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Aun cuando nuestra ciudad es conocida por la cantidad de fábricas que tenemos, hay una que no implica procesos técnicos ni materia de la tierra, sino esfuerzo médico para fabricar sonrisas en la cara de niños con la malformación de labio paladar hendido.
María Gabriela Aveledo
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 Las directoras y colaboradoras de la fundación con muchos de los niños que ya han operado La sonrisa de un niño es lo más bello que existe en el mundo y nada puede superar la paz espiritual que se obtiene al ver a un pequeño reír hasta por las cosas más sencillas de la vida. Pero algunos niños nacen privados de ese don de sonreír, pues sufren de una enfermedad congénita llamada "labio paladar hendido", que les imposibilita sonreír como todos los demás y en el pasado incluso los alejaba de la sociedad. Esta anomalía congénita se desarrolla entre la sexta y la décimo primera semana del embarazo, porque el labio y el paladar no llegan a unirse en el embrión. Las estadísticas mundiales apuntan que 1 de cada 700 niños nace con esta deformación. Pero en realidad el nacer con ella ya no significa cargar una cruz para los padres como lo era en el pasado, porque en Venezuela, y en Ciudad Guayana existen diferentes organizaciones que se encargan de llevar estos casos desde el nacimiento hasta el desarrollo del niño, para garantizar las cirugías que son necesarias para reparar la malformación y darle a los niños esa sonrisa que quieren mostrar. "Guayana Sonríe" Para ayudar a todos esos niños con labio paladar hendido fue que nació la Fundación Guayana Sonríe, que desde enero del 2000 viene realizando estas intervenciones quirúrgicas para combatir la malformación que no deja reír a nuestros pequeños. María Eugenia Guevara es la presidenta de la fundación, y acompañada por Maritza Martínez, Ivor Natera, William Arieta, Mary García, Maribel Matamoros, Esther Lazarde y Yuly Meléndez, integran la junta directiva de esta organización sin fines de lucro que tiene más de 60 colaboradores. Aunque la fundación tiene su sede en Ciudad Guayana, se dedican a viajar a todos los pueblos y ciudades del estado buscando a los pacientes con esta anomalía congénita, para integrarlos al tratamiento, si es posible desde el mismo momento del nacimiento, y ofrecer a futuro la mejor calidad de vida posible. El equipo médico está integrado por cirujanos plásticos, odontólogos especialistas, anestesiólogos, foniatras, terapistas del lenguaje, pediatras, otorrinolaringólogos y además todos los colaboradores que hacen realidad la ilusión que estos niños aprendan a sonreír. Los que patrocinan a esta institución están Clinicare Guayana, que de paso aportó los quirófanos y habitaciones para los pacientes de esta jornada, la Fundación del Niño y la Gobernación del estado Bolívar, Edelca, Aserca, Toyogil, María Ruzza del Ceciamb, Chiquitos Café, La Pradera, D'Alto Shop, Mincor, Novartis de Venezuela, Cofasa, Colgate, Oper Play y Venalum. Séptima jornada Entre sábado y domingo, además fin de semana de los niños, se estarán operando 37 pacientes, ya sea por primera vez o una de las varias intervenciones que se necesitan para reparar por completo el labio paladar hendido. Pero en los seis años que lleva funcionando la Fundación Guayana Sonríe, ya son más de 1.700 los pequeños que tienen la suerte de sonreír a sus padres y a todo el equipo médico que los ha ayudado a superar la enfermedad con la que nacieron. Guevara indicó que por lo general los niños necesitan dos o tres operaciones para quedar completamente bien, y estas cirugías se llevan a cabo en dos momentos: en el tercer mes de nacido y a los tres años de edad, que son las etapas adecuadas para realizar las intervenciones. Pero algunos pacientes no llegan a la fundación desde el nacimiento, lo que no significa que no puedan ser tratados y operados, pero en estos casos, dependiendo de su dificultad, necesitan más intervenciones, incluso hasta una edad más avanzada. Pero para "Guayana Sonríe" nada representa un impedimento, y la intención final es que todos los niños nacidos con labio paladar hendido, en cualquier parte del estado Bolívar, tengan la oportunidad de ser operados, recibir toda la terapia post operatoria y a la larga disfrutar de las sonrisas y las risas que por naturaleza no podían ofrecer. Profunda alegría En las salas de operación, de recuperación y los pasillos de Clinicare, en el centro comercial Babilonia, se sentía la alegría de todos aquellos que estaban participando en esta jornada quirúrgica, ya fuera porque sus niños estaban siendo operados, o porque eran parte del personal que "fabrica" las sonrisas en los pequeños. Además, con la cercanía del Día del Niño, qué mejor regalo para estos chiquitos que poder sonreír por primera vez, y sentirse cada día más integrados a la sociedad gracias a los esfuerzos de esta fundación. La paz espiritual de estos niños y la felicidad que se siente al verlos reír es sencillamente inexplicable e incomparable, y al final del día, todo el que esté involucrado en esta hermosa labor sólo puede acostarse con la satisfacción que están haciendo lo mejor por estos niños, que quieren, como todos los demás, poder mostrar su mejor cara y su mejor sonrisa al mundo entero. Hoy domingo continúan las jornadas, con niños que tienen "labios vírgenes" o que nunca antes han sido operados. De acuerdo a Mary García, integrante de la junta directiva de la fundación, el cambio es inmediato para estos pequeños, y se les nota, apenas saliendo de la sala de operaciones, la gran diferencia en sus rostros y labios, que a partir de ese momento pueden dibujar la primera risa. No es el fin del mundo La alegría del nacimiento de un niño no puede ser empañada por nada, e incluso estos defectos congénitos ya no deben representar el fin del mundo para los padres, pues deben informarse de las opciones que existen en la región y a nivel nacional para operar la malformación del labio paladar hendido, en la mayoría de los casos de forma completamente gratuita. Si usted tiene un hijo con esta malformación, o alguien cercano a usted que la tiene, infórmese sobre el trabajo de la Fundación Guayana Sonríe en cualquier centro asistencial público o privado, para que en este programa le cambien la vida y le dibujen una sonrisa en la cara a todo el núcleo familiar. |