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Llamado el mal de la modernidad, el estrés puede generar graves problemas psicológicos como depresión, frustración y ansiedad, e incluso manifestarse físicamente en úlceras, gastritis, erupciones y manchas en la piel y otras patologías. Marcos Mirabal, psicólogo, explica que lo importante es identificar qué lo "dispara", buscar cómo contrarrestarlo, y de ser necesario, considerar la idea de acudir a un profesional.
Aileen Nieto Ramírez
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 Los niños, la familia, la pareja, el trabajo, existen muchos factores que pueden disparar el estrés en una persona. Foto Archivo Llegaron las vacaciones, ¿qué hacer con los niños? La quincena no alcanza, el trabajo está más "pesado" que nunca, manejaba por las calles de Ciudad Guayana y cayó en tres huecos, el alto índice de inseguridad le preocupa, peleó con su pareja o familia, la dieta parece no tener ningún efecto en su apariencia, no pudo llegar a tiempo a una cita de negocios porque se fue el agua en su casa o hubo un corte de electricidad, en fin, termina pensando que "el mundo se ha confabulado en mi contra". Estas situaciones, que aunque no lo crea no le pasan solamente a usted, pueden llegar a generar estrés, o lo que es lo mismo, esa enfermedad de la vida "moderna" que es sufrida por todo el mundo. Cada persona tiene su "disparador personal" de estrés, y cada quien lo manifiesta de forma distinta. Pero lo importante es entender que todo tiene solución, bien sea psicológica o física, en los casos que estas situaciones sean generadas por alguna enfermedad. Marcos Mirabal, psicólogo del Centro de Capacitación Integral Guayana, explicó que el estrés es la vivencia de situaciones de fuerte contenido emocional en donde el sujeto experimenta hechos que no le son placenteros, como problemas económicos, preocupación política, discusiones de pareja, que se reflejan en el área emocional de forma negativa, o con manifestaciones físicas, y que muchas veces requieren de ayuda profesional para contrarrestarlas. "El estrés puede ser producido por situaciones de carácter exógeno, como la situación política y económica del país, las vacaciones que llevan a gastos extras para distraer a los niños, problemas de pareja, pero también por aspectos internos, porque el hipertenso, por ejemplo, son propensos debido a que su propio organismo genera taquicardia y cuadros de ansiedad, aunque no tenga motivos, y eso preocupa al paciente". Hasta los niños tienen estrés Mirabal señaló que no existen síntomas definidos del estrés, porque cada persona lo manifiesta a su manera. Se pueden dar cuadros de ansiedad, angustia, aceleración de los latidos, impulsos motrices -mover continuamente una parte del cuerpo-, hacer dibujos mientras se habla por teléfono, doblar clips, e incluso a nivel físico como erupciones, manchas en la piel y problemas estomacales. En la consulta de este centro el porcentaje de pacientes que acuden por estrés es alto, pero cabe destacar que no es el motivo por el cual deciden ir al psicólogo. La mayoría llegan por otros problemas. "Vienen parejas diciendo que no se aguantan, que se quieren divorciar, y cuando se evalúan uno se da cuenta que son personas que están sumamente estresadas. Incluso he tenido pacientes con parálisis repentina, que acudieron al psicólogo después que el neurólogo no encontró las razones del problema, y hemos logrado curarlos". Así mismo, Mirabal señaló que actualmente se reciben muchos casos de niños que sufren de estrés por muchos factores que muchas veces son percibidos por los padres como "malcriadeces", pero que para el infante pueden realmente crear mucha ansiedad, como las presiones escolares, el no haber llegado a tiempo para jugar con sus amigos o ver a sus padres peleando. "El adulto puede entender por qué una situación le genera estrés, el niño no. Por eso es importante que los padres y representantes lo ayuden a manejar la ansiedad, porque si no se puede generar un adulto cardiópata que viva con eternos episodios de nervios. Actualmente, estamos viendo infartos infantiles y pequeños con enfermedades que antes eran sólo de adultos, y eso es preocupante". El asma, por ejemplo, es vista en el psicoanálisis como un "grito reprimido", según indicó Mirabal, puesto que muchas veces el niño busca pedirle a los padres que no discutan, y eso le genera ansiedad que se manifiesta en problemas respiratorios, que de no ser corregidos, pueden ocasionar graves problemas cuando se llegue a la adultez. Cuando personalizar el problema es peor En Guayana y en el país en general, aparte de los problemas personales la ciudadanía debe lidiar con el aumento de la inseguridad, el deterioro de las calles y los servicios básicos, la grave situación económica y el ambiente de confrontación política. Mirabal recomienda que lo primero que se debe hacer es tener en cuenta que el problema no es personal, sino que son situaciones que afectan a una gran cantidad de personas. "Actualmente casi todo el mundo experimenta problemas económicos, pero si la persona se toma el problema para sí solo comienza el inconveniente. Es importante que se entienda que es un problema macro, que empieza a afectar porque la persona no haya cómo solucionarlo. La verdad es que una sola persona no puede ir hasta el Ministerio de Finanzas y exigir que se arregle la situación del dólar porque 'Yo no aguanto más'. Mientras se mantenga desde el punto de vista que no se está solo, es más fácil tratarlo". Cuando lo que genera estrés sí es de carácter personal, como la familia, hijos, pareja, etc., puede que sea necesario que se busque ayuda. Mirabal aseguró que muchas veces cuando se verbaliza el problema o se escribe en una hoja de papel, es posible que la persona se dé cuenta que la situación no es tan grave y al tener mayor claridad, puede solucionarse. Sin embargo, si a pesar de todos los exámenes "introspectivos" que se haga, usted no encuentra una razón específica que le cause estrés, quizás sea necesario realizar evaluaciones médicas para descartar enfermedades o fallas en el organismo. Así mismo, si bien muchos pueden considerar que es de gran ayuda discutir el problema con el amigo, familiar o compañero, se debe considerar que dependiendo de la situación, no se deben cerrar las puertas a la ayuda profesional que oriente, "porque quizás no es el paciente el que genera el estrés, sino su pareja, y esta persona termina padeciendo los problemas". Algunas recomendaciones Así como las personas manifiestan estrés de muchas maneras y cada quien lo sufre por causas distintas, las recomendaciones son igual de variadas porque deben estar dirigidas a la necesidad de cada paciente. Mirabal explicó que si alguien que está estresado porque se ha quedado sin trabajo y tiene muchas deudas pendientes decide no salir de su casa, y llega el punto en que hasta la programación de la televisión le molesta, una recomendación sencilla sería salir y distraerse. "Si dice que no tiene dinero, entonces le digo que vaya al parque La Llovizna. La idea es cambiar la rutina, porque quizás la persona relaciona el celular con las peleas con su pareja, o la cartera con que hay que salir a hacer diligencias. Sobre todo en las mujeres se ven casos que cuando están deprimidas, salen de compras o comen chocolate porque el cuerpo lo pide cuando se está en esa situación, y después se estresan porque gastaron mucho o por las calorías que consumieron. Por eso se les orienta para que busquen otras formas de canalizar el problema". Nuevamente, se resalta que no se debe individualizar, entender que si se es una persona, por ejemplo, con hábitos muy rígidos y muy puntual, que llegar tarde a un sitio le genera dolores de cabeza, gastritis, úlceras, problemas de sueño, se debe adaptar al ambiente porque quizás, su pareja, amigo o familiar, es de los que sienten que llegar con cinco minutos de retraso no significa "el fin del mundo". Mirabal finalizó asegurando que es necesario recordar que "si algo tiene solución, ¿para qué preocuparse? Y si no lo tiene, tampoco vale la pena. Muchas veces confundimos la búsqueda de una solución con la necesidad de estresarnos, y si la gente no drena esas emociones, entonces vienen las complicaciones psicológicas y físicas". El estrés puede ser bueno El psicólogo Marcos Mirabal explicó que dependiendo de la situación de la persona y de lo que le genere estrés, se le puede enseñar a adaptar sus características al entorno de modo que lo maneje de forma asertiva. "Todos padecemos de estrés, depresión, frustraciones, pero pueden manejarse y hacer productivo. Muchas veces, es el estrés lo que le permite a la persona llegar a tiempo a una reunión, que necesitan la presión de dejar todo a última hora para hacer las cosas bien. Alguien puede necesitar esto para vestirse rápido luego de haber pasado la última media hora viendo un programa en la TV, y mientras esto no le genere una sensación que no sea placentera, todo está bien". |