Asesinan a joven en velorio en Profamilia
01 de febrero 2008

Durante el velorio del joven asesinado el martes pasado en Macrocentro, mataron a otro muchacho este jueves en la tarde, que según familiares, no tenía ningún nexo con el primer muerto. El nuevo hecho de sangre se produjo en plena capilla de la funeraria Profamilia.


Natalie García
Foto William Urdaneta

 Javier Rojas, de 21 años de edad, estaba a un lado de la urna que albergaba a Jhonatan Ramírez -el joven que fue asesinado dentro de Macrocentro-, cuando de la nada salió un delincuente y le disparó seis veces, pese a los ruegos de su esposa, que pedía a gritos que lo dejaran tranquilo. El suceso ocurrió en la capilla La Llovizna de Profamilia, ubicada en Unare, este jueves a las 2:30 de la tarde.

 En medio del dolor una nueva tragedia sacudió a la familia de Ramírez. En pocos segundos todos los presentes tuvieron que salir corriendo al ver cómo el pistolero accionaba su arma, calibre 9 milímetros, sin compasión en contra de Rojas, que ni siquiera conocía al muerto y estaba allí acompañando a su esposa, que sí era allegada del difunto.

 El pánico de los familiares fue total, la balacera asustó a todos los que allí se encontraban sumidos en el pesar de quien pierde a un ser querido. Al sonido del primer disparo todos se echaron a correr, el personal de la funeraria y hasta el vigilante salieron a reguardar sus vidas.

 "Desde temprano estaban aquí, yo los vi eran cuatro y hasta me pidieron para encender un cigarrillo, el que sacó la pistola tenía una gorra y un suéter de rayas blanco con rosado, estaban esperando algo y andaban por aquí, el que disparó recibió una llamada y fue entonces cuando entró a la capilla, cuando me di cuenta tuve que esconderme, porque todo pudo ser peor, luego se llevaron un carro rojo del estacionamiento", relató uno de los miembros de la vigilancia del lugar.

 Por primera vez un hecho de tal magnitud sacude a esta empresa de fúnebres, "hemos tenido balaceras, pero nunca así", comentaron algunos trabajadores. La inseguridad es tal, que a los autores de este homicidio, coincidencialmente son los perpetradores del asesinato de Ramírez, y no les prestaron atención, entraron haciéndose pasar por dolientes y en el momento justo actuaron.

 Pese a que Rojas fue llevado hasta el Uyapar murió al cabo de unas horas. Su esposa narró que él no conocía al muerto y que sólo la estaba acompañando. "Es que él estaba al lado porque yo soy prima de Jhonatan, el muchacho le disparó por encima de mi hombro porque le supliqué que no lo hiciera y me respondió 'quítate que lo voy a matar', y todo por el pique que hay entre El Mangal y las Parcelas de El Roble".

 La Policía científica investiga el caso y hasta ahora se sabe que esta nueva víctima recibió tres certeros disparos, al parecer con la misma arma con la que ultimaron al joven de Macrocentro.