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Comúnmente, con la llegada de las lluvias, la población comienza a tomar más medidas para prevenir los casos de diarrea infantil. No obstante, esta alarma debe durar todo el año, puesto que esta enfermedad se ha colocado en la segunda posición en las causas de mortalidad infantil en la región.
Aileen Nieto Ramírez
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 La tranquilidad de su hijo puede conseguirse fácilmente con una higiene personal, y del hogar, adecuada Con la llegada de las lluvias, se dispara en la población una alarma ante el posible aumento de los casos de diarreas y problemas estomacales en los niños. Si bien existe una relación entre el período de precipitaciones y las complicaciones infantiles, durante los últimos años se ha demostrado que esta situación de alerta se está manteniendo durante todo el año, por lo que las medidas de prevención deben durar los 365 días. Desde hace algunos meses, el Ministerio de Sanidad y Desarrollo Social (MSDS) se encuentra haciendo campañas intensivas en todo el país para la aplicación de la vacuna contra el rotavirus. Pero es necesario que la ciudadanía entienda que esta no es una inmunización completa contra todas las diarreas, sino contra aquellas causadas por dicho virus. Y debido a la escasez de educación sanitaria, y las malas condiciones de vida, es necesario que las personas tomen en cuenta algunas recomendaciones. César Dommar, jefe de Pediatría del Hospital Pediátrico "Menca de Leoni", explicó que en los últimos cinco años, se ha visto que las diarreas no son exclusivas de las épocas de lluvia, sino que se ven influencias por los factores ambientales. "Antes, cuando llovía, las condiciones en una barraca por ejemplo, empeoraban, pero ahora esta situación se mantiene durante todo el año. Las diarreas como causa de enfermedad y muerte ocuparon el primer lugar hasta 1997, cuando se dio una alerta por cólera, luego bajaron al quinto lugar, y desde hace tres o cuatro años, están colocadas en la segunda posición". ¿Qué provocó ese descenso a finales del siglo pasado? Las Unidades de Rehidratación Oral Comunitarias (UROC), grupos creados dentro de la comunidad, por personas de la comunidad, que se dedicaron a aprender cómo prevenir enfermedades en general, diagnosticar casos de deshidratación y tomar acciones. Allí, estaban los padres, familiares, amigos, vecinos, todos unidos con el único fin de reducir los trastornos causados por las malas condiciones ambientales. Ya no existen, pero para Dommar, estas unidades significaron un cambio importante. Identificando las causas En Venezuela, el 70 por ciento de los casos de diarrea infantil son causados por rotavirus, pero existe un importante 30 por ciento restante que es ocasionado por bacterias, parásitos, toxinas, intoxicaciones alimenticias o transgresiones dietéticas. Cabe destacar que en la región, lo que más afecta a los niños es la desnutrición, porque en un infante sano, la mayoría de los cuadros diarreicos se dan por rotavirus, pero cuando está débil y con defensas bajas por falta de alimentación, aumentan los casos por ese porcentaje restante. "Las diarreas por bacterias en niños sanos tienen la característica de ser autorregulada, es decir, poco a poco se cura sola. Pero si el pequeño está desnutrido, vienen las complicaciones, las sepsis o infecciones generalizadas. Por eso decimos que la mejor vacuna es una buena alimentación. Tenemos muchas madres que por bajos recursos alimentan a sus hijos con agua de espagueti o con la lata de papilla de cereales que le regalaron, y más nada". Esta situación, la desnutrición, empeora las diarreas, y provoca que existan mayores complicaciones, como enfermedades respiratorias, que son la primera causa de muerte infantil. En el Hospital Pediátrico "Menca de Leoni", Dommar contabiliza 300 pacientes mensuales por todas las causas, de los cuales 100 son por enfermedades respiratorias, y 100 por cuadros diarreicos. No obstante, el especialista advierte que existe un subregistro que aumenta estas cifras, puesto que los casos de diarreas en menores de dos años, no se hospitalizan inmediatamente -realizar una historia clínica completa- sino que se ponen bajo observación y rehidratación, y si en menos de 48 horas su situación de mejora, son dados de alta, así que no son registrados oficialmente. "Las cifras que doy son de aquellos que pasados los dos días no presentaron mejoras". El problema con el agua Dommar señala que la experiencia con las UROC demostró que cuando existe organización sanitaria en las comunidades, las enfermedades disminuyen. Los padres, con un simple lavado de manos e hirviendo el agua por más de 30 minutos se pueden tener muchas mejorías. Ahora, el problema viene cuando el Estado no asume sus responsabilidades, y existen comunidades que no pueden tomar estas medidas, simplemente porque no tienen agua. "Cuando le digo a las madres que hiervan el agua que dan a sus hijos, me dicen '¿cuál agua?', esa es la parte que el Estado debe proveer, construcción de tuberías, cloacas, e incluso involucrarse en la educación sanitaria. También hemos visto que no hay confiabilidad en el grado de potabilidad del agua que trasladan los camiones cisternas, e incluso los botellones tienen coliformes por encima de lo permitido". El tema de la confiabilidad del agua fue vivido muy de cerca por el Hospital Pediátrico. Dommar relató que hasta hace dos años, el líquido que llegaba a las instalaciones era "peor que si viniera directamente del río", con un índice de coliformes fecales por encima de 48, cuando debería estar entre 0 y 2. Al final, después de análisis realizados por la Gerencia de Obras Sanitarias e Hidráulicas de la Corporación Venezolana de Guayana (CVG GOSH), se determinó que las tuberías y la planta de tratamiento -ambas estructuras sumamente antiguas- estaban contaminando el agua. Ante esto, la Fundación de Amigos del Servicio Pediátrico Menca de Leoni (Fundaserpe), logró recaudar fondos para la instalación de una planta de filtraje de agua. "Se suponía que la gente iba al hospital a buscar salud, y los sobres de rehidratación oral son preparados con agua, entonces, si estaba contaminada, era peor el remedio que la enfermedad". ¿Qué hacer? Como se dijo anteriormente, hervir el agua y lavar las manos constantemente es una buena forma de comenzar la prevención. También, muchos no saben que las hojas, frutas, legumbres, deben ser colocadas en agua con sal durante 10 minutos para que mueran los protozoarios que causan enfermedades como las amibiasis. Colocar la vacuna contra el rotavirus es algo prácticamente obligatorio, pero siempre teniendo en cuenta que hay que cuidar que el niño no esté en contacto con elementos que le causen diarreas por bacterias o parásitos. Los padres deben aprender a reconocer los síntomas de deshidratación, que es la causa de muerte más frecuente. Falta de lágrimas, falta de saliva o ésta más espesa y disminución de la cantidad de orina son algunas señales. Así mismo, se debe saber que por cada evacuación, el niño pierde aproximadamente 40 centímetros cúbicos de líquido, y por 60 por vómito. Entonces, se debe buscar la manera de reponerlo. "Para esto están las sales de rehidratación oral, que son distribuidas gratuitamente en los ambulatorios y hospitales, y también hay marcas comerciales que se venden en farmacias, que no pasan de los 5 mil bolívares. También viene la solución ya preparada en frascos, que tienen la ventaja de ser confiables por el tema del agua, pero son más costosos". En resumen, las diarreas vuelven a colocarse en una posición amenazante, y hay que tener un poco más de cuidado con las lluvias. Dommar advirtió que existen personas que agarran agua de las precipitaciones, la cual es en teoría segura, pero los recipientes donde lo hacen están la mayor parte del tiempo contaminado. Así mismo, hace falta una red de cloacas, tuberías, tomando en consideración que la mayoría de los casos atendidos en el Hospital Pediátrico provienen de sectores sin servicios como las invasiones. Recuperando la confianza Aunque los síntomas leves de deshidratación causados por las diarreas en los niños pueden ser tratados en casa, César Dommar, jefe de Pediatría del Hospital "Menca de Leoni" señaló que cuando los casos se agravan, la mejor opción es llevar al infante a un centro de atención para que le apliquen una rehidratación intravenosa. Sin embargo, advierte que este proceso es sumamente sencillo, y la mayoría del personal de los centros ambulatorios de salud está preparado para hacerlo. "Muchos tienen desconfianza de los módulos, entonces se van hasta los hospitales, que son pocos en la ciudad, y esto ocasiona hacinamiento. Se debe tener en cuenta que esta rehidratación podría ser aplicada en el módulo más cercano a la residencia". |