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El obispo de la Diócesis de Ciudad Guayana recalca que la Navidad no puede ser únicamente una época de regalos, comida y bebida, pues la esencia de la Natividad de Dios es el compartir, la solidaridad y el amor.
Ivonne M. Rincón Moreno
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Foto Julacci Brito  Monseñor Parra advierte que la Navidad debe ser una fiesta de solidaridad y amor El obispo de la diócesis de Ciudad Guayana, monseñor Mariano Parra Sandoval, lamenta que muchas personas hayan perdido el norte en cuanto al sentido de la celebración de la Navidad y los valores humanos que deben prevalecer durante esta época del año. Más aún cuando en Guayana y en toda Venezuela hay unos niveles de pobreza y de necesidad tan elevados. Advierte que en estas fiestas los venezolanos más allá de estar pendientes de los regalos, la comida o la bebida tienen que entender que los únicos valores con los que se debe estar en sintonía son la solidaridad, la paz, el amor y la concordia. Confiesa que en Guayana son muchas las cosas que ha visto a lo largo de este año, que demuestran la necesidad que vive el pueblo en las barriadas y sectores populares. "La miseria y el deterioro de nuestro pueblo en los barrios es increíble, y mientras algunos tienen para gastar y gastar, hay otros que no tienen qué comer. Entonces en medio de tanta miseria hay gente que malgasta el dinero en Navidad... y a su alrededor hay muchísima gente viviendo en miseria". Considera que el drama social que se vive en los barrios y sectores populares es muy complejo, pues es el producto de una serie de factores tales como: la situación social, económica, la globalización de la violencia y la pérdida de valores, porque ya no se respeta la vida y cualquier se cree con el derecho a arrebatarle la vida al otro. Parra Sandoval advierte que la violencia es otro problema que se enfatiza más en estos días, debido a que es el alcohol "lo que reina en estas fiestas. Yo estoy muy preocupado por los altos niveles de violencia que hay en este momento en Guayana, y con todos los fieles tenemos que hacer algo por la violencia, porque es increíble la cantidad de muertos que se registran en nuestros barrios y muchos de ellos víctimas del alcohol, de la violencia intrafamiliar, de las rivalidades entre bandas, y en algunos casos víctimas de los mismos cuerpos de seguridad... entonces tenemos que preguntarnos ¿qué es lo que está pasando?". A decir de monseñor Parra, en estas fiestas el mensaje de solidaridad de Cristo que dio su vida por nosotros es el único que debe prevalecer. "Tenemos que ser solidarios con nuestros hermanos, la Navidad nos debe llevar a la solidaridad. Yo le decía a los jóvenes en una misa que el próximo año me gustaría que la juventud católica buscara un símbolo para decirle a la sociedad guayanesa que la Navidad es algo diferente a lo que tenemos". "Yo creo que la situación social en Guayana sigue crítica y no podemos seguir pensando o vivir tranquilos si sabemos que siguen vigentes las causas de tanta miseria, de tantos niños abandonados. Tenemos que entre todos poner de nuestra parte para poder salir adelante, tenemos que cambiar. Hemos vivido mucho en un clima de violencia, de confrontación, de rencillas, de odios y no hemos podido generar un clima de unión para cambiar a una sociedad que está sumergida en una crisis cada vez mayor". El mensaje de reflexión que el obispo de Guayana les deja a los feligreses es que "rescatemos la Navidad en su buen sentido, la Navidad no es una fiesta pagana, ni de la sociedad, es una fiesta religiosa. La Navidad es el momento de reflexión y de unión, y creo que tenemos que buscar la manera de vivir el misterio que vivimos en la Navidad y tratar de vivir solidariamente con el más necesitado, para que la sociedad sea cada vez más humana, mas fraterna, más justa y equitativa". La esencia de las fiestas El obispo considera que en este momento los venezolanos deben retomar el verdadero sentido de la celebración de la Navidad que es el nacimiento del Niño Dios y dejar así a un lado esas "creencias nuevas", que no son propias de la tradición cristiana y que pertenecen más bien a lo que se conoce como la Nueva Era que no tiene nada que ver con la religiosidad. Es enfático al aseverar que en este momento los venezolanos deben mirar nuevamente el origen de la Navidad, que es la celebración de que "un Dios todopoderoso que lo sabe todo y que lo puede todo... que no necesita de nosotros pero que al crear al hombre y ver cómo ese hombre se aleja de él, él lo ama tanto que decide hacerse hombre con nosotros. Dios se solidariza con el necesitado, con el hombre y la humanidad, hay una solidaridad para rescatar esos valores". Advierte que ésta es una época en la que los católicos están llamados de dejar de pensar en sí mismos para ser solidarios con los demás. "Es una fiesta comercial en la que se gasta muchísimo y aquí en San Félix, en Upata, en Puerto Ordaz, en Upata, en Las Claritas, en Tumeremo, en El Callao hay muchas personas pasando necesidad. Mientras algunos derrochan millones de millones de bolívares en comida, bebida y regalos hay gente pasando necesidades y no estamos siendo solidarios con ellos". Cambios sin son, ni ton "Lamentablemente veo que las fiestas de Navidad, que son unas fiestas meramente cristianas, como dijo Benedicto XVI, se han convertido en fiestas comerciales y todo el sentido cristiano de la Navidad se ha perdido", dijo. Monseñor Parra critica que el personaje central de la Navidad, que es el Niño Jesús, haya sido desplazado por Santa Claus, que es un personaje que nunca existió y que se quiere relacionar con San Nicolás de Bari que es un santo de comienzos del cristianismo que nunca tuvo que ver con las navidades. "Santa Claus es un personaje netamente comercial que no tiene nada que ver con nuestra cultura, ni con nuestra fe y ahora los niños no dicen qué me va a traer el Niño Jesús, sino Santa Claus... cuando ese personaje no tiene nada qué traer, porque no existió, quien trae regalos en diciembre es el Niño Jesús". Adicionalmente, el obispo recalcó que las costumbres que sí son propias de la Navidad pretenden ser reemplazadas por otras que no tienen nada que ver con la fe y la religión, como el espíritu de la Navidad. "Incluso hay gente que hace una ceremonia que no es ni cristiana, ni religiosa, sino que es una celebración inventada en la llamada Nueva Era en los Estados Unidos, y fue traída con la intención de cambiar la esencia de nuestras tradiciones". Recalcó que la Navidad por esencia es "Dios que se hace niño y nace en un portal de Belén, y que representa la esperanza y pretende ser sustituido por un viejo barbudo que no representa nada". Música propia y abandonada Otra costumbre propia de estas fiestas, y que a juicio del obispo de Ciudad Guayana pretende ser desplazada por nuevos ritmos como el Reggaeton, es la música tradicional navideña que originalmente inundaba todos los espacios por estos meses. Precisó que los ritmos navideños en Venezuela son muy variados pues incluyen: gaitas, parrandas, villancicos y los tradicionales aguinaldos, y actualmente muchas de esas melodías casi no se escuchan y son desplazadas por otros ritmos que ni siquiera son venezolanos. "Estamos cambiando desde todo punto de vista la Navidad, de un sentido cristiano la hemos pasado a un sentido pagano, esotérico y comercial... entonces, de una Navidad muy criolla, muy nuestra, muy bonita y con bellísimos aguinaldos, parrandas y gaitas hemos pasado a una Navidad de reggaeton que no tiene nada que ver con nuestra cultura. Lamento en el alma que la Navidad en Venezuela esté perdiendo su sentido original". - ¿Qué le pediría al Niño Jesús para Venezuela y Guayana? - Le pediría dos cosas: que aprendamos a ser solidarios, que nos regale la gracia y el don para que nazca en nuestros corazones el sentimiento de solidaridad y paz para nuestro pueblo. Agenda navideña * Viernes 16 de diciembre: Se inician las Misas de Aguinaldo en todas las parroquias de la diócesis. Estas celebraciones que se realizan en la madrugada únicamente en Venezuela, son 9 días de preparación para el nacimiento de Cristo. Hay otras versiones que aseguran que cada día representa un mes en el que la Virgen María llevó al niño Dios en su seno. * Sábado 17 de diciembre: Se realizará la 3ra. Marcha por la dignidad humana, que pretende llamar la atención sobre la situación de miseria e injusticias que se vive en Venezuela La marcha saldrá a las 8:00 de la mañana -luego de una eucaristía- desde la Plaza Alí Primera, frente a la parroquia San Martín de Porres en Brisas del Sur, hasta la Redoma de El Dorado. * Sábado 24 de diciembre, Misa de Gallo: Es la tradicional misa de Navidad que se celebra el 24 de diciembre en la noche para recordar el nacimiento del Niño Dios y hacerle algunas peticiones. * Sábado 31 de diciembre, Misa de Fin de Año: Es la misa tradicional que se lleva a cabo la noche del 31 de diciembre para pedir por el año nuevo y agradecer a Dios todo lo que sucedió en el año que acaba de terminar. Todos los católicos que deseen participar de este programa navideño tendrán que ponerse en contacto con su parroquia para verificar los horarios de las misas y así pasar esta Navidad en sintonía con el espíritu del Todopoderoso. |