es un sitio permanente de actividades culturales. "Acá se hacen conciertos, se presentan orquestas, festivales, el cinema Soto, talleres infantiles, exposiciones, y tenemos planteado hacer trabajo más de cerca con las comunidades, y permitirnos visitarlos y que ellos vengan hasta nosotros". Asegura que una de sus prioridades es evitar que tilden el espacio que dirige de elitesco, pues la idea del Maestro Soto siempre estuvo enfocada dentro de la enseñanza y contacto permanente con la gente de Ciudad Bolívar. Afirma que el museo "es un motor importante del desarrollo turístico de la ciudad", y precisamente por esto no cierra en todo el año, sólo el 1 de enero, 1 de mayo y 25 de diciembre. "De resto estamos abiertos al público todos los días, de martes a viernes de 9:30 a 5:30, y sábado, domingo y feriados de 10:00 de la mañana a 5:00 de la tarde, salvo que hayan actividades especiales en la noche". Los lunes se permite acceso sólo a los jardines, puesto que es el día escogido para hacer el mantenimiento. El director resalta que muchos son los inconvenientes que debe superar el museo, ya que en este momento Ciudad Bolívar carece de los servicios básicos como agua, luz, transporte público e infraestructura hotelera, todo necesario para atraer el turismo. Cronología de una idea Américo Fernández, cronista de Ciudad Bolívar, manifiesta que la historia del Museo Soto va mucho más atrás del 25 de agosto de 1973, fecha de su inauguración oficial. Indica que el deseo del museo, sueño de Soto, fue creciendo con la evolución del Maestro como artista, y con el contacto que fue teniendo con otros creadores en Europa. "Soto canjeaba sus obras con las de otros artistas, y así fue reuniendo su propia colección de arte moderno, con la cual se inició el museo". Resalta que esta idea del Maestro se hizo más evidente cuando ganó el premio Nacional Pintura en 1959 y les planteó su inquietud a las autoridades venezolanas del momento. Entretanto en Ciudad Bolívar, un grupo de intelectuales como Mimina Rodríguez, Lezama, Mercedes Quiroga, David Aliso, Elías Inatti y el mismo Américo Fernández tenían la inquietud de fundar la Casa de la Cultura. La idea de Soto vino "como anillo al dedo" y todos los esfuerzos se dirigieron a la concreción del Museo de Arte Moderno. Dijo que en un primer momento se pensó instalar el lugar de exposiciones en la Casa de las 12 Ventanas en el Casco Histórico, pero en 1969 el gobernador de Bolívar Eduardo Oxford Arias prefirió proponer la creación de una sede moderna, y emitió un decreto con un presupuesto inicial de 300 mil bolívares. Resalta que la obra del edificio le tocó concretarla al gobernador siguiente, Manuel Garrido Mendoza, con el aporte arquitectónico de Carlos Raúl Villanueva. El resto de la historia quedó plasmada en las páginas del tiempo. Agrega que el museo modificó el entorno urbano de la ciudad y muestra en sus espacios arte moderno, abstracto, programado, serial, cinético y el óptico en todas sus tendencias, es decir toda la evolución del arte moderno. Desde la lejanía, más allá del horizonte, donde las palabras humanas no tienen sentido y donde se halla la inmortalidad de lo desconocido, Soto contempla su obra maestra, aquella misma que pensó en Europa, como un eterno sueño, hoy concretado en su natal Ciudad Bolívar. La importancia del museo Carlos Alaimo. Gerente general del Hotel Laja Real. "Como personas ligadas al turismo trabajamos por consolidar Ciudad Bolívar como destino turístico, y el Museo Soto es un sitio obligado de visita, además es muy importante para nosotros por toda su proyección nacional e internacional, lo cual le da un gran valor cultural a la capital".
Ligia de Álvarez. Turista de Guatire (Miranda). "El Museo Soto tiene una colección bellísima, sobre todo un arte que tiene un espejo invertido, eso me gustó mucho. Tengo un hijo que estudia artes plásticas en la 'Armando Reverón de Caracas' y pienso llevarle algunas cosas para que vea las bellezas que ha aquí y se interese en venir".
Christoph Spannagel. Estudiante de filosofía, literatura, arte y medios, de Alemania. "Vine en septiembre de 2005 como turista y quedé interesado en el museo, ahora he hecho dos pasantías y estoy trabajando para dar a conocer la presencia de este lugar. Me gustó mucho descubrir este museo y estoy trabajando en la creación de su página web". |