 Foto Henry Ortega Tras la rotura de una tubería de agua este miércoles en el Hospital Raúl Leoni, en San Félix, que causó el desprendimiento de una parte del techo de la improvisada emergencia y la inundación de esta área, las alarmas se encendieron y los sentimientos de terror afloraron entre los pacientes que tuvieron que ser trasladados al estacionamiento del centro asistencial. "Gracias a Dios no pasó una tragedia y fue un incidente fortuito", señaló el director del hospital de Guaiparo, al ser consultado sobre este hecho que mostró la cara más vulnerable del sistema de salud público en Ciudad Guayana.
Ainara Fernández R.
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El centro médico Raúl Leoni de Guaiparo de San Félix mostró este jueves su cara más vulnerable, cuando los pacientes de la emergencia provisional fueron desalojados a los pasillos externos de la institución por la rotura de una tubería, y posterior desprendimiento del techo raso e inundación de la emergencia provisional. Cuan hospital de guerra familiares bañaban a sus seres queridos en el estacionamiento del hospital, personas heridas en el pasillo externo del centro médico daban la bienvenida a los demás enfermos que llegaban con el paso de las horas. Durante la mañana de este miércoles el caos reinó en Guaiparo, en donde los pacientes sufrieron las peores consecuencias de los trabajos de remodelación en el centro de salud. Tanto enfermeras, médicos y el director del Hospital Dr. Raúl Leoni de Guaiparo, José Miguel Valdez, coincidieron que a las 7:30 de la mañana de este miércoles por los trabajos de remodelación del ala B del centro de salud, se cayó un escombro que afectó la tubería de aguas blancas ubicada en el techo de la emergencia rompiéndola y “bañando” a los pacientes que estaban hospitalizados. “Gracias a Dios no pasó una tragedia y fue un incidente fortuito”, señaló el director del centro de salud, quien alegó que tras la rotura se comenzó a trabajar para retornar a los pacientes a la sala de atención inmediata. “Yo ahorita estoy en Caracas pidiendo celeridad en los trabajos de la emergencia”. Para nadie es un secreto que el ciudadano que acude a los hospitales públicos son en su mayoría gente de bajos recursos que no pueden pagar una clínica, y es el venezolano común quien está sufriendo desde hacer dos años las consecuencias de las remodelaciones en el centro de salud. La declaración de los derechos humanos, suscrita por Venezuela, señala en su artículo 25 que, “Toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure, así como a su familia, la salud y el bienestar, y en especial la alimentación, el vestido, la vivienda, la asistencia médica y los servicios sociales necesarios”. No obstante las condiciones de los hospitales siguen dejando mucho que desear. “Sin contaminación” Mariangel Polo, enfermera de la emergencia, aseguró que debido al desprendimiento del techo raso y la rotura de la tubería se afectaron 15 pacientes que se mojaron. No obstante, descartó el riesgo de contaminación en el centro de salud. Pero en algunas zonas de la emergencia se podían ver moscas entre los pacientes, esto sin dejar a un lado que los enfermos que tuvieron que ser sacados de la emergencia provisional al estacionamiento, estaban ubicados en un área lateral a la morgue. Después de la reubicación de los convalecientes muchos quedaron recibiendo el resplandor del inclemente sol de la ciudad, hecho que deja en evidencia la vulneración de los derechos humanos de los venezolanos que acuden a los centros de salud y que deben ser hacinados en los hospitales. El colapso este miércoles fue total, pues según el médico residente de cirugía, Luis Rondón, con los problemas de la emergencia se cortó el servicio de agua para toda las instalaciones, hecho que repercutió en los pacientes ya que se suspendieron todas las hemodiálisis para los enfermos renales graves. Afectados con problemas Decenas de ciudadanos internados en la emergencia provisional del hospital Dr. Raúl Leoni de Guaiparo fueron los perjudicados por el rompimiento de la tubería de aguas blancas y, posterior desprendimiento del techo raso. Roy Rondón, hospitalizado desde hace siete meses en la emergencia provisional, señaló que “por poco quedamos tapiados y ahogados en la sala donde estábamos, cuando se cayó el techo y salió el agua todos nos asustamos, e imagínese, todo cayó al lado mío y yo no puedo caminar”. De la misma forma, manifestó que se le “trancó la respiración”, por lo que tuvieron que ponerle oxígeno para estabilizarlo. “Aquí mucho hacen las enfermeras y los médicos, no es justo que los hospitales de Ciudad Guayana estén en estas condiciones”. Por su parte Mireya Barreto y Herminia Salazar, acompañantes de dos pacientes, señalaron que “el servicio el Guaiparo es caótico, no aceptan los exámenes, ponen a uno a correr y es pagar y pagar”. Varias personas expresaron sus sentimientos y rabia por las malas condiciones del centro médico, “no es justo que las mayores riquezas vayan para afuera. Todos los centros de salud deberían de estar en perfectas condiciones, porque aquí es donde nacen los venezolanos y los hijos de los más necesitados”. Lo dice la Carta Magna El artículo 84 reza que, “Para garantizar el derecho a la salud, el Estado creará, ejercerá la rectoría y gestionará un sistema público nacional de salud, de carácter intersectorial, descentralizado y participativo, integrado al sistema de seguridad social, regido por los principios de gratuidad, universalidad, integralidad, equidad, integración social y solidaridad”. La interrogante sobre ¿quién cumple la Constitución?, es imperativo al presenciar lo ocurrido en el hospital Raúl Leoni de Guaiparo este miércoles. La salud es uno de los derechos prioritarios que tiene el ser humano, que lamentablemente en Guayana parece estar vulnerado por la precaria condición de los centros médicos. |