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Investigación, selección y comentarios Damián Prat C. Foto Henry Ortega En la edición del 1 de febrero de 1998, cubriendo casi toda la última página del cuerpo A, donde se ubicaba la sección de noticias internacionales, está la noticia de la reacción del pueblo español ante el para ese momento más reciente acto criminal de la banda terrorista ETA.
"Sevilla dijo adiós bajo la lluvia a víctimas de ETA", fue el titular desplegado. Se refería al asesinato a mansalva cometido en contra de un concejal del Partido Popular de Sevilla y su esposa por un comando de ETA. ¿Por qué asesinaron a ese concejal electo por los sevillanos? ¿Cuál fue la causa para elegirlo a él y a su esposa? Ninguna en especial. Fue sencillamente una víctima fácil, indefensa ante el plan de unos pistoleros. Decenas de miles de sevillanos acudieron al funeral en medio de un silencio impresionante. Esa fue su forma de repudiar a ETA y al terrorismo. Un hermano del concejal declaraba a los periodistas que los tres pequeños hijos de la pareja aún no sabían de la muerte de sus padres. ¿Cómo les explicamos que alguien sin explicación ha matado a su papá y su mamá? El presidente del gobierno, José María Aznar y la hija del rey Juan Carlos se sumaron a la manifestación. El sacerdote que dijo las palabras del acto fúnebre se preguntó: "¿En nombre de qué ideales pueden pretender construir una sociedad bajo el imperio del terror y la violencia?". |