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El analista político, Carlos Blanco, afirma que los venezolanos "deben organizarse de forma articulada y dotarse de una dirección política para las luchas que van a venir".
El analista político y ex presidente de la Comisión para la Reforma del Estado, Copre, Carlos Blanco, está convencido de quien asumirá el control del destino del país no serán los partidos políticos, sino los propios ciudadanos que organizarán las fuerzas de la sociedad democrática venezolana.
Blanco estuvo en la redacción de Correo del Caroní, a propósito de su visita a Guayana para dar una conferencia sobre las perspectivas económicas y políticas de Venezuela, auspiciada por la Cámara de Industriales y Mineros de la región. El analista político considera que Venezuela está en el curso de un desarrollo autoritario propulsado por el presidente Chávez. "En este caso, el autoritarismo de las postrimerías del siglo XX y especialmente el autoritarismo del siglo XXI se traduce en el uso de los instrumentos que la democracia representativa proporciona para hacerla implosionar, para que desde dentro sus instituciones se descompongan y una vez se descompongan el proceso de control autoritario por parte del régimen se hace mucho más profundo". Advierte que esto ha dejado como secuela en el país, el control -por parte del Gobierno- de las instituciones básicas del Estado venezolano, como la Fuerza Armada Nacional, Petróleos de Venezuela y el Banco Central de Venezuela. "Estas tres instituciones han sido sometidas, para constituirse en el trípode sobre el cual se sienta la dinámica autoritaria en el país. En este sentido, los procesos electorales que se desarrollan son instrumentos, que funcionan no como en una democracia para cambiar los representantes de las instancias directivas del Estado, sino que son instrumentos para consolidar el régimen autoritario", dijo. Recalcó que en los regímenes autoritarios "se vota, y se vota mucho, pero no se elige. Porque se le sustrae al ciudadano la posibilidad real de elegir, porque quienes representan la disidencia, la oposición son excluidos tanto en el proceso de las elecciones como en toda la dinámica anterior que las precede, en virtud de un ventajismo institucional que hemos tenido oportunidad de ver en las diferentes elecciones, y especialmente en el referéndum revocatorio, que a mi juicio fue un gigantesco fraude cometido contra la voluntad política de los ciudadanos". ¿Abstenerse o contenerse? Sobre la conveniencia de asistir a las próximas elecciones del 7 de agosto, Carlos Blanco tiene sus reservas, y advierte que aquellos ciudadanos que decidan abstenerse están fijando una posición de rechazo a la situación del país. "El referéndum enseñó mucho a la sociedad democrática, porque los ciudadanos a pesar de ver el ventajismo del Gobierno, siguieron las orientaciones de la Coordinadora Democrática en el sentido de ir a votar de todas formas para lograr un objetivo. Esos ciudadanos aprendieron de una manera muy dolorosa, que era posible ir a votar, pero no era posible decidir. Y ahora, estas elecciones se han constituido en un elemento que vuelve a desafiar esa convicción que los ciudadanos tienen". Blanco fue enfático al aseverar que los venezolanos, luego del RR del 15 de agosto, aprendieron que "es posible ir a las elecciones y que se anulen los votos de los ciudadanos, y que no se vean reflejados en los resultados". Apunta que a pesar de que la organización Súmate ha planteado una serie de condiciones mínimas para ir al proceso electoral, como lo son la depuración del REP para tener un registro de electores confiable, el conteo manual, la presencia de la observación internacional, la auditoría en caliente y la posibilidad de que el voto sea manual y no electrónico, ninguna de ellas ha sido atendida. Como ninguna de esas condiciones para hacer más transparente el proceso electoral se ha asumido, Blanco advierte que estas elecciones son obviamente "no confiables para los ciudadanos". - ¿Qué hay que hacer entonces? - En estas condiciones creo que la respuesta espontánea que se está produciendo en el país es la de la abstención. Creo que la abstención no es como se ha planteado en otras oportunidades de la vida política del país, un planteamiento belicoso para impedir las elecciones. Aquí no se trata de impedir las elecciones, se trata de que la ciudadanía le está pasando de lado a un proceso del cual tiene la convicción de que no resuelve nada. Y eso se está produciendo en el antichavismo, pero también en algunos sectores del chavismo. Señala que dentro del chavismo la tendencia de algunos sectores de no participar en las elecciones del 7 de agosto, tiene mucho que ver con la forma como se han escogido algunas candidaturas, sin tomar en cuenta a los líderes naturales de las comunidades. Blanco asevera que "es muy difícil ir a una elección que los propios participantes dicen que es viciada, que no hay garantías, que no hay oportunidades de revisar los instrumentos que se emplearán. Entonces ¿cuál es el sentido de esa participación?". El analista político no se atreve a hacer pronósticos sobre la abstención que habrá en el venidero proceso electoral, pero sí asegura que podrá ser más alta que en las elecciones regionales de octubre pasado. Para muestra... Blanco asegura que lo que ocurrió el pasado domingo en el simulacro organizado por el Consejo Nacional Electoral demuestra lo que ocurrirá el 7 de agosto. "Ese simulacro fue un fracaso memorable, porque esta vez fue menos gente de la que el más pesimista de los partidarios de este ensayo ha podido preveer. Siento que la sociedad venezolana puede dar una nueva lección al sistema político en su conjunto, no solamente al Gobierno, sino a los partidos políticos que no han sido capaces de escuchar cuál es el estado de ánimo de aquellos ciudadanos a los cuales dicen representar". - Algunos sectores de la oposición argumentan que hay que participar para no perder los espacios que da la democracia. - Toda acción política debe tener un objetivo y esperar un resultado. Si fuese de verdad posible ir a unas elecciones y conservar o ampliar los espacios políticos, a mi me parece que es absolutamente legítimo. Lo que pasa es que hay suficiente evidencia de ir a unas elecciones y el voto de los ciudadanos no cuenta, es decir, el principio de la acción electoral es que todo voto vale y es contado una vez, nadie me lo va a quitar y eso no existe, entonces por eso pienso que no hay ni siquiera la posibilidad de conservar esos espacios. Aunado a ello, Blanco considera que los partidos políticos están promoviendo asistir a las elecciones, pero "en realidad lo que están haciendo los partidos políticos no es preservar los espacios para la sociedad democrática, sino los espacios para sus dirigentes que quieren participar en las juntas parroquiales y los consejos municipales". - ¿Qué alternativa le queda a los ciudadanos? - No se trata de no ir a las elecciones, a lo mejor después hay que ir a las elecciones, pero antes hay que responder una pregunta ¿cómo organizamos la fuerza de la sociedad democrática en Venezuela? Esa es la pregunta más importante que debemos responder, para reagrupar esas fuerzas que están dispersas de los que han marchado, han entregado bienes, tranquilidad y esfuerzo por reconquistar la democracia... esa gente que hoy está descontenta, así ayer haya apoyado al presidente Chávez, pero que hoy encuentra que no está recibiendo nada de esas ofertas. Lo fundamental es organizar la sociedad, dotarla de una dirección política y convertir a esa energía potencial que está dispersa en una fuerza capaz de convertir cualquier evento en exitoso". Apunta que con un movimiento poderoso de ciudadanos en la calle y con una dirección correcta, se puede plantear la situación electoral del país en otras condiciones. "Las posibilidades de ir a unas elecciones y que esas elecciones tengan sentido está ligada a la fuerza de la cual se disponga para obligar a que esas elecciones sean limpias y transparentes. No hay que olvidar que la sociedad quedó muy golpeada después del 15 de agosto y la abstención de ahora es el resultado de este aprendizaje, es la forma de los ciudadanos de defenderse", puntualizó. Liderazgo y ciudadanos Blanco advierte que en condiciones normales los liderazgos dentro de la sociedad deben surgir de las propias instituciones, de los partidos, líderes locales, que luego se convierten en regionales y luego esos liderazgos crecen hacia el ámbito nacional. "En una sociedad desestructurada como la nuestra, en la que las instituciones están reventadas y los liderazgos emergen por circunstancias catastróficas, de gestos y acciones y cosas terribles que pasan, y un ejemplo claro es el Presidente de la República, que surgió por dar un golpe de Estado", dijo. El analista político está convencido de que los liderazgos en Venezuela van a surgir en esta etapa, porque ese es "el camino en las sociedades desestructuradas", afirmó. "El problema del liderazgo lo va a resolver esta sociedad en la medida en que la sociedad civil crezca y alcance un nivel importante. En Venezuela en este momento, y contra lo que mucha gente cree, veo que en vez de las grandes marchas que se daban ahora hay una protesta generalizada en el país, focos de descontento y así se está generando la nueva oposición que viene del antichavismo y del chavismo. Será una oposición mucho más consistente". Leyes para restringir En cuanto al paquete legislativo que ha sido aprobado por el Gobierno y que intenta "coartar" las libertades de los venezolanos, Carlos Blanco asevera que esas leyes sólo pretenden sentar las bases y proteger con una maraña legal el "régimen autoritario" de Hugo Chávez. "Los autoritarismos tienden a legislar de forma intensa para cubrir con un artículo de una ley todo lo que hacen, y si necesitan hacer una cosa contraria a la ley, cambian la ley. Y ese es el tipo de legalidad que se instaura que es un tipo de legalidad según las necesidades que tenga el régimen. Toda esa maraña legal lo que tienden es a darle visos de constitucionalidad y legalidad a las arbitrariedades del régimen", dijo. Sobre la libertad de expresión en Venezuela, el analista advierte que "en Venezuela no hay libertad de expresión" y señaló como ejemplo que en Venezolana de Televisión no hay espacio para la oposición y la disidencia. "Aquí la libertad de expresión está cercenada en muy alto grado, y la que existe no es porque el Gobierno la permite, sino porque los sectores privados comprometidos con la libertad de expresión lo hacen". - ¿Esas leyes trascenderán en el tiempo? - Dependerá de las luchas de los ciudadanos. Todo aquí depende de la fuerza que tengan los ciudadanos para enfrentar este régimen. - ¿Entonces en manos de los ciudadanos, más que en los políticos está la fuerza para salir de este episodio? - Ahora sí. Yo no descarto los partidos políticos, creo que los partidos tendrán que reformarse y su carencia de reforma nos llevó a este desastre. Pero hoy la responsabilidad está en manos de la sociedad civil. Hoy la sociedad civil es la que tiene la antorcha para la recuperación de la democracia en Venezuela, por eso creo que la sociedad debe organizarse de forma articulada y dotarse de una dirección política para las luchas que van a venir. El analista cifra todas sus esperanzas en la sociedad civil y en el papel que ésta va a jugar en un futuro próximo. Concluyó que en Venezuela la resistencia vendrá es de los propios ciudadanos que exigirán sus derechos y el respeto a la democracia. Contra la descentralización El ex presidente de la Comisión para la Reforma del Estado, Copre, Carlos Blanco, considera que todos los regímenes autoritarios intentan fomentar el centralismo para concentrar todos los poderes en la cúpula. "En un régimen como éste los poderes públicos están en minusvalía frente al Poder Ejecutivo y el Poder Ejecutivo está en minusvalía frente al Presidente de la República que funge como Presidente, administrador, jefe del Estado, comandante de la Fuerza Armada, como caudillo popular. Es todo al mismo tiempo y así podemos ver que hasta para escoger a unos candidatos a concejales esa decisión la toma el Presidente, es realmente grotesco". Blanco considera que esa concentración de poder es absolutamente indispensable en regímenes autocráticos, porque sencillamente no pueden admitir la disidencia. "Y cuando hay otros centros de poder en una sociedad democrática se produce una disidencia de forma natural, y es un hecho deseable, porque permite una evaluación de la función pública". "En estos años hemos visto no sólo cómo se les quita recursos a las regiones y competencias, sino que además con el cuento de la Policía Nacional se le pretende dar la puntilla al proceso de descentralización. Un gobernador y un alcalde que no cuenten con organismos de seguridad para solventar los problemas se convertirán en figuras decorativas", recalcó. Ivonne M. Rincón Moreno
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Foto Antonio García Jr. |