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En septiembre de 1998 se realizaban los Juegos Olímpicos en Seúl, Corea. Tres noticias causarían impacto entre los días 25 y 28.
La primera, que aún está entre las de mayor impacto de estos tiempos fue el "doping" positivo del velocista jamaiquino-canadiense Ben Johnson justo dos días después de vencer a Carl Lewis en la prueba reina del atletismo: los 100 metros planos estableciendo un nuevo récord mundial con 9.79 segundos. El día 25 se publica muy destacada en la sección de deportes la noticia del triunfo de Jonson, su récord y la caída de Lewis. De hecho, la foto muestra al canadiense con los brazos en alto muy feliz cruzando la meta y a Lewis mirándolo con expresión de incredulidad y desconcierto. En la edición del 27, los titulares de abrir son para el informe del comité médico del Comité Olímpico (COI) que señalan que Johnson dio positivo en la prueba antidopaje encontrándose restos de un esteroide anabólico denominado estalanozobol. Johnson es despojado de la medalla de oro, expulsado de los Juegos y se anuncia que será sancionado con dos años de suspensión. Basket y béisbol Por esos mismos días el quinteto basquetero de la URSS derrota en dramático partido al de los Estados Unidos 82 a 76 dejando fuera de los inventores del juego de la final de ese deporte que disputarían rusos y yugoslavos.
Fue la última vez que EE UU participaría con equipos universitarios. Luego vendrían los tiempos de los "dream teams" de la NBA. Y el mismo día, EE UU conquistaría la medalla de oro en el béisbol que era deporte de exhibición al derrotar a Japón en la final 5x3. El bronce fue para Puerto Rico que ganó a Corea. Los héroes del triunfo gringo en el béisbol eran dos muchachos universitarios que dejarían huella posterior en las Grandes Ligas: Jim Abott, el lanzador zurdo, "mocho" de la mano derecha y el toletero Tino Martínez quien esa tarde conectó dos jonrones y hasta el sol de hoy mantiene una brillante carrera en las mayores. Investigación, selección y comentarios Damián Prat C Fotos Julacci Brito |