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Desde muy pequeño, Sady Rafael Zurita sintió la atracción por la electricidad. Hoy a sus 56 años, recuerda cuando chiquitico se entretenía en Guasipati conectando bombillitos con baterías para hacer la luz. Trabajó muchos años en Edelca en proyectos claves para el país, como el diseño y la planificación del sistema de transmisión eléctrica, para llevar electricidad al centro y occidente de Venezuela, y también en la implementación de controles a las instalaciones eléctricas.
 Zurita es un apasionado del béisbol, en su casa atesora pelotas firmadas por los peloteros más emblemáticos del país Devoto de la Virgen del Valle, fanático de los Navegantes del Magallanes y apasionado por la música de los Beatles, así se revela Sady Zurita, un ingeniero eléctrico nativo de Guasipati, quien se ha convertido en uno de los pioneros del desarrollo eléctrico de la región, debido a su tesonero trabajo desde CVG Edelca, de donde hace poco se jubiló. Todavía recuerda como de pequeño le encantaba la electricidad, fue para él un influjo que luego lo cautivó y lo llevó a estudiar Ingeniería Eléctrica en la Universidad Central de Venezuela, para luego regresar a su tierra y así poner un granito de arena a favor del desarrollo eléctrico nacional. Sentado en la sala de su casa en Los Olivos, Sady Zurita cuenta su historia con una estricta minuciosidad. Afuera la lluvia caía a cántaros, mientras que adentro de su casa la historia apenas empezaba. "Mi padre fue minero y nativo de El Manteco, mientras que mi mamá nació en Tumeremo. Con mucho orgullo puedo comentar hoy que mis padres nos dieron los valores y nos hicieron profesionales con la sencillez y humildad que significa su procedencia del pueblo, ellos no tuvieron la posibilidad de culminar ni siquiera el tercer grado, y sin embargo el primer profesor de matemáticas fue mi padre, que sabía multiplicar, restar y sumar de una manera extraordinaria y se convirtió en esa persona que supo inculcar la vocación al estudio", recordó. Amor matemático Zurita se confiesa como un enamorado de las matemáticas y cuenta con cariño que tuvo un profesor de matemática en Guasipati que se llamaba Pedro Tomás Lupor, quien le dio clases en sexto grado. "En esa época los varones teníamos un maestro de matemáticas y las niñas tenían una maestra, nos tenían separados. Esa escuela se llamaba Dalla Costa y nos inculcaron con mucho afán todo lo que eran las matemáticas y la gramática, porque el profesor Lupor siempre nos decía: si manejan las matemáticas y su lengua, todo lo demás lo pueden obtener por añadidura". Para Zurita lo más importante de la educación que se impartía en aquellos años era la formación en valores. "En aquella época siempre nos decían que todo hombre debería hacer tres cosas en su vida: sembrar un árbol, tener un hijo y escribir un libro. Además, claro, del amor al trabajo y en esa época estudiar era mi trabajo". En 1962, tuvo que irse para Ciudad Bolívar a estudiar electricidad en la escuela Técnica Industrial. "Me gradué de perito electricista en la Escuela Técnica de Ciudad Bolívar en el año 76, ahí se han formado muchos técnicos que han trabajado en nuestras industrias y me encontré con un profesor de origen español que se llamaba Antonio Ross que era matemático, físico y químico, pero también eso me acentuó ese amor que sentía por las matemáticas y me enseñó un gran deporte que es el ajedrez", dijo. "Cuando terminamos el cuarto año de perito electricista, nos encontramos con que en Ciudad Bolívar no había el quinto y sexto año que se requería para graduarse de técnico industrial en electricidad, entonces me vine para San Félix, porque Puerto Ordaz aún era un sueño por construir". Recuerda entre risas que en esa época en Puerto Ordaz sólo existía un "pedacito de Castillito, lo que había en los campamentos de Ferrominera y empezaba a construirse Villa Colombia. Inclusive en Los Olivos, empezó a construirse ese proyecto, pero cuando uno salía de San Félix para Los Olivos era como ir al campo, porque uno pasaba por muchísima vegetación cuando estaban apenas construyendo... esa era la Ciudad Guayana del año 66, que recuerdo con mucho cariño porque era muy sana". Del ajedrez a la cultura Zurita fue siempre un apasionado del ajedrez, y también de otros deportes. Cuenta que participó en un evento deportivo que se realizaba en Guayana y que llevaba por nombre: Semana Deportiva de la Zona del Hierro, que a juicio de Zurita, es el antecedente de los Juegos Interempresas que tenemos hoy en día. "Yo participaba en ajedrez y recuerdo que la disputa por el subcampeonato la terminamos de jugar en la casa del periodista Eduardo Santana, que es uno de los grandes impulsores del ajedrez en el estado. Comenzamos a jugar en el centro cívico de Puerto Ordaz, pero el maestro Santana nos ofreció su casa y terminó ganando otro compañero, pero fue una experiencia hermosa", dijo. Pero el deporte no ha sido sólo la afición de este hombre de 56 años de edad, pues la promoción de actividades culturales también ha sido su inquietud en estos años. Recuerda que en aquella época estaba "un muchachito" que siempre andaba con su cuatro a cuestas, su nombre: Proto López. "Conocimos a Proto en esa época, y hoy tengo el honor de ser el amigo del maestro Proto López, uno de los grandes valores de Venezuela. En esa época también conocimos a una muchachita que cantaba muy bonito que se llamaba Marlene Arias, que luego cantó profesionalmente. Guardo grandes y agradables recuerdos de esa época en la que pedíamos prestada la parte de atrás de la Casa de la Cultura para practicar y hacer actividades culturales". Esta intensa actividad deportiva, cultural y laboral, ha sido acompañada además por la actividad docente, pues Sady Zurita se ha desempeñado también como profesor de Ingeniería Eléctrica en la Unexpo. Volvemos a la historia y es que cuando egresa de la Escuela Técnica Industrial de San Félix, Sady Zurita se fue a Caracas para estudiar Ingeniería Eléctrica en la Universidad Central de Venezuela, gracias a una beca de la Orinoco Mining Company. "Yo no tenía posibilidades económicas y la única opción era conseguir una beca y el rendimiento académico me permitió optar por una beca para estudiar en la UCV Ingeniería Eléctrica, una tremenda universidad y recibimos una formación integral, porque hasta tuvimos la oportunidad de participar en la Renovación Universitaria, en 1969". Terminó sus estudios universitarios en 1974 y en 1975 empezó su carrera profesional en CVG Edelca. "Estuve trabajando un poco más de dos años hasta mediados del 77 en el área de planificación, y justamente tuve la oportunidad de trabajar en el diseño del sistema de 765 mil voltios de la red de transmisión más importante que tiene Venezuela y que mantiene Edelca desde Guayana hasta el centro y occidente del país". Interesante trabajo Zurita confiesa que participar en el diseño y planificación de ese sistema de transmisión eléctrica para casi todo el país fue "un sueño hecho realidad". "Uno se gradúa de la universidad, muy entusiasmado por los sistemas eléctricos de potencia, entonces, trabajar en ese proyecto de Edelca fue como hacer un postgrado de altísima calidad, durante los 2 años que estuve en esa área. Tuve el privilegio de trabajar en esa oportunidad en Edelca". Luego de esa primera experiencia, Zurita se marchó a Inglaterra para hacer un postgrado en la Universidad de Manchester en el Instituto de Ciencia y Tecnología y allí hizo una maestría en análisis y controles de sistemas eléctricos. "Cuando regresé de Inglaterra, nos trajimos un hijo, suelta entre risas. Y al regreso de Inglaterra, Caracas nos parecía insoportable sentíamos la ciudad muy insegura y cara... no era la ciudad que habíamos dejado y veníamos de un país muy tranquilo y predecible, y además a nosotros nos gusta mucho Guayana y nos vinimos para acá en el año 79". Una vez instalado otra vez en Guayana comenzó a trabajar en Edelca como ingeniero de mantenimiento, dedicado al mantenimiento de las plantas y en esa época el gerente de mi área era el ingeniero Artiles, que luego fue presidente de la empresa. Durante esos años Zurita se encargaba del mantenimiento de las máquinas y a partir del 79 Edelca impulsó un nuevo sistema de control global y ese proyecto se desarrolló en Houston y él se incorporó a ese equipo de trabajo. El último cargo que tuvo en Edelca antes de someterse al programa de jubilación fue de director de producción a finales del año pasado. Actualmente Sady Zurita aún se dedica a la enseñanza a nivel de pregrado y postgrado en la Unexpo, y asegura que entre risas que su dedicación a la docencia le ha dado importantes satisfacciones y enseñanzas. A esta hora ya la lluvia había cesado en el exterior de la casa, y la historia de este guayanés nativo de Guasipati sigue adelante. De amores y deportes - ¿Por qué dedicarse a la Ingeniería Eléctrica, la electricidad es fría, peligrosa? - Tal vez es peligroso si uno no lo maneja con cuidado, pero la electricidad es una de las áreas más seguras porque uno le tiene mucho respeto. - ¿Pero por qué decide estudiar ingeniería eléctrica? - Le voy a confesar que de niño, cuando estudiaba primaria un compañero me regaló una vez un libro en español de electricidad básica que se utilizaba en la naval de Estados Unidos, y con ese libro yo empecé a inventar cosas. Recuerdo que una de las primeras cosas que hice fue conectar un bombillito con una batería, y un día hice hasta una instalación en la casa que se quemó porque le puse 120 voltios, jajajaja, y el cable era muy pequeño. Desde pequeño tuve esa inclinación... creo que ese interés se me dio por el libro. - Si no hubiese sido ingeniero eléctrico, ¿qué le hubiese gustado ser? - Yo creo que me hubiesen gustado dos áreas: economista porque me gusta el tema económico social, y si hubiese tenido mejores facultades me hubiese gustado ser músico, porque me encanta la música, jajajaja, pero de verdad que la ingeniería me apasiona. - ¿En su tiempo libro qué le gusta hacer? - Me gustan en general los deportes, pero me apasionan el béisbol y el ajedrez. - ¿Un equipo de béisbol? - Yo soy fanático del mejor equipo de Venezuela, los Navegantes del Magallanes, jajajajajaja, hay otros equipos, pero el Magallanes es el mejor, jajaja. A Sady Zurita le encanta además sostener una buena conversación con sus amigos, leer buenos libros, escuchar música, sobre todo Serenata Guayanesa, el Quinteto Contrapunto, el vals vienés y, por supuesto, la música de los Beatles. Ivonne M. Rincón Moreno
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Foto Pedro Montes |