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A juicio del jurista y presidente de Fundatrabajo, es importante que haya una visión nacional del movimiento sindical, para lograr el rescate de los espacios y la recuperación de las empresas.
Natalie García ngarcia@correodelcaroni.com Foto William Urdaneta  Tello Benítez recuerda que Guayana ha dado ejemplos de lucha y que es tiempo de sincerar la situación para lograr su rescate La crisis estructural que sacude a Guayana pasa por el desgaste de las organizaciones a todos los niveles. La toma de decisiones erradas, y en ocasiones viscerales sin visión de futuro, han llevado a que la región sufra los embates de un declive económico que amenaza con el fin del emporio industrial de desarrollo, que tantos dividendos dio en algún momento para todo el país. Uno de los problemas principales de esta realidad, a juicio del jurista, ex diputado, y presidente de la Fundación para el Trabajo (Fundatrabajo) Tello Benítez, viene dado porque las estructuras organizativas como los sindicatos y los gremios de empresarios no se han comportado a la altura de la situación que vive Venezuela. Para rearmar la maraña en la que la sociedad está enredada es necesario que surjan nuevas estructuras organizativas. “Para que haya participación y la resolución de los problemas tiene que haber un movimiento sindical fuerte, y también un movimiento empresarial fuerte independiente. Ninguna de esas dos cosas las hay en Venezuela y hay que construirlas en este proceso”. Comenta Benítez que “el movimiento sindical sí tiene una crisis, pero no hay una visión nacional o unos planteamientos para el movimiento de trabajadores porque esta lucha implica cambios”. Agrega que “el movimiento sindical pareciera no tener la respuesta a los problemas de los trabajadores, a los problemas de las empresas y el estado de la sociedad. De alguna manera tienen su cuota de responsabilidad en el estado de las empresas porque estando allí debieron haber evitado que se llegara a eso y asumir posiciones de mayor responsabilidad, incluso de reclamo al Estado, que es el patrón. Si no lo han hecho ahora, cómo harán cuando el Estado lo tome todo”. Un futuro de lucha Explica el abogado especialista en temas laborales que a lo largo de la historia de Guayana se han dado pasos enormes y ejemplos en pro de los trabajadores, pero eso ha quedado atrás sin que en la actualidad haya un movimiento capaz de salir al paso de todo lo que está ocurriendo, al paso de las amenazas y la criminalización de la protesta. “Deben haber cambios para la lucha, y para eso se requieren nuevos tipos se organización y eso ocurre con todo, con las gremiales, y es lo que pasa con los partidos políticos, tienen su debilidad. Todas esas estructuras tienen un paradigma que no sirve para lo que estamos viviendo en Venezuela, así que tendrán que recomponerse, cambiar para enfrentar los retos que están planteados”. En cuanto a la criminalización de la dirigencia sindical y la pretensión de eliminar a los sindicatos, tal y como quedó reseñado en el “Plan Socialista 2009-2019 para Guayana” discutido semanas atrás, Tello Benítez advierte que el presidente Chávez en una entrevista en el 2007 lo dijo abiertamente. “Eso es una decisión, un plan, todo de acuerdo a lo que se está haciendo. La clase trabajadora no está en el proceso”. Indica el presidente de Fundatrabajo que tal cosa obedece a la aplicación del modelo cubano en el país, en el cual se castiga con penas severas a los dirigentes que participen en protestas o reclamos laborales, estén justificados o no. Ejemplo de esto en Venezuela fue la aplicación de la Ley Orgánica de Seguridad de la Nación a los empleados de Transporte Camila y a los dirigentes sindicales del Sindicato Único de Trabajadores de la Industria Siderúrgica y Sus Similares (Sutiss) quienes están siendo sometidos a juicio. Recuperar caminos Para Benítez de parte de los sectores involucrados en los aspectos laborales hay un descuido enorme de los espacios y de los pasos que da el gobierno en busca de la anulación de los recuadros de reclamo inherentes a la fuerza obrera. “Los trabajadores y dirigentes deben prestar atención de lo que está pasando, la libertad sindical es un derecho inalienable, eso es algo muy valioso que ha costado mucho y no puede ser puesto en tela de juicio por ningún gobierno, porque se estaría incurriendo en violaciones a los derechos humanos”. El ex legislador considera que “en Guayana debiera establecerse un observatorio de violaciones a la libertad sindical porque éstas son numerosas y está el problema de fondo de que quieren eliminar a los sindicatos”. En el discurso socialista se plantea que a partir de ahora, con la implantación de este modelo, los trabajadores tendrán el poder en sus manos pero “desde que se planteó que los trabajadores dirigiesen la sociedad eso no se ha dado. En Rusia lo que se generó fue una burocracia estatal y aquí no se le estaría transfiriendo poder sino una burocracia militar que dirige los destinos nacionales, no son los trabajadores los que van a tener el poder, si fuese así serían otras cosas”. Advierte Benítez que el supuesto poder que quieren darle a los trabajadores es una trampa y agrega que “la misma reforma de la Ley Orgánica del Trabajo es tramposa. Aquí en Venezuela hay importantes experiencias en la elaboración de leyes para el trabajo, y nosotros dimos muestra de ello con una amplia participación y hay que estar claros que en la actualidad eso no ocurre y hay algunos dirigentes sindicales que cumplen funciones parlamentarias que están contribuyendo a la liquidación del movimiento sindical”. Ahora es cuando… Por muy duro que parezca el escenario de las luchas en Guayana y la posibilidad de la supervivencia de las empresas Tello Benítez asegura que sí se dan los cambios necesarios y acordes con los nuevos tiempos, lejos de los egoísmos y el mantenimiento de las cuotas de poder, es posible que la región siga dando ejemplos en el campo laboral. Para ello es vital la participación de todos los sectores. “Lo ideal sería que en la sociedad se pusieran de acuerdo los trabajadores y los empresarios. Yo creo que la realidad plantea ese reto, e incluso buscando que se resuelvan problemas estructurales de la dirigencia sindical”. |