|
Investigación, selección y comentarios Damián Prat C. Fotos Antonio Jr. García y Julacci Brito Un par de meses atrás Guayana miró con asombro y estupor a la Gobernación del estado Bolívar armar una alharaca publicitaria por la inauguración de ¡cinco! viviendas populares en San Félix, construidas por ese organismo.
Hasta un acto se organizó para que el gobernador en persona inaugurara esa "gran obra". Ha sido su única obra concreta en materia de vivienda en un año de gestión. Días después, Marcos Rojas, diputado regional afecto al gobernador (antes también era afecto del anterior gobernador) anunció que "para diciembre se entregarán otras mil casas". Lo dijo como si fuera una gran cosota y para colmo, el solo anuncio era contraproducente pues el gobernador Rangel Gómez había anunciado 10 meses antes que para final de 2005 habría construido "entre 5 y 6 mil casas". Todas esas promesas, la de 5 mil casas y la de mil, resultaron falsas. Ya pasó diciembre y nada. Un resultado muy parecido a la "obra" de CVG en estos siete años de supuesta revolución. Cinco presidentes de CVG han salido nombrados por el dedo de Hugo Chávez, incluyendo el actual que es ministro de un despacho nuevo denominado Mibam. Ninguno de ellos exhibe alguna obra digna de comentar en materia de vivienda. Ninguno inauguró alguna urbanización, ¡en siete largos años! Este gobierno anterior Los venezolanos tenemos motivo de queja de todos los gobiernos pasados. Esos que en la moda actual llaman "de los 40 años". Muchas quejas justificadas y con toda razón. No obstante, el actual gobierno parece ser el peor de todos los "gobiernos anteriores". El actual es un "gobierno y medio" puesto que originalmente fue electo para un período normal de cinco años y ya lleva siete (va a completar ocho antes de las elecciones de diciembre) amenazando con extenderse seis más si es reelecto. Así que teniendo siete años en el poder ya es "un gobierno anterior". Ha tenido en Miraflores mucho más tiempo del que ningún presidente anterior en la era democrática. ¿Cuáles son los resultados comparados en materia de vivienda? Con el barril de petróleo a 2 dólares Días atrás recibimos copia de una carta abierta enviada al presidente Chávez por un guayanés, nacido en Maracay, pero residente en Guayana en los últimos 50 años, según él mismo lo explica. Es una carta reclamando por la pretensión de desmantelar CVG. No obstante, aporta un dato histórico que si bien no puede ser comprobado en ediciones antiguas de Correo del Caroní debe estar en la memoria de muchos guayacitanos. Digo que no puede ser comprobado releyendo viejas ediciones de este diario, como es el sentido de esta sección, porque se refiere a los finales de la década de los años 60 del siglo XX cuando aún Correo del Caroní no había sido fundado. Habla el lector y remitente de la mencionada carta, Juan Andrés Sánchez Gallardo, cevegista jubilado, de sus recuerdos de cuando se construyeron urbanizaciones populares como Villa Colombia, Villa Brasil y Manoa (estas dos últimas, dice él, a mitad pues fueron completadas en la siguiente administración, la de Rafael Caldera) en el gobierno de Raul Leoni y refiere que el barril de petróleo se vendía a ¡dos dólares! Quiere decir el señor Sánchez que un gobierno, cuyos ingresos petroleros se conformaban con petróleo vendido a dos dólares el barril pudo construir miles de viviendas. Para muchos alcasianos Para quien redacta esta sección dominical, hay también numerosos recuerdos, aunque algo imprecisos de los años en que se vino a vivir a Guayana, por allá por 1977. Ya existía el sector Alta Vista Sur construido por Inavi (no estoy seguro si aún se llamaba Banco Obrero); recién se inauguraban la UD-145 y la UD-146. También Unare III y Unare II. Por esos años también se construyeron Villa Asia y Villa Africana. No obstante, sin apelar a la memoria que generalmente es imprecisa, encontramos una noticia de octubre de 1982. Esa sí, en la edición de Correo del Caroní del 23 de aquel mes y año. "462 viviendas en Curagua para trabajadores de Alcasa", era la noticia, explicándose en la nota que el gerente de relaciones industriales de esa empresa del aluminio había encabezado un acto para entregar los apartamentos de la UD-307 y casas en la UD-296 por esa cantidad. Imagínense. Se entregaban 462 viviendas a familias de trabajadores y el acto lo encabezaba un gerente de Alcasa. ¡Hoy el gobernador arma una parafernalia para entregar 5 casitas! Avisos en oferta de vivienda
No sólo los organismos gubernamentales y del estado se ocupaban de la vivienda. Numerosas constructoras privadas se ocupaban del mismo nicho de los negocios. Así, en las ediciones de los meses de septiembre y octubre de aquel 1982, encontramos reiterados avisos publicitarios ofertando apartamentos. Por ejemplo, el día 7 de septiembre un aviso intentaba atraer clientes para la compra de apartamentos en Residencias Tumeremo, esos edificios altos que están ubicados justo frente a Villa Colombia y Villa Alianza. No dice el precio, pero si que la cuota inicial exigida es de siete mil quinientos (Bs. 7.500) bolívares y que se trata de apartamentos de tres habitaciones y dos baños. Otro aviso promueve a "Residencias Dory Ann" uno de los pocos edificios altos para apartamentos en San Félix, justo al final de la calle Mariño. Pide diez mil quinientos (Bs. 10.500) bolívares de inicial y afirma que las mensualidades son "desde Bs. 1.800". Una que no se cumplió En la edición del 1 de octubre de aquel 1982, una declaración del Inavi anuncia que ese organismo proyecta construir 500 apartamentos en la parte alta de la Urbanización Villa Colombia mediante edificios de "no más de 5 pisos". Esa obra jamás se completaría debido a una recia lucha vecinal que consideraba que aquel volumen de viviendas causaría un colapso en los servicios públicos del sector, agua, luz, cloacas, los cuales no estaban diseñados ni habían sido ampliados para tal cantidad de habitantes. En paralelo, CVG construía las actuales urbanizaciones Río Aro y Río Caura, con varios cientos de casas y apartamentos, que serían entregadas el año siguiente a trabajadores de las empresas básicas y otras instituciones. Eran otros tiempos. |