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No hay duda de que todo el esfuerzo y el trabajo de Santos Rebolledo valió la pena. Muchos de esos jóvenes que crecieron con sus enseñanzas consideran que su ejemplo de trabajo desinteresado, perseverancia, amor y dedicación perdurará en las mentes y corazones de muchos guayaneses.
 Sus amigos de siempre y familiares cargaron el féretro como muestra de aprecio y admiración Entre lágrimas y aplausos fue despedido este jueves el luchador político y social, Santos Rebolledo. Murió creyendo firmemente que por la democracia había que dar la vida, y desde su lecho de enfermedad estuvo muy pendiente de lo que sucedía en el país, porque siempre creyó que en los últimos años corría riesgo la democracia en Venezuela. Todas las personas que conocieron a este excepcional ser humano coincidieron al calificarlo como un hombre correcto, perseverante, luchador, y con una honestidad a toda prueba. Le molestaban profundamente las injusticias y los vicios en los que habían incurrido muchas de las personas que se decían militantes de Acción Democrática, y por ello se había alejado de la actividad partidista, a pesar de que en una entrevista concedida a Correo del Caroní en abril del año pasado se confesaba como "adeco hasta la muerte". Ya Santos Rebolledo no nos acompaña físicamente, pero sus enseñanzas y su visión transparente y honesta de la lucha política y sindical quedaron sembradas en todas aquellas personas que lo conocieron y que desde la noche del martes lloraron su muerte. A su última morada fue acompañado por familiares, amigos, compañeros de Acción Democrática e incluso todos esos dirigentes que veían en él un modelo a seguir por su trabajo siempre desinteresado y honesto que sólo perseguía el fortalecimiento de la democracia. Hasta las 9 de la mañana de este jueves se fueron congregando en la capilla Rubí, de la Funeraria Memoriales Bolívar, sus más cercanos amigos, compañeros, familiares y todos aquellos bolivarenses que lo conocían y que querían darle un último adiós a don Santos. Pasadas las 9 y media de la mañana, su cuerpo fue cargado en hombros por sus amigos y familiares como un último homenaje y el cortejo fúnebre recorrió las principales vías de Ciudad Bolívar hasta la iglesia San Francisco de Asís, donde se realizó una celebración litúrgica de cuerpo presente en la que el padre Germán Blanco ofreció sentidas palabras de consuelo a los familiares y resaltó la vida de Santos Rebolledo calificándolo como "consecuente luchador". Vida de esperanza En la homilía, el padre Blanco recalcó que muchas personas ofrecen en sus vidas un testimonio de esperanza y de cumplir la voluntad de Dios. "Santos Rebolledo terminó su peregrinación de este mundo, en este momento acompañamos a un amigo hasta su última morada". Precisó el sacerdote que Santos Rebolledo "se apoyó siempre en Dios en aquellos momentos de dificultades que vivió en su vida, y hoy recibe un premio por su confianza, su honestidad y su sumisión. Venimos de Dios a cumplir una misión, una tarea, a hacer un peregrinaje y para cumplir la voluntad del Padre". El sacerdote resaltó durante las exequias que don Santos dedicó su vida a la búsqueda de los valores que enaltecen a las personas. "Puso al servicio de la sociedad sus cualidades, enfrentó momentos difíciles, prepotencias y maltratos en la búsqueda de la justicia y la paz... pero siempre con la sabiduría de Dios". El padre Germán Blanco concluyó sus palabras diciendo: Sigamos el ejemplo de aquellas personas, que como Santos Rebolledo, dan su vida por un país, un progreso y la democracia. Luego desde el interior de la iglesia todos unieron sus oraciones para que don Santos Rebolledo descanse en paz y para que brille para él la luz perpetua. Al finalizar la ceremonia, el ataúd con los restos mortales de Santos Rebolledo fue llevado en la carroza funeraria rumbo al Cementerio Metropolitano de Ciudad Bolívar. La despedida Cuando aún el cuerpo de don Santos no había llegado al cementerio ya aguardaban en el campo santo algunos amigos para darle el último adiós. Nuevamente en hombros fue llevado hasta el sitio donde desde este jueves estará descansando. Doña Luisa Salazar de Rebolledo se ubicó en primera fila, flanqueada por amigos y familiares. Ella agradeció la compañía y el apoyo de los presentes y se despidió del hombre con el que compartió 50 años. Doña Luisa no sólo fue la esposa de Santos Rebolledo, fue su amiga, compañera e incluso compartió con él esos duros años de represión, maltratos, exilio y también aquellos momentos duros en que tuvieron que estar en la clandestinidad, huyendo del régimen represivo y autocrático que lideraba Marcos Pérez Jiménez. A la señora Luisa le queda la satisfacción de haber vivido con un hombre trabajador, honesto, perseverante y que siempre trató de participar para mejorar su país. Dionisia Montes, amiga entrañable y "casi hermana" de don Santos, y quien en una época le ofreciera su casa como "concha" para protegerse de los atropellos de la dictadura perezjimenista, ofreció unas palabras de despedida. También hablaron en el acto José Ignacio Acevedo y Raúl Yusef. Otros dirigentes de su partido de siempre y familiares dieron sus últimas palabras, e incluso algunos pidieron que mientras "el sepulturero hacía su trabajo bajando el ataúd, se le diera un fuerte aplauso" a quien fuera uno de los dirigentes políticos más dignos y honestos que ha tenido este estado. Ya a las 11 y media de la mañana todos comenzaron a retirarse del campo santo, pero coincidieron en que una figura como Rebolledo no será fácil de olvidar en el estado. En esta despedida a Santos Rebolledo estuvieron presentes, entre muchos otros amigos y familiares, el doctor Pedro Battistini Castro, Dionisia Montes, Carlos Andrés Requena, Jacqueline Carvajal en representación de su padre Jorge Carvajal Morales, quien no pudo asistir; José Gregorio Cova, Noel Valery, José Ignacio Acevedo, Víctor Fuenmayor, entre muchos otros. Charla celestial Muchos de los presentes durante el sepelio aseguraban que de inmediato don Santos se iba a reunir con Rómulo Betancourt, Leopoldo Sucre Figarella, Raúl Leoni, y muchas otras personas que junto a él lucharon y soñaron un país mejor y más democrático. Muchos se imaginaban esa charla celestial en la que estarían "hablando, lamentando y buscando soluciones a la situación política que enfrentan Venezuela y los venezolanos. Doña Luisa Salazar de Rebolledo, quien por 50 años acompañó a don Santos Rebolledo, recibió las condolencias de familiares y amigos
Entre aplausos y lágrimas se le dio el último adiós a Santos Rebolledo
El ex gobernador de Bolívar, Pedro Battistini Castro lamentó profundamente la muerte de un hombre ejemplar
Jacqueline Carvajal Colmenares asistió al sepelio de Santos Rebolledo en representación de su padre, Jorge Carvajal Morales
Fotos Anita Marchese |