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Narcóticos Anónimos cumple nueve años en Ciudad Guayana, organización sin fines de lucro formada por drogadictos en recuperación que se mantienen limpios “un día a la vez”, se refuerzan ayudándose unos a otros y comparten sus experiencias con otros que sufren esta enfermedad, para así vencer al monstruo de las drogas y contrarrestar los efectos negativos de una vida de excesos.
Aileen Nieto Ramírez
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 Existen muchos tipos de drogas, pero también muchas personas que las han dejado atrás y ahora ayudan a los demás. Foto Archivo Problemas personales, depresiones, eventos trágicos, curiosidad, ganas de "animar la fiesta" o presión de las amistades, cualquiera de estos factores pueden llevar a una persona a consumir drogas. Hasta hace algunos años, la sociedad consideraba la adicción a los narcóticos como una acción propia de antisociales, personas "sin moral" o de adolescentes rebeldes. Hoy en día, se sabe que es una enfermedad que puede afectar a quien sea, sin importar su credo, raza, religión, estatus social, nivel de educación o preferencia sexual. Si bien es muy cierto que para mantener a una persona alejada de las drogas es importante contar con una buena crianza y una buena educación, enseñándole las consecuencias de la adicción y los beneficios de mantener una vida sana y activa, también se debe tomar en cuenta que algunas veces ocurren eventos que pueden llevar a cualquiera a elegir un mal camino, y nadie mejor que un adicto en recuperación para ayudarlo a "enderezarse". Narcóticos Anónimos (NA) es una organización internacional sin fines de lucro que funciona en 116 países, cuyos miembros son hombres y mujeres, adictos en recuperación que se ayudan unos a otros a vivir sin drogas y liberarse de los efectos negativos que éstas les causaron. La adicción no discrimina a nadie, y esta agrupación tampoco puesto que no está afiliada a ningún credo, organismo, institución pública o privada, gobierno, y no recibe donaciones de nadie, sólo funciona bajo el concepto de autogestión. Para formar parte de NA, el único requisito es querer dejar las drogas. No se paga ningún tipo de mensualidad, no se firman contratos, no se obliga a la persona a hacer promesas o a asistir a las reuniones. Cada quien es responsable de su deseo de dejar la adicción, y acudiendo a las reuniones recibe el apoyo, guía y consejos de otros que se han mantenido limpios por mucho más tiempo, demostrando que "no importa qué tan bajo se ha caído", nunca es tarde para levantarse. Nueve años en Guayana NA nació a finales de la década de 1940 en California, Estados Unidos, gracias a Alcohólicos Anónimos, puesto que en este programa dirigido a personas con problemas de adicción al alcohol, se conocieron muchos cuyo "fantasma" no venía en un vaso. Tomando los mismos principios de los 12 Pasos y las 12 Tradiciones, crearon un grupo aparte que poco a poco se fue extendiendo por muchos países, al punto que actualmente se contabilizan más de 33 mil 500 reuniones mensuales alrededor del mundo. A Venezuela llegó hace 14 años, en Caracas, con el grupo "Ave Fénix" de Chacaíto. En 1997 el grupo de AA en Ciudad Guayana también atendía drogadictos en recuperación, pero éstos se reunían a su vez en la plaza del Centro Cívico. Gracias a la ayuda otorgada por la iglesia Nuestra Señora de Fátima, la cual les arrendó un trailer en sus instalaciones, y literatura donada por el grupo de Caracas, se formó el "Grupo Solidaridad", el cual funciona de lunes a sábado, de siete a nueve de la noche, y los domingos de nueve a 11 de la mañana. Tanto NA a nivel internacional como este grupo principal del estado Bolívar se encuentran de aniversario. En el mundo cumplen 54 años, y aquí arriban a su noveno cumpleaños. También se encuentra el grupo "Una Nueva Vida", que mantiene sus reuniones en la iglesia San Buenaventura de El Roble, en el mismo horario, y se encuentran en conversaciones para abrir otra sede en la iglesia Santísima Trinidad de Unare. Miembros de Solidaridad aclararon que el hecho de que sus sedes estén ubicadas en iglesias no tiene nada que ver con algún tipo de creencia en particular. "Trabajamos con donaciones realizadas por los mismos miembros, así que necesitamos este tipo de apoyo. El uso de los terrenos de las iglesias no es gratuito, pagamos una cantidad simbólica, y mantenemos nuestro principio de ayudar a cualquier persona sin importar su religión, credo, sexo, color de piel, nivel socioeconómico o gustos específicos". Nada de promesas, vivimos por hoy Al igual que AA, Narcóticos Anónimos no cree en juramentos y promesas. Para ellos la mejor manera de mantenerse limpio es esforzarse un día a la vez, afincándose en los pasos y tradiciones del programa. "Nos ayudamos mutuamente. En las reuniones oigo lo que dicen mis compañeros, lo que hicieron durante el día para mantener controlada la adicción, y tomo lo que a ellos les funcionó como un ejemplo. El programa se basa en principios espirituales, en compartir experiencias y ayudarse unos a otros. El hecho de no hacer promesas es lo que me ha dado la fortaleza, porque es más fácil ponerme la meta de mantenerme limpio hoy, que decir para siempre". Lo que para los miembros de NA es más importante, es que al recién llegado no se le pregunta qué tipo de drogas consume, con quién anda o se le recrimina. Se trabaja la adicción, y nadie juzga porque todos han pasado por lo mismo. Además, en la sede de la iglesia San Buenaventura funciona los días sábado de cuatro a seis de la tarde, una reunión dirigida exclusivamente para los familiares, hijos y parejas de los adictos en recuperación, para ayudar así a que el proceso sea más fácil. Así mismo, existe una razón fundamental para el principio del anonimato. Esto permite que los adictos asistan a las reuniones sin miedo a posibles repercusiones legales o sociales, y estimula un ambiente de igualdad ayudando a que ningún individuo o circunstancia se considere más importante que el mensaje de recuperación que se comparte en el grupo. Quien asista a las reuniones por primera vez puede estar seguro que su identidad será preservada por sus compañeros. En cuanto a los pasos y tradiciones, se basan en objetivos específicos que se deben seguir para lograr la recuperación. El más importante de todos es admitir que se tiene un problema, lo cual dará el impulso necesario para buscar ayuda. La persona debe realizarse un autoexamen, ver en su interior para determinar las causas y consecuencias de su adicción. Además, buscar la forma de retribuir o pedir disculpas por el daño que se ha causado a otros debido a la adicción, y por supuesto, ayudar a otras personas que estén pasando por la misma situación. Historias de vida Uno de los miembros de NA relató a Correo del Caroní que llegó a este grupo hace cinco años, gracias a las "carreras" que dio su esposa para buscarle ayuda. "Había perdido todo, mi salud ya no era la misma, mi familia me quería fuera de la casa, rompí un carro, perdí varios trabajos. Comencé con alcohol, que es una droga legal, y pronto pasé cinco años de mi vida consumiendo drogas ilegales. Pensaba que lo hacía bien porque sólo eran los fines de semana". Este hombre, que ahora considera que ha nacido otra vez, siguió contando su experiencia. "Soy adicto porque soy obsesivo, compulsivo y egocéntrico. Esto último me hacía pensar que esto era mi problema, que yo no dañaba a nadie y a nadie le interesaba si consumía. Mi esposa vino a la sede del Grupo Solidaridad, donde le explicaron qué hacer, y me trajo. Ahora tengo cinco años limpio, y si bien al principio fue difícil, el programa ha dado resultados en mi". Otra historia ejemplar es la de otro de sus miembros, que pasó 32 años consumiendo toda clase de drogas. "Cuando me drogaba, tenía varios amigos que acudieron a NA y fueron los que me dijeron que lo intentara. Empecé a consumir a los 12 años, y fue desastroso porque nunca pude terminar los estudios, nunca tuve un trabajo estable. Las drogas eran mi mundo, mi ego me decía que yo no tenía ningún problema y que siguiera haciéndolo". "Ahora que tengo tres años limpio, veo hacia atrás y me doy cuenta que estaba enfermo. Gracias a NA hoy no tengo obsesión por las drogas, mis compañeros me dan apoyo, tengo trabajo, ya no ando vagando como antes, mi vida era un desastre". Semana aniversaria Desde este domingo 16, hasta el sábado 22, NA en Guayana estará realizando reuniones continuas en su sede de la iglesia Nuestra Señora de Fátima a las que puede asistir toda la ciudadanía y conocer más sobre el programa. Finalmente, el domingo 23 estarán llevando a cabo un pase de mensaje a la comunidad en la plaza del Centro Cívico, de 11 de la mañana a una de la tarde, con entrega de trípticos explicativos y compartiendo experiencias para dar a conocer la organización. Para mayor información sobre estos eventos, reuniones y cómo pertenecer a AA, pueden llamar por los teléfonos 0416-1839944, 0416-4014202 y 0416-1917686. ¿Soy adicto? Esta es una pregunta que no tiene indicadores, puesto que cada quien, bajo su experiencia personal, debe respondérsela. Quizás, si se consume algún tipo de drogas y alguna situación llevó a la persona a preguntarse esto, es señal suficiente para buscar ayuda. Sin embargo, existen algunos puntos que se pueden tomar en cuenta para que no sea demasiado tarde. 1. ¿Consumes alguna vez a solas? 2. ¿Has manipulado o mentido a algún médico para conseguir una receta? 3. ¿Alguna vez has robado drogas, o has robado algo para conseguirlas? 4. ¿Evitas a la gente que no aprueba tu consumo de drogas? 5. ¿Has consumido alguna vez una sustancia sin saber qué era o qué efectos tenía? 6. ¿Tu consumo de drogas ha afectado negativamente tu rendimiento en el trabajo o en los estudios? 7. ¿Te han detenido alguna vez por consumir drogas? 8. ¿Pones la compra de drogas por encima de tus responsabilidades económicas? 9. ¿Has intentado alguna vez parar o controlar tu consumo? 10. ¿Crees que es imposible para ti vivir sin drogas? |