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Correo del Caroní arrow Correo de Ayer arrow Por fin, ¿son 40 años perdidos o productivos?

Por fin, ¿son 40 años perdidos o productivos? PDF Imprimir E-Mail
sábado, 31 de diciembre de 2005

Investigación, selección y comentarios Damián Prat C.
Fotos Antonio Jr. García y Julacci Brito

Image ¡Qué enredo! ¿A quién creerle? ¿Al presidente Chávez? ¿O al ex presidente de CVG (designado por el mismo Chávez) y hoy gobernador (puesto a dedo también por Chávez), general Rangel Gómez? Porque encima de que se contradicen entre sí, ahora surge el ministro Víctor Álvarez que unas veces habla como Chávez y otras dice lo contrario. ¡Qué enredo!

 Este es un tema que ya había sido tratado en una entrega anterior de Correo de Ayer, varios meses atrás, pero que hoy tiene más vigencia que nunca debido al plan de la supuesta "reinvención" de CVG.

Chávez dice que fueron "pura pérdida"
 
Un 14 de diciembre de 2000, casi por cumplir dos años en Miraflores, Hugo Chávez visita Guayana y participa en el acto conmemorativo (con dos semanas de antelación) del 40 aniversario de la creación de CVG.

 ¿Dónde fue el acto? En Venalum, que como sabemos, es una planta productora de aluminio construida durante uno de los gobiernos de "los 40 años" y es parte de una complejo industrial en cadena (todo desarrollado en parte de esos 40 años como parte del plan de desarrollo industrial de CVG) desde la extracción de la bauxita, su transformación en alúmina, luego en aluminio, parte del cual se vende en el país o en el exterior y parte del cual se procesa a su vez y se transforma en productos de aluminio.

 Pues allí, en el Teatro Orinoco del edificio administrativo de Venalum, Hugo Chávez acude para "conmemorar" los 40 años de la creación de CVG, pero dice que: "La CVG en estos 40 años fracasó, tanto como la era puntofijista (...) aquí en Guayana no se hizo nada durante 40 años, fueron 40 años perdidos".

 Hizo, entonces, un llamado a "elevar el espíritu y la mística para que en los próximos 40 años se pueda celebrar una nueva CVG para una nueva Venezuela a la altura de los sueños de todos".

 Todo eso está ampliamente reflejado en la edición de Correo del Caroní del 15 de diciembre.

 Uno lo escuchaba entonces con asombro y pensaba: ¿el señor Presidente no mira el entorno industrial, de ciudad moderna y planificada, de desarrollo que lo rodea? ¿Cómo puede decir, sin que le tiemble un músculo de la cara, que "en 40 años en Guayana no se hizo nada"?

 Y también piensa uno: ¿Cuando el señor Presidente visita casi cualquier lugar de Venezuela, acaso se detiene a pensar que la electricidad que usa y que genera desarrollo allá, viene en un 70% de la Guayana desarrollada por CVG y que las casas, edificios y obras públicas fueron construidas con cabillas de Sidor y éstas a su vez con hierro de Ferrominera?

Rangel dice que "cumplió la misión encomendada"
 
Siete meses más tarde, se conmemoran los 40 años de la fundación de Ciudad Guayana. Era el 2 de julio de 2001. Esta vez no viene Chávez pero el entonces presidente de CVG, general activo del Ejército, Francisco Rangel Gómez encabeza los actos.

 Su declaración no puede ser más clara y directa, además de estar cargada de significados: "A la CVG le encomendaron algunas misiones hace 40 años y las cumplió".

 La contradicción con el discurso de Chávez es evidente e inocultable. Más aún, uno no puede dejar de suponer que fue hecho a conciencia del contraste. Eran otros tiempos.

 Ese mismo día, en Correo del Caroní, CVG publica un aviso de página entera parte de cuyo texto reza así: "40 años después CVG ve crecido el fruto de su misión. Integró el sur del Orinoco con el resto del país (...) le ofrece a las generaciones venideras oportunidades para el desarrollo descentralizado (...) CVG en sus 40 años es expresión de un nuevo destino".

 Eran otros tiempos, cuando el coraje de decir la verdad estaba por encima de la sumisión.

Álvarez no dice sí, ni no, sino todo lo contrario
 
Desde hace casi un año hay un ministerio llamado Mibam cuyo titular es a la vez, presidente de CVG. Esos 11 meses se han ido en definiciones confusas, marchas y contramarchas, planes anunciados que en pocos días se desechan. Cero obras. Cero realizaciones.

 Finalmente, surge una propuesta: desmantelar CVG, quitarle a la corporación el control, manejo y propiedad de las empresas básicas para entregarlas al Mibam a través de una tal "Empresa Nacional de Industrias Básicas", cuyo decreto ya firmó Chávez y está en Gaceta Oficial..

 Hasta se asegura que la CVG pasará a llamarse Corporación de Desarrollo Endógeno o algo parecido. Dizque para ocuparse "de lo social", como si en estos 40 y tantos años no lo hubiera hecho.

 El rechazo es enorme en todos los ámbitos y soterradamente también dentro del chavismo. Tanto que el ministro Víctor Álvarez cambia su discurso varias veces.

Primero era la refundación, ahora es la reinvención
 
En agosto declaraba: "La CVG tiene una enorme deuda con el resto de la región. Y hay que asumir ese compromiso, hay que asumirlo con seriedad (...) para que su actuación llegue a esas regiones, estados y municipios que hasta ahora han quedado excluidos de la programación y proyectos de la Corporación".

 Ahora reparte un folleto para justificar la reinvención que parte de admitir que "Todos conocemos los innumerables impactos positivos de la CVG en Guayana. Generó miles de empleos, creó complejos siderúrgicos e industriales, impulsó los sectores de servicios e infraestructura y puso el potencial hidroeléctrico del Bajo Caroní al servicio de la población. Ejecuta inversiones que han permitido mejorar la calidad de vida en ciudades como Puerto Ayacucho, Tucupita, Ciudad Bolívar, Ciudad Guayana, Upata, El Callao, Tumeremo, Santa Elena de Uairén. Es innegable la contribución de la CVG a la región, sin embargo, es necesario reconocer que falta mucho por hacer".

¿Eran buenos o no los resultados?
 
En la misma rueda de prensa del 2 de agosto afirma: "Estamos emplazados (...) a reinventar a la CVG, a relanzar a la CVG, para que en los próximos 45 años no sean estos resultados los que se repitan".

 Y ahora, en el folleto que reparte en las empresas para tratar de convencer a los guayaneses, habla del "impacto positivo", de la generación de miles de empleos, de la calidad de vida en decenas de ciudades y poblaciones.

 Por fin, ¿en qué quedamos?

 Cinco meses atrás definió así a CVG: "El Mibam es un ministerio y la CVG es una corporación de desarrollo regional. El Mibam no es una corporación de desarrollo regional, así como la CVG no es un ministerio (...) la CVG ha tenido una duplicidad de funciones , por un lado se le dio la tarea de tutelar -como se le dice en la jerga- a las empresas básicas y por otro lado se le dio la tarea de ser el ente rector de desarrollo regional (...) el desarrollo regional ha estado subordinado al desarrollo industrial".

¿Debate, pero hechos cumplidos?
 
En la misma entrevista publicada el 3 de agosto (ver Correo del Caroní y El Universal de esa fecha), Álvarez defiende lo que entonces llamaba "refundación" haciendo énfasis en "liberar" a CVG del peso de las empresas básicas y propone un debate.

 "... esa decisión debe surgir del debate entre sectores. (...) si se considera que es bueno para ese objetivo o para ese propósito que las empresas sean asumidas por el Mibam liberando así a la Corporación, si eso es lo que se considera bueno, iremos con eso. Pero si se considera que es malo será lo contrario (...) estoy dispuesto a someter esa decisión a consulta y que sea el pueblo de Guayana quien decida".

 Sin embargo, luego dice que "ese debate no debe ser paralizante de las decisiones (...) en el camino de echar adelante este plan se irá debatiendo".

 ¿O sea?

 Debatir pero ante hechos cumplidos.

 ¿Tiene sentido el debate en esa forma?

 
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Correo del Caroní - 2008
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