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Hoy 27 cumplimos 27 años. El tiempo impone las buenas razones. El compromiso histórico inspirado en nuestra tradición y vocación periodísticas, así como en el ejemplo del "Correo del Orinoco", fundado por El Libertador el 27 de junio de 1818, proyecta la vigencia del CORREO del CARONÍ y reafirma sus principios. Los días que hacen marco a este aniversario presentan circunstancias excepcionales de prueba para la libertad de expresión, para la democracia, pero sobre todo para la dignidad personal e institucional en Venezuela. El extranjerismo presidencial toma como referencia al totalitarismo de la dictadura cubana y reta al gentilicio venezolano, a los hombres y mujeres de nuestra Patria, por aplicar aquí los métodos del castro-comunismo con sus persecuciones, atropellos a los derechos humanos y la violencia contra los medios de comunicación que no "negocian" ni se le subordinan. Asimismo el país sufre la pobreza, la miseria y el desempleo, que han sido más que duplicados por este régimen, mientras se despilfarra y se hace pasto de la corrupción desatada al ingreso petrolero más grande de toda nuestra historia. Tan graves circunstancias sitúan a los medios de comunicación idóneos en posición de alto riesgo para el cumplimiento de su misión de informar al pueblo sobre las realidades del país recibiendo, junto a los periodistas, amenazas y atropellos, agresiones de toda índole que caracterizan la violencia oficial organizada. CORREO del CARONÍ ha venido registrando el acontecer venezolano de los últimos años caracterizados por la acción de este gobierno desesperado y en minoría, violento y autocrático, ineficiente y corrupto, que defraudó a quienes lo eligieron y se deslegitimó en el ejercicio del mandato conferido. En Guayana esta deslegitimación ha tenido especial connotación, pues los principales delegados del poder lo han utilizado para imponer una corrupción sin precedentes en instituciones oficiales y en empresas relacionadas con el Estado, determinando mayores desproporciones sociales que afectan gravemente a las clases populares, incluyendo a muchos quienes trabajaron, militan o militaron por las ideas que crearon las plataformas de gobierno sobre las que ahora unos jefes desarraigados imperan asociados con otras escorias morales. El registro responsable del acontecer que cumple CORREO del CARONÍ en cada una de sus ediciones como reflejo de la verdad de nuestro pueblo no es nuevo, es su tradición. Pero en esta época, hacer trascender las denuncias que presenta la comunidad acarrea más que nunca un grave peligro para los periodistas y los medios, porque la libertad de expresión es un valor absolutamente inconveniente para la corrupción, sea ésta con o sin charreteras, que pretende pasar asolapada, arrasadora, silenciosa y sin ser perturbada, ante la historia. Por eso, autoridades henchidas de poder auxiliadas por las miserias del oportunismo y la transitoriedad, pretenden disminuir y silenciar a los voceros legítimos y permanentes del pueblo para ahogar sus mensajes y reclamos. No lo lograrán. Otros lo intentaron antes, alzados con controles partidistas y de gobierno. Fracasaron. Así, reseñado este régimen en su oscura historia, quedarán: - La guerra del papel, la violencia, la intervención de comunicaciones, la intimidación y el hostigamiento inspirados desde el alto gobierno. - La ridícula guerra con pretensión intimidatoria de los generales con sus avisos de la CVG y las empresas del Estado. - ETCÉTERA. Como se ha demostrado, medios dignos nunca han dependido ni dependerán de la publicidad oficial para su existencia. Frente a todas estas circunstancias y retos es necesario elevar aún más el espíritu y afirmar la decisión de prepararse para la inminente y ardua tarea de reconstruir moral, económica y socialmente a Guayana y Venezuela en el próximo futuro, cada quien en su puesto de trabajo y conforme a sus capacidades. En este vigésimo séptimo aniversario del "CORREO del CARONÍ" reafirmamos nuestros principios y le damos gracias a Dios por su protección y permitirnos el privilegio de servir con dignidad y dedicación a nuestro pueblo. Gracias a todos! |